“La pareja perfecta no existe”, esa fue la conclusión de tres expertos entrevistados por Es Mental al preguntarles si existe o no la perfección en una relación amorosa.

Lo más cercano a la pareja perfecta, coincidieron, es una persona con la que se  tenga en común intereses personales, sociales y espirituales.

“La pareja perfecta no [existe]”, sostuvo Silma Quiñones Roldán, expresidenta de la Asociación de Psicología de Puerto Rico y autora del libro “Guía para la selección de pareja”. “No tiene que ser perfecta para que sea algo a lo cual uno aspire o trabaje”.

Al escoger una pareja, Quiñones Roldán aconsejó que se conozcan cuáles son las percepciones, metas, objetivos o maneras de resolver conflictos de la otra persona. De ese modo, se sabrá qué discrepancias deben negociarse para evitar que se perjudique la relación.

“No es un requisito que sea igual a ti”, aclaró. “Deben ser similares en términos de cómo respetan las diferencias”.

Por su parte, el psicólogo holístico y life coach, David Hernández Morales, indicó que la comunicación es clave para subsanar las diferencias que puedan tenerse con una persona a quien se considere ideal. “Lo que uno busca es que armoniosamente se pueda forjar una relación”.

Hernández Morales instó que al comenzar una relación amorosa se dejen claros cuáles son los roles que cada una de las partes asumirá. Igualmente, con cuánto tiempo o espacio personal cuentan para uso propio y para compartir juntos.

“La clave es no darse por vencidos (…) cambiar de relación no es como cambiar de modelo de celular”, comparó.

No obstante, la consejera y especialista en parejas, Naychaly Rivera Nieves, dijo que la definición de “pareja idónea” varía de acuerdo a la etapa de vida en la que se encuentre la persona. 

Explicó que en el caso de los  adultos emergentes —de 20 a 35 años—, estos buscan desarrollar planes a largo plazo, desde adquirir un hogar a formalizar una familia. Mientras, los adultos de mediana edad —de 40 a 55 años— varían lo que buscan de una relación según lo que hayan vivido, y los adultos mayores —de 60 en adelante—, buscan compañía y comprensión. Los divorciados, en ocasiones, un reinicio.

Rivera Nieves aconsejó esperar de seis meses a un año para formalizar  una relación amorosa. “No importa que tú tengas 20 años o 50 años, las relaciones románticas siempre van a conllevar que tengas ese deadline aproximado de seis meses a un año para que baje la oxitocina del cerebro”, explicó sobre la hormona que crea vínculos emocionales con otras personas.

La oxitocina se produce en una pequeña parte del cerebro llamada el hipotálamo. Estudios como “Plasma Oxytocin Increases in the Human Sexual Response” han demostrado cómo esta hormona tiende a incrementar en hombres como en mujeres durante el orgasmo femenino y la eyaculación masculina.

Los siete tipos de amor

El amor, según el estudio “A Triangular Theory of Love” –elaborado por el psicólogo estadounidense, Robert Jeffrey Sternberg— establece que el amor nace de la pasión, de la intimidad y del compromiso. Sin embargo, existen siete tipos o formas de amor:

  1. Cariño: es lo que surge cuando dos personas comparten, en gran parte, intimidad —término que significa unión y cercanía—. Este amor puede ser el que sienten dos amigos cercanos.
  2. Amor fatuo: es una relación fogosa en la que predomina  la pasión —lo que se conoce como excitación física o mental, así como deseo o apetito sexual—. No hay intimidad de por medio.
  3. Encaprichamiento: se caracteriza por ser una pasión efímera que ocurre sin necesidad de intimidad o compromiso —que es la decisión explícita de querer compartir tiempo y espacio—. Es conocido también como “el amor a primera vista”.
  4. Amor vacío: es cuando dos personas se unen por compromisos sociales, económicos o familiares. No experimentan intimidad o pasión, pero sí respeto mutuo.
  5. Amor romántico: es un amor cargado de emociones y de pasión del que no surge una relación que sea producto de un acuerdo común. Se caracteriza por tener mucha comunicación.
  6. Amor sociable: es cuando se siente un gran cariño y compromiso hacia la otra persona. No existe deseo sexual o físico, lo que es característico de las amistades largas.
  7. Amor consumado: es un amor ideal en el que prima la pasión, la intimidad y el compromiso. Es el amor ideal que muchos desean alcanzar, pese a que no siempre es duradero.

El amor consumado se mantiene cuando en la relación prima la comunicación. Jeffrey Sternberg lo ilustra en el estudio como el amor más cercano a lo ideal que nace cuando se equilibran los tres extremos del triángulo del amor: la intimidad, la pasión y el compromiso.