Conversamos por Facebook Live con la Dra. Migna Rivera, pasada presidenta de la Asociación de Psicología, y con Ernesto Morales, meteorólogo del Servicio Nacional de Meteorología, sobre los efectos del calor extremo en la salud mental, gracias al apoyo de FHC First Healthcare. ¡Sintoniza a través del Facebook de Es Mental o de FHC – Salud Mental!

Ante las altas temperaturas que se están experimentando en Puerto Rico, Ernesto Morales, meteorólogo del Servicio Nacional de Meteorología (SNM), alertó sobre la importancia de que el público esté receptivo a los avisos y advertencias de calor que emite la agencia, para que tomen decisiones y se protejan de los efectos que puede provocar el calor extremo en su salud.

“Yo lo que veo es que los campamentos, no veo que los suspendan, yo lo que veo son muchas actividades en las plazas públicas dirigidas a otra de las comunidades más vulnerables, que son los viejitos”, mencionó Morales con preocupación.

“Estos boletines que emite el SNM es para que esto mismo no ocurra”, agregó al tiempo que dijo desconocer si se están tomando medidas en los trabajos.

“Si uno llega a poner un aviso de huracán, todo el mundo toma precaución. Si pongo un aviso de inundaciones, todo el mundo toma precaución”, sostuvo al recalcar la importancia de los avisos y advertencias de calor.

Dijo que estas temperaturas, según colaboraciones que han tenido con el Recinto de Ciencias Médicas (RCM), puede afectar las poblaciones más vulnerables, como los niños y los adultos mayores, y que se ha visto un incremento en las salas de emergencia por problemas del corazón. Agregó que hay personas susceptibles porque padecen condiciones cardíacas o con obesidad que también pueden verse afectadas.

“Estos calores pueden causar estrés en el cuerpo y hasta perder la vida”, subrayó.

El doctor Andrés Calvo Díaz, médico internista, dijo en una entrevista previa con Es Mental que entre los efectos del calor extremo en la salud figura la deshidratación, las implicaciones directas sobre la presión arterial, dolor de cabeza y mareos. También, se pueden presentar problemas cardíacos, desmayos y convulsiones.

Por su parte, la doctora Migna L. Rivera García, pasada presidenta de la Asociación de Psicología de Puerto Rico, aseguró que estas altas temperaturas también tienen un impacto en el comportamiento y en las condiciones psiquiátricas. Mencionó que se pueden presentar cambios en el comportamiento, como sentirse malhumorado, distraído, irritable, inatento y experimentar altos niveles de estrés y ansiedad.

La también directora del Programa Graduado de Consejería Profesional de la Universidad Albizu mencionó que hay diversos estudios que confirman el vínculo entre las altas temperaturas y la agresividad, menor capacidad cognitiva y pérdida de productividad.

¿Por qué estas altas temperaturas?

El calor extremo que está impactado actualmente a los puertorriqueños se ha producido debido a varios factores .

Según explicó Morales, uno de los factores es los vientos del sur, los que ayudan a que las temperaturas se calienten más a medida que van moviéndose sobre la Isla. Por esta razón, las temperaturas más calientes se van a estar sintiendo al norte de Puerto Rico, indicó.

También hay bastante humedad, la que se combina con el calor y hace que los índices de calor suban, agregó.

“Normalmente el cuerpo del ser humano se enfría con el sudor. Al tú sudar y esa agua evaporarse sobre tu piel, eso baja la temperatura de tu cuerpo. Ese proceso de evaporación de agua sobre la piel ayuda a que las temperaturas bajen. Pero, qué pasa, cuando tú tienes alta humedad, como en los pasados días, el problema es que ese proceso no es tan fácil”, dijo.

Agregó que, al estar el ambiente saturado y las personas sudan y no se secan rápido, ya que hay alta humedad en la atmósfera, esto provoca que estas temperaturas se sientan más calientes.

Indicó que, los índices de calor, que es una escala que toma en consideración las temperaturas en combinación con humedad, han estado sobre los 105 grados Fahrenheit por las pasadas dos semanas, especialmente el área norte central. 

“El otro problema que tenemos es que el agua que nos está rodeando aquí, en Puerto Rico, del mar Caribe y el Océano Atlántico, han mantenido unas temperaturas ridículamente altas. Es extremadamente alto. Estamos hablando de que normalmente las temperaturas en esta época del año son entre 80 a 81 grados, y estamos hablando que (actualmente) está fluctuando entre 83 a 84 grados el agua alrededor de la isla”, sostuvo.

Esto lo que hace es mantener estas temperaturas más calientes de lo normal, agregó.

Dijo que las temperaturas no están bajando tanto como normalmente hacen en las noches, ya que solamente están bajando a 81 o 82 grados por las noches, y de madrugada, cuando normalmente están en los setenta y pico, se están manteniéndose en los ochenta. 

Además, dijo que por las mañanas, cuando sale el sol, las temperaturas suben alrededor de 90 a 95 grados, lo que provoca el mismo ciclo de temperaturas altas, y que en combinación con la alta humedad, provoca que se sienta más caliente.

Mencionó que tampoco hay un ambiente favorable para que se formen “las lluvias de la tarde”, las que normalmente se producen cuando se combina la humedad y el calor.

Junio es un mes seco. No es hasta julio que ocurren las ondas que pasan por la región de entre 3 a 4 días, lo que ayuda a que estos aguaceros se desarrollen y tienen la humedad necesaria para que estos aguaceros se desarrollen”, explicó.

“No estamos diciendo que en julio va a hacer más fresco, pero por lo menos en julio vamos a tener la probabilidad más alta de que tengamos lluvia en horas de la tarde, cada 3 a 4 días, asociadas a las ondas tropicales y esto ayuda a refrescar el ambiente”, agregó.

Si junio se acaba ahora, junio sería el mes más caliente de la historia”, aseguró.

Finalmente, dijo que, como meteorólogo operacional (que pronostica el tiempo), no le toca decir que el calor extremo es parte del cambio climático, pero “sí el cambio climático va a traer cambios extremos, y eso es lo que se pronostica”. 

“Por lo tanto, los puertorriqueños nos tenemos que adaptar y el adaptarse es tomar en consideración esos tipos de boletines para modificar el comportamiento diario del puerrtorriqueño”, concluyó.