Nota de la editora: Este es el primer reportaje de la serie Niñ@s extraordinari@s para destacar en la Navidad a niños y jóvenes que, con arrojo y dedicación están realizando acciones excepcionales a su corta edad en Puerto Rico.

Compromiso y sacrificio son dos de varias cualidades que caracterizan al niño Alejandro Colón Menéndez, quien hace aproximadamente tres años comenzó su gran amor hacía la agricultura. 

Amor que hoy día lo ha llevado a tener su propio emprendimiento.

Con tan solo 11 años, Colón inició el emprendimiento “El Pisofrito de Ale”. Del piso a la mesa, pues así como los cultivos salen de la tierra, llegan a nuestra mesa para poder hacer el sofrito, definió el el niño el tan popular producto en nuestra gastronomía puertorriqueña.

Emprendimiento Juvenil Agrícola

Fue en el 2020 cuando inició un huerto, el cual comenzó a dar sus frutos y como resultado surgió el emprendimiento. Colón comenzó a vender la cosecha por la urbanización donde reside, en el pueblo de Utuado.

“Hubo una tarde, hace poquito, que tenía mucho producto y le dije a mi mamá de broma: ´Vamos a hacer sofrito´, y hacemos el sofrito, y ahí fue como empezó todo”, explicó.

El niño contó a Es Mental que el pasado verano se inscribió a un campamento de agricultura de la asociación de “Futuros Agricultores de América” (FAA), experiencia que para él fue de mucho enriquecimiento y crecimiento personal. Por tanto, la recomienda a todo aquel que desee aprender más sobre la agricultura. 

Actualmente, Colón cursa en el Programa de Experiencias Agrícolas Supervisadas de la Escuela Inocencio Montero en Utuado, brindado por el agrónomo y profesor, Juan A. Jiménez. 

“La agricultura para mí es un entretenimiento bastante divertido y siempre me ha encantado, se la recomiendo a todas las personas que le encanta sembrar”, agregó. 

Vital el apoyo de padres y maestros

En cada escenario del desarrollo de nuestros niños, siempre será esencial el apoyo de aquellos padres, encargados e incluso sus maestros. 

Es precisamente la ayuda incondicional de la familia Colón Menéndez , la que ha llevado a Alejandro a continuar con su importante emprendimiento.

Como anteriormente fue destacado, en el verano del 2023, Colón decidió incursionar en el campamento llamado “Futuros Agrimensores”, y junto a su madre y abuela decidieron invertir en separar un espacio para Alejandro , según contó Audrey Menéndez, madre del niño.

Pensando que al comienzo, tal vez el niño se aburriría, fue alegría para la familia, que el resultado fue todo lo contrario y rendiría mucho fruto. “Él se enamoró del campamento, le enseñaron sobre diferentes tipos de composta y muchas técnicas de agro empresarismo”. 

Ya con su huerto en casa establecido, era mucha la cosecha y, aunque era utilizada en su hogar, temían que fuera a perderse, por lo que decidieron comenzar a realizar el sofrito. 

Pero pensábamos que eso iban a ser como cinco o seis potes, él los iba a vender y ya. Y no es hasta que su profesor de (agricultura) comparte la foto en las redes sociales que se hizo viral”, relató.

Si bien, su madre contó que Alejandro se inquietó en un inicio cuando comenzó a ver el auge que tomó su emprendimiento. Acción seguida decidieron como familia explicarle y mantenerlo al tanto que le ayudarían, y que si en algún momento sentía que no podía, todo iba a estar bien. 

Si él tiene una característica es que es exigente y le gustan las cosas bien hechas”. El niño, comprometido, deseaba hacer su su emprendimiento uno visiblemente bonito, por lo que busco un nombre, sabía su significado, y con ayuda de su madre crearon  un logo. 

Con el alza de pedidos, como familia conversaron con el joven para explicarle que era mayor el compromiso pues había personas que esperaban su producto, por tanto había que tomar seriedad ante el asunto. 

Como maestra de profesión y en su rol como madre, siempre trata de orientar a su hijo y estudiantes, que mientras se tenga vida y salud, todos los sueños son posibles. “Hay que trabajar, ahora mismo si él tiene su “Pisofrito”, pero si él no trabaja por mantenerlo o por sacarlo adelante, se puede ir de la misma forma en que llegó”. 

La agricultura como método educativo

En conversación con el profesor y agrónomo, Juan Jiménez, la historia de la agricultura como método educativo en la Isla comenzó con nuestros antepasados, pues la agricultura siempre ha sido una necesidad y antes de que llegarán leyes, ya existían cursos de agricultura en Puerto Rico.

Para contarnos formalmente, el agrónomo nos habló sobre la ley pública del congreso Smith-Hughes. Creada en 1917 con el propósito de impulsar y promover la enseñanza de agricultura en las escuelas como una medida de garantizar el apego por la vida rural, la seguridad alimentaria y promover la agricultura desde el punto de vista del estudiantado.

Para la década del 30’, se fue incorporando a la isla, el programa de agricultura vocacional en las escuelas de la Isla, comenzando con 23 escuelas, siendo dos de las primeras en el pueblo de Utuado.

Al conversar sobre la agricultura como método educativo, Jiménez sostuvo que, en medio de la dinámica de clases, trata de explicar a los estudiantes que la primera profesión que es necesaria entender es la agricultura. “Por qué un país que no tiene comida, es un país que va abocado al fracaso”.

El profesor aseguró que es importante que se continúe apostando a la agricultura como estrategia de educación para crear conciencia y amor hacia la agricultura, ya que la realidad en Puerto Rico es que lo que se produce actualmente la Isla, apenas puede alimentar a 300,000 personas.

Puerto Rico apenas está produciendo un 15% de lo que consume y esto es un problema serio”, compartió.

Por ello, recalca que es importante que nuestros hijos, y los hijos de nuestros hijos puedan entender la necesidad de tener seguridad alimentaria.

“A través de la enseñanza de la agricultura estamos promoviendo que los niños puedan entender que la agricultura, primero, es una fuente de vida y es una fuente, también, de ellos crecer y empoderarse como personas”, afirmó.

En el contexto de recomendaciones, el agrónomo mencionó que, en el lado de los padres, el apoyo a los hijos siempre será crucial, y agregó que el mejor regalo que se puede brindar a estos es una buena y consciente educación.

“Yo como maestro le digo también a la comunidad y a los directores (escolares), que es bien importante que apoyen las iniciativas de los maestros, y los maestros se sientan también apoyado por los padres y la comunidad”, afirmó.

Para sintetizar, Colón Menéndez sostuvo entre sus consejos primordiales a otros niños y jóvenes que, para poder lograr grandes cosas, es vital el esfuerzo y el sacrificio.

Categoría: Bienestar