¿Te gusta la miel? A mí también. Ahora bien, ingiérela porque te gusta su sabor, no porque quieras evitar el azúcar, ya que lo que estás poniendo al usar la miel es azúcar. Así tal cual.

Existen dos tipos de azúcares, los intrínsecos, que son los que encontramos de forma natural en los alimentos, y los libres. Estos últimos -los libres- son los que se relacionan con un mayor riesgo de desarrollar enfermedades crónicas, no los intrínsecos, que están presentes, por ejemplo, en un vaso de leche o en un guineo. 

Tanto para los adultos como para los niños, la Organización Mundial de la Salud (OMS) aconseja que el consumo de azúcares libres diario no supere el 10% de las calorías totales. Sin embargo, una reducción por debajo del 5% produce beneficios adicionales para la salud. Es decir, mientras menos mejor. 

Al igual que el azúcar de mesa, la miel se considera un tipo de azúcar libre. Ni más, ni menos.

La miel tiene cierta reputación de ser ‘un alimento especial’ por tener un alto valor nutricional. No obstante, contiene únicamente azúcar, agua y niveles traza de ciertos nutrientes. Y, ojo, la cantidad de nutrientes que puede aportar no compensa por su alto contenido en azúcar. Considerar la miel como una fuente de vitaminas y minerales es igual a considerar una Coca-Cola con limón una buena fuente de vitamina C.

Si quieres consumir más nutrientes, búscalos en otros alimentos completos como las frutas y los vegetales y, deja la miel para utilizarla cuando amerita: un postre, un aderezo, o para dar un toque dulce a tu batida, café, avena, tostada o yogurt.

Para controlar la glucosa en sangre, ¿la miel es mejor que el azúcar? Por lo general, sustituir el azúcar por la miel en un plan de alimentación de reducción de peso, o como terapia médico nutricional de la diabetes, no aporta ninguna ventaja. Tanto la miel como el azúcar elevan los niveles de glucosa en sangre. La miel es más dulce que el azúcar de mesa, de modo que puedes usar menos cantidad en algunas recetas. Sin embargo, una cucharadita de miel tiene un poco más de carbohidratos y más calorías que una cucharadita de azúcar. El ahorro de calorías y carbohidratos será mínimo.

¿La miel de abeja es natural? Natural no necesariamente significa seguro, sano, ni mejor. Por muy natural que sea la miel, a la hora de valorar los nutrientes que puede contener, bajo ningún concepto justifica la ingesta excesiva en forma de azúcar que tienes que asumir. El hecho de que provenga de las abejas no la hace inofensiva. 

El conocimiento es poder. Y, por tanto, es fundamental que conozcas bien el verdadero valor nutricional de los alimentos, pues la peor elección alimentaria es la que haces pensando equivocadamente que es apropiada. Si no eres consciente de que estás haciendo algo mal, ni siquiera considerarías cambiarlo. ¿Verdad?

La autora es nutricionista, dietista, educadora en diabetes y fisiología del ejercicio.

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