Tras el anuncio de los resultados de las elecciones en Puerto Rico, muchas personas pueden experimentar una amplia gama de emociones relacionadas a la nueva realidad política. Entre las emociones más comunes destacan el estrés y la ansiedad relacionadas a cómo este cambio afectará lo económico, político, social, entre otros aspectos, incluso personales.
El manejo adecuado de estas emociones es clave para recuperar el equilibrio emocional y afrontar un posible periodo de ajuste. Por este motivo, Es Mental conversó con dos expertas en psicología para abordar estrategias que faciliten la gestión del proceso post-electoral y las emociones que pueden surgir durante esta fase de adaptación, aceptación y recuperación.
Por su parte, la psicóloga clínica Roxana Calderón indicó que las personas pueden experimentar una mezcla de ansiedad e incertidumbre ante los resultados electorales. Argumentó que los vencedores y perdedores de este proceso, puede traer consigo unas posibles repercusiones.
Entre ellas mencionó a la frustración por las divisiones ideológicas en el país, ira por desacuerdos que perciben como injustos, tristeza si sienten que sus valores están siendo atacados en entornos familiares o públicos, y, a veces, esperanza por la posibilidad de un cambio positivo. Estas emociones tienden a intensificarse cuando el proceso electoral es conflictivo, afectando tanto la vida cotidiana como el estado emocional de muchos.
Cabe recordar que una investigación del Centro de Periodismo Investigativo (CPI), reveló los problemas relacionados con la corrupción electoral y el fraude, especialmente en lo que respecta al voto adelantado, los votos de personas fallecidas y la manipulación del voto de la comunidad de edad avanzada. Incluso, el día antes de las elecciones, representantes de la CEE, fueron incapaces de precisar cuántos fallecidos ni cuántos incapacitados habían sido removidos de las listas electorales.
A esto se le suman las publicaciones sobre cajas de papeletas encontradas abandonadas sin atender ni contabilizar, suceso que se repite tras las elecciones de 2020. Todos estos aspectos hacen de este un proceso electoral tenso y harán a los resultados aún más controversiales.
Durante eventos electorales de alto impacto, particularmente este, la ansiedad y el estrés aumentan con la posibilidad de que los fondos públicos no se utilicen correctamente y la incertidumbre de si se logrará un cambio positivo en el país, mantuvo la también psicóloga Rosa Nieves.
Después del proceso electoral, será necesario enfocarse en recuperar la estabilidad emocional afrontando los resultados con fortaleza y resiliencia, dijo Nieves. Para manejar estas emociones, es importante informarse sobre las propuestas de los candidatos y, luego de emitir el voto, reducir la exposición a noticias y redes para evitar el constante bombardeo informativo, ideó.
Es fundamental encontrar un equilibrio entre el autocuidado y el consumo de contenido mediático, de modo que podamos mantenernos informados sin descuidar nuestra salud mental, insistieron ambas profesionales. Esto permite procesar la situación de manera más tranquila, confiando en la elección realizada, sostuvo Nieves. Calderón sugirió leer resúmenes de noticias, en lugar de ver transmisiones en vivo para mantenerse al tanto sin saturarse de información.
También, recomendó evitar conversaciones políticas que puedan generar conflictos, especialmente con familiares o amigos de opiniones distintas. “Establecer límites respetuosos, como expresar que se prefiere no discutir sobre el tema, ayuda a mantener la armonía en el entorno social”, planteó.
De querer abarcar el tema, opinó que, en los espacios familiares, es importante discutir temas políticos con respeto y apertura, defendiendo nuestras ideas sin menospreciar las opiniones de los demás. En este contexto, para lograr un diálogo efectivo, es indispensable esforzarse por comprender las experiencias y perspectivas de otros miembros de la familia. Se trata de reconocer las diferencias generacionales y los distintos modos de entender la realidad política.
Estos límites físicos y verbales pueden ser tanto verbales como físicos y son una forma efectiva de reducir el conflicto en entornos familiares y sociales, aseguró Calderón.
A su vez, Calderón propuso practicar la atención plena o meditación, lo cual ayuda a reducir la ansiedad anticipatoria. La actividad física también puede ser de gran ayuda, pues al liberar endorfinas mejora el estado de ánimo y reduce el estrés.
Es importante reconocer cuándo el estrés o la ansiedad electoral afectan negativamente, puntualizaron ambas. En esta línea, Calderón explicó que algunos pacientes experimentan alteraciones en el sueño, el apetito, o incluso el humor, con mayor irritabilidad y, en ocasiones, evitan salir de casa o relacionarse con personas de diferentes posturas políticas para evitar conflictos.
Reconocer los síntomas de ansiedad o estrés excesivos, como pensamientos catastróficos o cambios en el humor, es esencial. Si estos surgen al consumir noticias, puede ser útil hacer una pausa y reducir la exposición mediática.
Actividades como mejorar el descanso, cuidar la alimentación y hacer ejercicio pueden ayudar a recuperar el balance emocional, fueron las indicaciones de Calderón. Asimismo, recomendó buscar apoyo en amigos y familiares, y validar sus propios sentimientos como parte del proceso de adaptación a los resultados electorales.
La clave es reconocer cuándo la información genera un malestar significativo y priorizar el bienestar emocional, cerró Nieves.






