En lugar de un listado de resoluciones, vamos a darle espacio este nuevo año a los nuevos hábitos. Las resoluciones de año nuevo son una tradición sin mucho valor. Pocas veces llegan a la acción. En cambio, los efectos de tus hábitos se multiplican en la medida que los repites cada día, y pagan con intereses todo lo que vas superando por el camino. 

Aquí te comparto cinco hábitos que te ayudarán a cuidar tu salud y vivir mejor:  

  1. Lleva un diario de alimentos

El mero acto de registrar una conducta puede motivar el deseo de cambiar. 

Además, cuando de retos personales se trata, nada mejor para abordarlos, que conociendo tu panorama actual. Llevar un diario de alimentos es equivalente a estudiarte a ti mismo y mientras lo haces, ya estarás tomando mejores decisiones alimentarias.

  1. Haz una compra inteligente

La batalla contra las tentaciones se gana en el supermercado. Lo que no eches en la bolsa de compras no te lo vas a comer. 

Procura tener una lista de compras, así evitarás las compras impulsivas, no desperdiciarás alimentos y el resistir a las tentaciones será mucho más fácil.

  1. Practica el: All you can moveEs decir, aprovecha cualquier oportunidad para mover el esqueleto.

Y es que, independientemente de la cantidad de ejercicio o del deporte que practiques, aumentar tu nivel de actividad física espontánea puede brindarte muchos beneficios para la salud. Para quienes buscan perder peso o regular la glucosa puede ser fundamental. 

Incorpora las pausas activas, como si de snacks de actividad física se tratase: levántate de la silla y haz diez sentadillas, ve rápido en tres tramos de escaleras y más despacio en los tres siguientes, etc. 

  1. Planifica el menú de casa 

Sabemos que, después de un día de trabajo, es tedioso encontrar inspiración para preparar las comidas. En ocasiones, falta un ingrediente para preparar eso que se te antoja. Otras, terminas haciendo malabares con lo que tienes y el resultado no es de lo mejor.  O peor, comes “lo primero que veas”, porque estás que no puedes más. 

Establece un momento en tu semana para hacerlo. ¿El domingo después del almuerzo? Involucra a tu familia, puede ser un buen ejercicio para satisfacer a todos en casa. 

Y otra cosa importante, identifica 3 platos saludables “especialidades de la casa” que puedas preparar en “un dos por tres» y para los cuales siempre tengas los ingredientes disponibles. Una pista: las ensaladas de granos. 

  1. Diseña un entorno saludable

Un pequeño cambio en lo que ves puede conducir a un enorme cambio en lo que haces. Por experiencia personal les puedo decir que desde que tengo un frutero como centro de mesa he duplicado mi ingesta de frutas.  

De igual manera aplica para lo contrario: out of sight, out of mind.

No tienes que estar todos los días luchando con las tentaciones. En lugar de tratar de vencer las “resistencias” en tu vida, puedes reducirlas. Evalúa tus espacios (casa, carro, oficina, etc.) y elimina el ruido visual que te juega en contra. El ambiente es como una mano invisible que va moldeando tu comportamiento. 

Cuéntame, ¿ya comenzaste a implementar alguno de estos hábitos? Construir hábitos en el presente te permitirá hacer y alcanzar más en el futuro.

La autora es nutricionista, dietista, educadora en diabetes y fisiología del ejercicio.