A través de la historia hemos sido testigos de cómo los caballos han sido utilizados con diferentes propósitos como, por ejemplo, para la milicia por su capacidad de recorrer grandes distancias, para cargar carruajes e inclusive como método de transporte. Sin embargo, a partir del siglo XIX comenzó a tomar auge el uso de la terapia asistida con caballo o también conocida como equinoterapia. La misma consiste en utilizar el caballo como coterapeuta para trabajar tanto el área emocional como física.

En la actualidad en Puerto Rico existe, específicamente en el municipio de Ceiba, Equinoterapia Puerto Rico Inc., una organización sin fines de lucro fundada en el 2009. Esta organización se ha dedicado a ofrecer servicios tanto a adultos como niños utilizando el caballo para tratar condiciones como, por ejemplo, ansiedad, depresión, procesos de duelo y no menos importante trabajar el área física para aquellos participantes que así lo ameriten.

Desde los pasados diez meses he sido parte del equipo de Equinoterapia Puerto Rico Inc., como psicólogo interno de la Universidad Católica Recinto de Ponce. A pesar de haber escuchado sobre esta modalidad de terapia no fue hasta llegar al centro donde he adquirido conocimientos sobre los equinos, la manera en que se integran al proceso terapéutico y sobre todo las vivencias sobre los logros que se han obtenido en los participantes a través del caballo como coterapeuta. Esto ha permitido que haya podido reflexionar e internalizar la importancia de esta terapia alternativa como profesional de la conducta humana. 

Es muy probable que mientras usted lee este artículo se pregunte: ¿Qué cambios puede tener una persona cuando se integra el caballo en el proceso? Y es una pregunta totalmente válida ya que, cuando hablamos de terapia o servicios psicológicos pensamos en el escenario de oficina tradicional donde se trabaja con “X” modelo y el cual estamos más familiarizados. No obstante, desde mi experiencia y práctica como psicólogo interno en Equinoterapia Puerto Rico puedo afirmar que, la integración del caballo y el entorno donde se lleva a cabo el proceso influye en el logro de las metas tanto a nivel físico como emocional. El entorno como mencione anteriormente es uno que fomenta la alianza terapéutica o “rapport” con el participante como se le conoce desde la psicología ya que, es uno donde el participante puede conectar con la naturaleza y se sienten libres como muchos han manifestado durante el proceso dadas las circunstancias del Covid-19.

Como sabemos, el Covid -19 ha limitado de cierta manera los servicios terapéuticos “face to face”, sin embargo, en Equinoterapia Puerto Rico contamos con un espacio que nos permite tener ese contacto directo tan importante con el participante. Este precisamente es el caso de un participante quien estaba lidiando con un proceso de duelo y cómo a través de las distintas sesiones e interacción con el caballo pudo ventilar, expresar emociones, identificarse y sobre todo poder llegar a una etapa de aceptación en su proceso de duelo. Es importante destacar que los caballos y, según investigaciones, perciben el estado de ánimo de cualquier ser viviente a una distancia de 30 pies. En este caso en particular la interacción entre el caballo y el participante dio paso a que pudiera autorregular sus emociones y poder de una forma u otra soltar todo lo que sentía. Esto debido a que el caballo representó para este participante durante el proceso la persona que había fallecido. Así como el caso anterior hay otros que día tras día son impactados por esta terapia alternativa para beneficio de su salud mental y física. 

Además, a través de la intervención con el caballo he podido observar como en el proceso se manifiesta el empoderamiento, la iniciativa, liderazgo e independencia en el participante. Estas fortalezas que se desarrollan en el proceso de terapia son las que hacen y permiten que el participante se integre al proceso mucho más rápido. Es por esto por lo que a través de las vivencias y los resultados como los antes mencionado me han hecho reflexionar sobre la importancia de las terapias alternativas como es el caso de Equinoterapia para poder amplificar y trabajar diversas situaciones.

Sin duda alguna poder formar parte de este equipo de trabajo me ayudó a salir de la zona de “confort” y cuando habló de la zona de “confort” hago referencia a poder explorar otras alternativas más allá de los modelos e intervenciones tradicionales que como psicólogo en formación he estado expuesto. Así que invito a todas aquellas personas que conozcan sobre la equinoterapia, su historia, beneficios a nivel físico-emocional y por supuesto a los profesionales de la salud mental, que tomen la iniciativa de conocer un poco más sobre las terapias alternativas como lo es la equinoterapia y por qué no integrarlas en el proceso de terapia con sus participantes y ser parte de Equinoterapia: Vivencias desde la práctica.

*El autor es psicólogo licenciado y estudiante doctoral (interno) de Equinoterapia Puerto Rico en Ceiba.