La avalancha de críticas y comentarios racistas en la isla tras el triunfo de la representante de Sudáfrica en la 68va edición de Miss Universo, Zozibini Tunzi, surge de la falta de educación y aceptación de la herencia africana en los genes de los puertorriqueños, según expertos entrevistados por Es Mental.

Los comentarios en contra de la sexta negra en ganar la corona del concurso comenzaron tras la celebración del certamen el pasado domingo, 8 de diciembre, en Atlanta, Georgia, donde la sudafricana venció a la candidata de Puerto Rico, Madison Anderson Berríos.

La representante boricua de cabello rubio, tez blanca y ojos ámbar se colocó como primera finalista. 

“En Puerto Rico no se nos enseña acerca de nuestra herencia africana”, expresó Hildamar Vilá, psicóloga social y catedrática asociada de la Universidad de Puerto Rico (UPR) en Arecibo. “En la cuestión del racismo (…) como acaba de ocurrir en Miss Universe, a la hora de la verdad sale ese malestar en la cultura”.

Según la psicóloga social, las burlas que se han dispersado a través de las redes sociales reflejan lo que ha sido la historia del país.  

Vilá explicó que los certámenes de belleza se edifican a partir de discursos raciales que han permeado en la sociedad. Por lo tanto, esto impide que pueda ampliarse la visión de lo que es bello al solo basarse en ciertos cánones de belleza. 

No obstante, aclaró que el racismo que ha salido a la luz por medio de las críticas que se han publicado es el mismo que ha marcado la historia de Puerto Rico.

La también coordinadora del Observatorio de Investigación Social de la UPR en Arecibo acotó que el colonialismo es una manifestación de lo que definió como racismo: “considerar un pueblo inferior a ti por sus cualidades físicas o genéticas”.

“Se nos ha enseñado [en Puerto Rico] a negar nuestras raíces africanas”, expresó. “Lo repetimos, lo repetimos, lo repetimos, a pesar de que es una construcción social que nos hace negarnos una parte de lo que somos”.

En los 64 años de historia del certamen Miss Universe Puerto Rico –en el que se elige a la representante de la isla rumbo al concurso internacional—, la única negra en ganarlo ha sido Alba Reyes Santos, en 2004.

Para David Acosta, promotor de varias Miss Puerto Rico como Cynthia Olavarría (2005), Mariana Vicente (2010), Bodine Koehler (2012) y Catalina Morales (2015), es usual que se hable sobre racismo cuando una negra no gana la corona.

“Para mí, no es racismo”, respondió en referencia a las ediciones en las que no ha ganado una concursante negra. “Simplemente, esa noche el jurado decidió votar por X o Y candidata porque entendió que realizó mejor trabajo que las demás”.

Sobre el triunfo de la sudafricana en la edición de Miss Universo 2019 opinó que se debió a que apeló a los sentimientos del jurado durante la ronda de preguntas.

“En el momento en el que ella dio el ‘speech’ final supe que podía ganar porque era la primera vez que añadieron esa parte”, comentó acerca del  discurso que ofrecieron las últimas tres finalistas.

Precisamente durante el discurso, la ganadora de la noche, Zozibini Tunzi, dijo: “crecí en un mundo en el que una mujer como yo, con mi tipo de piel y mi tipo de cabello, nunca fue considerada hermosa”. “Es hora de que esto termine hoy. Quiero que los niños me miren, vean mi cara y quiero que vean sus propias caras reflejadas en la mía”.

Sin embargo, para la psicóloga clínica y psicoanalista, Maileen Souchet, “el problema [de los certámenes de belleza] es el valor que se le da”. Opinó que “no son una representación real del cuerpo de la mujer, de la belleza o de la estética”.

La psicóloga clínica aclaró que una parte de los comentarios de corte racista que han publicado los fanáticos boricuas se debe al fervor que surge durante la competencia.

Souchet explicó que, en Puerto Rico al igual que en el resto del Caribe, no todos se identifican como racistas porque “el racismo se disfraza mucho”. En especial, a través de chistes que, en ocasiones, se realizan de manera cotidiana.

“El chiste se acepta, el comentario no es de mal gusto (…) se percibe como aceptado, no se percibe como rechazo u odio”, opinó. 

Pero, a nivel educativo y a nivel psicológico el racismo puede trabajarse, aclaró la psicóloga clínica. Trabajarlo por vía de la psicología consiste en buscar la razón por la que el o la racista demuestra actitudes de rechazo a otras etnias o culturas.

“El boricua no solo hace el comentario por vía del racismo, hace el comentario porque es muy territorial”, opinó. “En todo este despliegue se juega la concepción de ‘no ganó la nuestra’ (…) entonces se abre una cortina en la que, para poder justificar que la otra no ganó, lo que se hace es descalificar ciertas cualidades por vía de lo racial”.