Frases como “estás exagerando”, “tú siempre con lo mismo”, “déjate de changuerías” o “eres un hijo de mamá”, son algunas de las expresiones invalidantes que no se deben usar ni mencionar a una pareja romántica.

Así lo aconsejó David Alcalá Pérez, psicólogo experto en terapia de parejas, al tiempo que indicó que se debe evitar cualquier tipo de actitud que conlleve invalidación de emociones o de sentimientos o comentarios que pudiesen ser considerados como violencia emocional o psicológica. 

Añadió que uno de los errores principales que llevan a estos comentarios, que hieren más de lo que reparan, son la comunicación de la pareja. La falta de capacidad para poder manejar el conflicto nace de que no hay comunicación, explicó. Incluso, cuando hay comunicación, el intercambio es información muy general o genérica o ninguna de las otras partes expresa lo que realmente siente o les molesta. Pasa a ser un discurso superficial para tratar un tema que, de no atenderse, pudiese provocar conflictos de profundidad, advirtió. 

Otro problema recurrente que señaló fue comparar a las parejas con personas del pasado. En esta línea, señaló que cualquier actitud para menospreciar los sentimientos de la pareja, recordarle constantemente otro evento del pasado y no reconocer los esfuerzos que se están haciendo por la pareja o la relación son patrones dañinos para la relación.

Por su parte, la doctora Zayana Figueroa Montero,  psicóloga y consejera psicológica, apuntó al estilo de John Gottman, psicólogo y profesor estadounidense. Recordó que, según Gottman, hay cuatro actitudes que no se deben de tomar cuando se tiene pareja. 

Primeramente, es esencial no adoptar una actitud de crítica en la que se asume que hay algo mal con una parte o la otra.  Decir cosas que son directas a la persona, en forma de crítica, siempre va a afectar el vínculo, indicó.

Otra es una actitud que puntualizó es la defensiva. Una persona le puede decir a su pareja: “Siempre que estamos comiendo, estás en el teléfono”. La otra persona en lugar de asumir responsabilidad se defiende con acusaciones o excusas como: “Estoy esperando a que nos traigan comida”, “Tú tampoco me estas hablando”, entre otras justificaciones en lugar de pedir disculpas. Consecuentemente, se crea un roce que distancia a la pareja, en vez de resolver el conflicto. 

Asimismo, según un consejero de parejas entrevistado por el New York Times, otra de las conductas que se debe evitar es decir: “Tú nunca”, “Tú siempre” y “Sí, pero”. En este marco, un estudio reveló que la calidad de la comunicación de pareja predice la satisfacción en la relación de ambas partes.

La siguiente conducta errónea son declaraciones de menosprecio, en consonancia con lo mencionado por Alcalá Pérez. La también facultativa de consejería psicológica en la Universidad Albizu recomendó no decir cosas con tono sarcástico o con sentido de desprecio. Esto se puede ver a través de la comunicación no verbal, expresiones faciales, usar la burla, ignorar, darle la espalda, humillar frente a otras personas, entre otros gestos, explicó. Estas acciones generan distancia y conflicto, alertó. 

Finalmente, y en línea con Gottman, Figueroa Montero señaló a la actitud evasiva. Presente, pero totalmente desconectado, detalló. No hay contacto visual, cruzar los brazos, estar distraído, implica tener actitudes evasivas que traen distancia emocional y que afectan la intimidad emocional de la pareja.

¿Qué hay detrás de estas expresiones y cómo lograr una mejor comunicación?

Figueroa Montero indicó que detrás de estos mensajes imprudentes, incorrectos y dañinos hay necesidades expresadas incorrectamente. Por este motivo, mencionó que es importante ser consciente de cómo uno se comunica hacia su pareja. 

Asimismo, la experta recomendó estudiar cuál es el estilo de comunicación de cada cual para, entonces, establecer cuál es el estilo de comunicación que van a tener como pareja, qué le molesta de su pareja y cómo se puede evitar o trabajar. 

Por su parte, Alcalá Pérez destacó la importancia de, cuando hay una diferencia o discusión, no verlo como una competencia de quién tiene la razón. En lugar de ello, ver cómo se puede solucionar como un equipo. De no trabajar con estos problemas de comunicación, el psicólogo advirtió que pueden haber malos entendidos, asumir mucho las posiciones de las personas, no se pueden validar los sentimientos de todas personas, pueden surgir discusiones o agresiones emocionales o físicas, en la culminación de la relación.

En este marco, Figueroa Montero añadió que expresar lo que cada cual necesita, en lugar de criticar o atacar, igualmente, escuchar al otro antes de opinar, es sumamente importante.

Muchas veces cuando la otra persona está hablando, uno está esperando por su turno para hablar o preparando una respuesta antes de que termine de expresarse la otra parte y sin escuchar. Hay que tratar a la pareja con compasión”, indicó Figueroa Montero.

En casos más graves y extremos, puede haber violencia de género o, incluso, llegar a una fatalidad. Es más marcado dentro de una relación de pareja porque uno comparte la mayoría de tiempo con esta persona, dijo Alcalá Pérez. Sin embargo, no saber cómo comunicarse de manera saludable puede afectar más allá de la relación amorosa y tener repercusiones similares en otras relaciones interpersonales y familiares.