En Puerto Rico, al igual que en muchas partes de América Latina y España, es tradición la celebración del Día de los Tres Reyes Magos cada 6 de enero cuando la madrugada llega cargada de ilusión y regalos para las niñas y niños. 

La festividad se basa en la leyenda que cuenta que tres magos de Oriente llamados Baltazar, Melchor y Gaspar acudieron a Belén guiados por una estrella para adorar al recién nacido Jesús de Nazaret, llevando como regalos oro, mirra e incienso. 

Sin embargo, la tradición también habla sobre la existencia de un cuarto rey mago mucho menos conocido, llamado Artabán. ¿Quién fue Artabán?

El administrador de la Casa Museo de los Santos Reyes en Juana Diaz, William Santiago, explicó a Es Mental que son muchas las leyendas que hay entorno al Cuarto Rey Mago.

Una de ellas sostiene que estudió sobre las profecías y que recibió una señal del cielo para ir en busca del Mesías.  Por 33 años Artabán siguió los pasos de Jesús, pero utilizaba los regalos para ayudar a las personas necesitadas que se iba encontrando en el camino. Ya viejo y cansado Artabán encontró a Jesús obteniendo la paz en el momento final de su vida.

Según el libro Artabán: El Cuarto Rey Mago, de Adrián Sosa Nuez, el cuarto rey era un alquimista reconocido que vivía en la ciudad de Asur en el antiguo imperio de Persia, lo cual actualmente se conoce como Irán. 

Algunas versiones citan a los otros tres reyes en la ciudad de Borsippa en Mesopotamia, actualmente Irak. Aun así, Artabán se retrasó para ayudar a un hombre malherido en el camino, quien había sido asaltado y golpeado. Más adelante al llegar, Melchor, Gaspar y Baltasar ya se habían marchado. Asimismo siguiendo la estrella y al llegar a Belén, Artabán no se encontró con nada. 

En concordancia, y de acuerdo con la publicación digital Mitos y Leyendas, se cuenta que existió un cuarto Rey Mago, quien también vio la estrella de Belén y la siguió. Este, pensaba ofrecerle al Niño Jesús un cofre con gemas preciosas, pero, como anteriormente se mencionó, se encontró con personas que necesitaban de su ayuda en el camino. Artabán era alegre y les atendió diligentemente, dejando perlas a cada uno, acción por la cual precisamente se retrasó su llegada. 

Cuenta esta leyenda que cuando finalmente llegó a Belén no estaban los otros magos,  ni el Niño. Aun así, continuó su búsqueda, se dice que por más de treinta años recorrió la tierra, buscando al Nino Jesus y en el camino ayudó a los más necesitados.

Al llegar a Jerusalén, se encontró con una multitud que pedía la muerte de un hombre, aquel Niño que tanto busco, ya era un hombre que colgaba en la Cruz. Artabán se sintió avergonzado por “fallar” en su misión y la leyenda explica que al no tener dónde más ir  quedó en Jerusalén a esperar su muerte. 

Al resucitar Jesús, el cuarto Rey Mago, cayó de rodillas y extendió su mano para brindale aquella gema preciosa que le quedaba. Santiago contó a Es Mental que de hecho existe una película sobre este cuarto Rey Mago y de paso, dio invitación a la comunidad puertorriqueña a continuar celebrando la tradición invitándoles a Juana Díaz los días cinco y seis de enero de 2023.