Siendo un trastorno mental complejo, que afecta al 1 por ciento de la población y que está rodeado de estigma, y discriminación al paciente; la esquizofrenia es una condición de la cual aún queda mucho por educar.

La esquizofrenia, que a nivel mundial es experimentada por, aproximadamente 24 millones de personas, según la Organización Mundial de la Salud (OMS), puede comenzar a manifestarse entre los 15 a 25 años, con síntomas que afectan la forma en que una persona se comporta y percibe el mundo.

“Estos jóvenes generalmente empiezan a presentar cierto retraimiento social, apartarse, presentar síntomas psicóticos activos, como pensamiento paranoide, alucinaciones, conducta errática, y el deterioro en el funcionamiento académico, social y familiar’’, explicó el doctor Edgardo Pietro, psiquiatra y director médico del programa de hospitalización parcial del Hospital San Juan Capestrano.

Sin embargo, cada caso puede variar en cuanto a síntomas, pues otros pacientes podrían presentar un estado de ánimo apático, mostrarse agresivos e ideas delirantes.

“El proceso lógico de pensamiento comienza a cambiar. Lo que provoca que, a estos jóvenes, si no reciben tratamiento de forma inmediata, su cerebro se les vaya deteriorando’’, continuó el doctor Pietro. 

Antes de que una persona experimente un primer brote psicótico, compuesto por alucinaciones auditivas, visuales o ideas delirantes, se puede percibir cómo algunas personas sufren un declive cognitivo, social y académico. Ante esto, los familiares, amigos y el círculo más cercano, tienen un rol importante previo a la intervención médica.  

De acuerdo con la doctora Lelis Nazario Rodríguez, psiquiatra, subespecialista en niños y adolescentes del Recinto Ciencias Médicas de la Universidad de Puerto Rico, este primer episodio es el punto de partida para el diagnóstico de la enfermedad mental.  

Un diagnóstico certero puede hacer la diferencia, pues hoy día, con el aumento en el consumo de cannabis y el uso de otras sustancias, algunas personas pueden experimentar un episodio de psicosis, inducido por éstas, enfatizó la psiquiatra.

“Sustancias como el cannabis están relacionadas con el aumento de riesgo de psicosis y es algo que preocupa, porque ahora se ha visto que cada vez son más concentradas’’, mencionó Nazario Rodríguez.

Por otra parte, el doctor Pietro comentó que el diagnóstico es esencial para saber si la conducta psicótica activa (los delirios y las alucinaciones) del paciente, se trata de un trastorno esquizofreniforme -que ocurre durante un periodo de seis meses y la persona puede remitir los síntomas- o en efecto, de esquizofrenia.

“Podemos ver los síntomas antes, si como padres estamos pendientes a la conducta de nuestros hijos. De lo contrario, el diagnóstico será mucho más difícil’’, puntualizó el psiquiatra.

Todavía es incierta la causa exacta de la esquizofrenia, pero se sabe que los antecedentes familiares de la enfermedad y los cambios en la química cerebral pueden aumentar el riesgo a desarrollarla. 

La esquizofrenia en la población pediátrica

La esquizofrenia no es una condición común en la población de niños menores de los 13 años, y se estima que la prevalencia es de 1 de cada 40 mil niños en estas edades, según el doctor Mario R. González, psiquiatra de niños y adolescentes.

Señaló que en sus 13 años de carrera solo ha visto un caso de un menor de 13 años. No obstante, sostuvo que la intervención médica temprana puede hacer la diferencia. 

“’El diagnóstico se basa en una evaluación psiquiátrica completa, siempre descartando cualquier otra condición de salud que pueda causar síntomas similares. Es común que los padres busquen evaluaciones con otros profesionales de la salud antes de llegar al psiquiatra. También pueden ser hospitalizados antes de llegar a nuestras oficinas’’, puntualizó el doctor González. 

Agregó que la esquizofrenia es una condición en la que la persona va a tener síntomas a través de toda su vida y uno de los grandes retos es que el paciente mantenga un compromiso adecuado con el tratamiento farmacológico. 

Desafortunadamente, a nivel mundial, una gran parte de quienes padecen esquizofrenia no reciben atención de salud mental, asegura la OMS.

Manejo de la esquizofrenia

Sobre el manejo de la condición, los profesionales coincidieron en un tratamiento médico con una visión multidisciplinaria, que involucre tanto psiquiatras, como psicólogos, terapistas ocupacionales y trabajadores sociales para el apoyo, además, a los familiares del paciente.

“Cuando se habla de un tratamiento integral lo que se establece es que sea psiquiátrico, psicológico y ocupacional. Son de las 3 esferas más grandes en el tratamiento de un paciente con esquizofrenia’’, sostuvo el doctor Pietro. 

Por su parte, la doctora Nazario Rodríguez enfatizó en que los fármacos son importantes, pero también lo es la psicoeducación.

“Mientras más rápido uno intervenga y el paciente tenga un cumplimiento del tratamiento, mejor es el pronóstico y podemos, también, mitigar el estigma’’, concluyó Nazario Rodríguez. 

Finalmente, el doctor González apuntó a la educación como herramienta para los familiares y cuidadores, pues son los que más tienen responsabilidades con el paciente.