Conversamos por Facebook Live con la doctora Kevia Calderón, psicóloga clínica, y con la doctora María Schilling Acosta, internista, sobre el impacto emocional en los pacientes con enfermedades crónicas, gracias al apoyo de FHC First Healthcare. ¡Sintoniza a través del Facebook de Es Mental o de FHC – Salud Mental!

El diagnóstico de una enfermedad crónica es un evento que impacta de múltiples maneras la vida de una persona, aseguró la doctora Kevia Calderón, psicóloga clínica.

Según explicó, con el diagnóstico “llegan un sinnúmero de cambios y ajustes en el estilo de vida que la persona debe asumir en un tiempo relativamente corto”. 

“Esto sin contar el impacto que ejerce en la persona el ver su vida amenazada por una condición que posiblemente no esperaba o para la cual no estaba preparada”, agregó.  

Calderón indicó que estos cambios requieren que la persona haga uso de sus destrezas de afrontamiento. No obstante, dijo que estas destrezas pudieran ser más o menos efectivas dependiendo de múltiples factores, como las características de personalidad, la red de apoyo, los recursos con los que cuenta la persona, las responsabilidades y los roles que ejerce (la preocupación que puede surgir al sentir que esta área se pueda ver afectada) y la gravedad de la enfermedad y todos los cambios que se deban asumir. Además, se puede ver impactado por el estado emocional previo o si ha sufrido pérdidas de personas significativas debido a esta enfermedad u otras relacionadas.

Emocionalmente la persona se sentirá en mayor o menor control de la situación dependiendo de todos factores”, explicó Calderón.

De acuerdo a la psicóloga clínica, dependiendo de la manera en que la persona enfrenta la situación y los retos que acarrea; así como el impacto de la enfermedad, el tratamiento y los efectos de estos, la persona pudiera desarrollar síntomas de ansiedad, depresión o somatización, que deben ser atendidos a la mayor brevedad posible.

Recomendó buscar ayuda de un profesional de la salud mental para identificar las fortalezas y hacer un buen uso de ellas, además de identificar las áreas de necesidad y atender las mismas de manera efectiva.

Un profesional de la salud mental puede proveer “la ayuda que necesitamos para lograr afrontar la situación de la manera más adecuada posible, ser más adherentes al tratamiento y ayudar a nuestro cuerpo a manejar los estragos de la condición y el tratamiento”. También puede atender la sintomatología depresiva o ansiosa en caso de estar presente o reducir la posibilidad de que ocurra, agregó.

Una enfermedad crónica se define como una condición que perdura por lo menos más de 3 meses, explicó la doctora María Schilling Acosta, internista, quien mencionó además que las más frecuentes en la Isla son la hipertensión y la diabetes tipo 2.

Según su experiencia, la etapa de aceptación es la más difícil para los pacientes, una vez obtienen el diagnóstico.

Es muy fuerte para las personas aceptar que tienen una condición, tal vez de por vida y que van a necesitar tratamiento de por vida”, sostuvo.

“Muchas veces al principio es muy difícil para las personas comprender el significado de su propia condición”, agregó.

Indicó que el impacto emocional de las enfermedades crónicas depende de cada persona, como, por ejemplo, el estado mental de la persona, lo que está atravesando en su vida, qué tipo de apoyo social tiene y el conocimiento que tiene de la enfermedad, ya sea porque conoce a alguna otra persona con la condición o que haya tenido alguna experiencia propia tienen con la misma.

Aseguró que el estar en negación afecta mucho al paciente porque no adhiere al tratamiento correctamente, además de que se puede dar el caso de pacientes que no se tomen las medicinas indicadas o no hagan lo mejor para su salud.

“Si tiene una depresión severa, puede dejar de tomarse las medicinas o dejar de ir a las citas médicas, lo que compromete el tratamiento y la condición puede empeorar”, ejemplificó.

Por eso, dijo que muchas veces recomienda al paciente acudir a un profesional de la salud mental para ayudar con la aceptación del diagnóstico y durante el proceso.