El  Día de Acción de Gracias las personas acostumbran a dar gracias cuando se reúnen en familia o de forma individual, pero, ¿cuál es la importancia de ser agradecido y demostrar gratitud desde la óptica de la salud mental? 

Pareciera que el dicho generalizado de ‘contar las bendiciones’, podría ser uno trillado y sobreutilizado. No obstante, varios estudios apuntan a los beneficios reales de la gratitud. 

Un estudio del Departamento de Psicología de la Universidad de California, publicado por el National Institute of Health NIH, adscrito al Departamento de Salud federal, precisó que científicos pudieron constatar los efectos de ‘contar bendiciones’ en el bienestar general de los participantes. 

Estos fueron divididos en tres grupos. El primero anotó los eventos negativos y las cargas personales en un diario. El segundo hizo una lista de las cosas por las que debía ser agradecido y el tercero precisó eventos de la vida sobre los que permanecieran neutrales. La muestra del primer grupo demostró mayores niveles de bienestar general en comparación a los otros dos grupos. Esto llevó a los estudiosos a concluir que tener un enfoque consciente en las bendiciones personales produce beneficios emocionales e interpersonales significativos. 

La psicóloga clínica Kevia Calderón confirmó que “investigaciones científicas apuntan a que las personas que son agradecidas están en menos riesgo de caer en una depresión profunda. Aunque hay muchos factores que inciden en un cuadro de depresión, la gratitud es un factor protector, es esa mirada que permite identificar elementos por los cuales debemos ser agradecidos, aún en situaciones difíciles y que nos posibilita ver, incluso, después de una dificultad, qué aprendimos y qué nos sirve de lección para el futuro. La gratitud contribuye al bienestar psicológico”.  

El paso del huracán María, en septiembre de 2017, fue un evento que puso a prueba la estabilidad emocional del país. Aun así, la experta opinó que el puertorriqueño tiende a ser un ciudadano agradecido. Los momentos de crisis, como el huracán María,pueden nublar el pensamiento y evitar que la persona se dé cuenta por lo que debe ser agradecido, pero “vivimos en un país en que independientemente de las crisis, tenemos alimento, un techo… Sabemos que hay personas que carecen de lo básico, pero eso es más marcado en otros lugares. Dentro de lo que pueden ser nuestras carencias, tenemos muchas cosas positivas”.  

¿Qué es la gratitud? 

La gratitud es el proceso donde el ser humano logra identificar los aspectos positivos de su vida, que lo enriquecen a nivel espiritual y físico. Es un reconocimiento de lo positivo y satisfactorio que se tiene y que aporta al bienestar. 

“En Navidad y en todo el año debemos ser agradecidos porque tenemos la posibilidad de tener un nuevo día y una oportunidad de seguir luchando, de tener nuevos comienzos, de aprender de cada una de las experiencias y desarrollarnos, mejorando como persona”, planteó Calderón. 

Esta recomendó ayudar a las personas que podrían deprimirse en esta época a fomentar el agradecimiento con cautela

“Ser agradecido es un elemento importante pero en el caso de las personas que están deprimidas, primero, debemos saber cuál es la causa por la que está triste. Quizás ha vivido una experiencia traumática y no se le puede decir: ‘debes ser agradecido’, porque sería invalidar su experiencia. Habría que identificar qué incide en la persona para que se entristezca o se ponga emocional, más allá de lo positivo. Podría ser  el significado que le da a la festividad, algo relacionado a compartir con amistades o familiares, algo relacionado al poder adquisitivo para hacer regalos, hay que identificar cómo la persona está viviendo, cómo han sido sus experiencias y trabajar con el significado de la Navidad”, dijo.  

Vital trabajar el agradecimiento desde edades tempranas 

El agradecimiento debe comenzarse a enseñar desde edades tempranas, sugirió la licenciada en psicología, Ross Guerrido. 

Como parte de su práctica doctoral, Guerrido da sesiones de mindfulness a niños de primero a tercer grado. Les enseña los conceptos de atención plena, que es un estado consciente sin juicio de lo que está pasando en el momento presente. 

“Como parte del mindfulness les enseño a no enforcarse en el pasado o en el futuro, a vivir en el momento presente. Incluimos pensamientos, emociones y sentimientos. Se les enseñan diversas estrategias, entre estas la gratitud, sobre todo,en la Navidad¨, explicó Guerrido. 

Esta advirtió que pensar en lo que no se tiene genera frustración y en muchos casos las ganas de querer más. A edades tempranas sugirió educar y concienciar sobre la realidad de que hay niños que no tienen recursos y oportunidades, por lo que cada menor debe ser agradecido por las cosas que tenga. 

En sus sesiones, los menores toman de 10 a 15 minutos para respirar profundo. Esto les ayuda a bajar la ansiedad y enfocarse en sus sentimientos. La instructora les invita a pensar en las pequeñas cosas que les generan gratitud. Luego, expresan cómo se sintieron. Eso les ayuda a identificar lo positivo en su vida. 

“Cuando no eres agradecido gastas muchas energías en pensar en lo que no tienes o en lo que te falta, y esto va a llenarte de frustración. El mindfulness ayuda a cambiar la frustración por la satisfacción de lo que tienen. Hay niños que no tienen vivienda, alimento, educación, y ese reconocimiento les ayuda a valorar lo que tienen”, explicó.  

A lo largo de su carrera, Guerrido ha trabajado con múltiples públicos, entre estos, pacientes de cáncer en el Hospital Oncológico. En dichos pacientes, el mero hecho de levantarse y poder ver la luz del sol a través de la ventana es motivo de agradecimiento. 

El agradecimiento debe ser practicado por la humanidad, por ciudadanos privados y figuras públicas. 

Según publicó la cadena CNBC, la empresaria de medios Oprah Winfrey mantuvo un diario por una década, donde anotó las cosas por las que estaba agradecida. En octubre de 1996 uno de sus apuntes apuntó a que su agradecimiento fue por un rato en el que “comí un melón en un banco de cara al sol”.

Por otro lado, uno de los cofundadores de la red social Facebook, Mark Zuckerberg, se retó en 2014 a escribir una carta de agradecimiento a diario como medida para “retar su naturaleza crítica”, según dijo a la revista Businessweek.  

Practica el agradecimiento

  1. Saca 5 minutos a diario para pensar. 
  2. Recorre mentalmente tu día y analiza lo que ha sucedido. 
  3. Identifica las cosas buenas.
  4. De las no tan buenas podrías derivar lecciones importantes. 
  5. Desarrolla una conciencia de gratitud, esto aportará a tu bienestar general.