Aunque en Puerto Rico el suicidio infantil es un evento poco común, especialmente entre la población de 10 años o menos, los profesionales de la conducta humana coinciden en que es un tema que no puede ser ignorado así como no se pueden pasar por alto las emociones de las niñas y niños por más pequeños que sean.

El miércoles el archipiélago puertorriqueño amaneció impactado por la noticia de que una niña de solo 9 años de edad fue encontrada muerta en su habitación por su madre en circunstancias que apuntan a que la menor se privó de la vida. El suceso está bajo investigación por la Policía y el Departamento de la Familia.

El hecho de que un niño o niña se prive de su vida puede resultar poco entendible por la sociedad en general, por lo que la psicóloga clínica, Mailene Román, aseguró que resulta urgente continuar trabajando a favor de la salud mental de los niños y adolescentes.

‘’Como sociedad, es responsabilidad de nosotros los adultos crear oportunidades para que los niños, niñas y adolescentes puedan desarrollar habilidades en inteligencia emocional, que reciban una crianza y educación basada en el respeto, la resiliencia y sobre todo, crear lazos de conexión emocional. Cuando invertimos nuestros esfuerzos en la prevención y el desarrollo de una buena salud mental en los niños, niñas y adolescentes, estamos previniendo el suicidio’’, compartió.

Mencionó, asimismo, que los factores de riesgo entre esta población pueden ir desde la presencia de trastornos mentales (como depresión, trastorno por déficit de atención e hiperactividad, trastornos alimentarios; autismo, discapacidad intelectual, trastorno oposicional desafiante, entre otros), ser víctimas de acoso escolar o acoso cibernético, exposición a violencia familiar, historial de experiencias traumáticas, sentimientos de soledad y desesperanza, hasta perdidas importantes y/o historial de suicidio familiar, 

Por su parte, el psiquiatra Mario R. González, especialista en niños y adolescentes y presidente de la Asociación Puertorriqueña de Psiquiatras de Niños y Adolescentes, señaló que, en el caso de la depresión en estas poblaciones, se puede ver de forma distinta.

“No necesariamente vamos a ver al niño con tristeza, también tenemos que estar muy conscientes de que puede haber irritabilidad, cambios en conducta y protestas. En otros casos, hay señales como: hablar de la muerte o hacer dibujos expresando cómo se siente’’, explicó el doctor.

Hizo énfasis en que los adultos y cuidadores deben evitar invalidar los sentimientos de los menores y, contrariamente, fomentar el que puedan reconocer y expresar sus emociones.

“Nosotros los adultos vemos las cosas desde nuestra experiencia y mentalidad y quizá minimizamos el estresor que esté pasando el menor de edad’’, dijo. 

Por su parte, la directora de la Comisión para la Prevención del Suicidio, Nayda Román Vázquez, hizo un llamado a reconocer la posibilidad de que cualquier persona, sin importar la edad, puede atentar contra su vida.

“Lo más importante para ayudar a nuestros seres queridos, incluyendo a nuestros hijos e hijas, es entender que ellos pueden estar pasando por situaciones que no saben cómo trabajarlas, que se sientan abrumados, preocupados o asustados. Cuando uno acepta eso como una posibilidad, también podemos dar el paso de aceptar que es posible el suicido en cualquier edad’’, mencionó en entrevista con Es Mental

Según la doctora, en cuestión de estadísticas nacionales, desde la creación de la agencia en el 2000, solo se había reportado una muerte por suicidio infantil en la categoría de 10 años o menos. No existe categoría para los menores de esa edad. Esto no quiere decir que no hayan ocurrido muertes adicionales de niñas y niños por suicidio en Puerto Rico pues las estadísticas de suicidio en general, y más aún las de menores, históricamente han sido subestimadas debido al estigma y a los procesos investigativos requeridos para poder determinar que una muerte fue por suicidio.

“Las estadísticas comienzan en el reglón de diez años en adelante, por lo que es muy raro verlo en menos de esa edad. Solo se reportó una muerte durante estos últimos 20 años’’, sostuvo.

El último informe de la Comisión Para la Prevención del Suicidio apunta a que hasta noviembre del 2021 se había registrado 184 suicidios en el país, entre personas de 35 a 69 años, ninguno de menores. 

Cómo hablar del suicidio con los menores

Pero, ¿cómo se habla con un niño sobre suicidio? De acuerdo con el psiquiatra dependerá de la etapa de desarrollo del menor. Por lo que, será significativo emplear la sensibilidad y el cuidado. 

“Una pregunta que yo hago a los niños es si ha querido irse de su casa y no volver, si ha querido desaparecer y cosas así, en vez de si se ha hecho daño. Nosotros como cuidadores debemos escucharlos. Hay que hablar sobre la salud mental y romper los prejuicios’’, sostuvo. 

Por otro lado, la directora de la Comisión para la Prevención del Suicidio aconsejó a los adultos, ante la prisa cotidiana y las rutinas diarias, a tomarse un tiempo para estar pendientes de quienes les rodean.

“Que el vaivén de los días no nos reste el tiempo de mirar hacia adentro y a las personas que nos rodean y reconocer los momentos en que debemos tomar una pausa. Que sepamos que todos, como comunidad, podemos hacer algo y no esperar a que un psicólogo o médico nos diga que algo anda mal, nosotros también lo podemos percibir’’, concluyó Román Vázquez.