Hoy, miércoles a las 4:30 p.m., conversaremos por Facebook Live con la Dra. Maritza Ocasio, trabajadora social clínica, y con el Dr. Ángel Comas, presidente electo de la Asociación de Psicología de Puerto Rico, sobre cómo manejar el estrés de volver a la rutina laboral y familiar, gracias al apoyo de FHC First Healthcare. ¡Sintoniza a través del Facebook de Es Mental o de FHC – Salud Mental!

Regresar a la rutina también puede ser estresante para los padres y madres, quienes tienen que volver a ajustar sus vidas para cumplir con los compromisos laborales y familiares.

“Yo creo que lo más que causa estrés es no saber cómo yo me voy a estar enfrentando el día a día con la escuela, con el trabajo, con las responsabilidades. Así que en la medida en la que sea posible, todos debemos tener una rutina, donde yo sepa a qué hora me voy a levantar, cómo voy a desayunar, si es que desayuno en la casa, si los nenes desayunan en la escuela o si yo me llevo el desayuno y me lo como en la oficina…”, expresó la doctora Maritza Ocasio, trabajadora social clínica.

Ocasio aconsejó además el hablar de antemano y planificar, por ejemplo, el recogido de los niños a la escuela y hacer los arreglos con el patrono, si ese es el caso.

No es que las situaciones de vida no me van a traer estrés, pero me voy a sentir más preparado para enfrentarme al día a día. Si no tengo rutina, se me hace más difícil trabajar y especialmente con los nenes”, sostuvo.

La trabajadora social clínica recomendó trabajar con los espacios de relajación para canalizar el estrés, como, por ejemplo, poner música relajante de camino al trabajo, hacer algún tipo de meditación o tomar tiempo al salir del trabajo para hacer algo placentero

“Esa parte la tenemos que incluir, pues estamos tan acostumbrados a que todo el tiempo tenemos que estar haciendo cosas, y que llega el día libre para aprovechar al máximo las tareas de la casa. Hay que mapear, hay que lavar ropa, hay que fregar, que cuando vienes a ver nunca tomaste un tiempo de poder relajarte, que siempre estamos corriendo. Todo es corriendo. Todo lo tenemos que hacer porque hay que ser bien productivo, bien productivo. Pero la relajación es igual de productiva porque es productiva para mi salud mental y para mi estabilidad emocional”, dijo.

Para los días fuertes donde el estrés está bien elevado, Ocasio recomendó tomar una pausa de lo que se esté haciendo y moverse a hacer otra cosa distinta que permita desconectarse y controlar mejor esa emoción.

No obstante, subrayó que si la persona se da cuenta que el estrés es muy elevado constantemente y que llega al punto de que por más rutina,  tiempo de relajación y organización que tenga, el estrés continúa, debe buscar ayuda psicológica.

Según Ocasio, las personas pasan por distintas etapas ante el cambio, que en este caso consiste en empezar y terminar las vacaciones. La primera etapa es la negación o precontemplación, que significa no querer que el cambio ocurra. Luego, está la etapa de ambivalencia (contemplación), que es cuando, por ejemplo, se expresa “qué bueno que llegó el cambio, pero me gustaría quedarme en las vacaciones”. Después viene la etapa de la motivación, donde se hacen los preparativos para el cambio, seguido por la acción, que es cuando se está en el medio de cambio. Después se pasa al mantenimiento y por último a la recaída ( que en este caso puede ser en las vacaciones de Navidad).

Por su parte, el doctor Ángel Comas, psicólogo industrial y presidente electo de la Asociación de Psicología de Puerto Rico (APPR), enfatizó en que los niveles de estrés varían dependiendo de las circunstancias de cada familia. Indicó que en el caso de que haya dos personas encargadas en la familia, que se puedan dividir la carga, la misma es más llevadera que si se trata de una madre soltera o un padre soltero. «Allí los niveles de estrés pueden ser mayores y necesitan hacer unos ajustes adicionales. Tal vez necesitan mayor flexibilidad para salir a buscar a los hijos o tienen que recurrir a un familiar para que les busque a los hijos a la escuela en lo que salen del trabajo», ejemplificó.

Son muchas las circunstancias que las familias tienen que enfrentar para poder cumplir con sus responsabilidades tanto para sus hijos como para ellos, y la planificación es fundamental”, aseguró al mencionar que en este sentido se debe tomar en consideración los horarios de trabajo, la distancia al trabajo, al cuido o a la escuela y la hora de levantarse y la preparación desde el día antes para poder agilizar en la mañana, entre otros.

Además mencionó que, aunque cada cual tiene sus circunstancias, es importante establecer una rutina gradual, como, por ejemplo, la hora de acostarse y la preparación para el próximo día, incluyendo los alimentos para los adultos y los niños.

También, recomendó que haya un espacio de diálogo de pareja y con los niños de cómo se sienten con el regreso al trabajo y a la escuela. “Tener ese diálogo y validar cómo se sienten (los niños) para que ese proceso de ajuste sea de la mejor manera, ordenado y que eso no desencadene en estresores mayores”, dijo.

“Somos personas de hábitos, así que una vez esa rutina se va estableciendo, se va cumpliendo y nos vamos acoplando y nos vamos acostumbrando para enfrentar los próximos retos que siempre aparecen”, agregó.

Finalmente, recomendó que en el caso de necesitar ayuda profesional, puede procurar la ayuda al empleado en sus trabajos o a través de su plan médico.