El rol de millennials y centennials durante el ciclo eleccionario, jingles y memes sobre los candidatos, las vallas publicitarias de Bad Bunny y hasta una situación de salud que provocó una pausa momentánea en la campaña de unos de los aspirantes a la gobernación, son algunos de los sucesos que han marcado esta temporada de elecciones y que generaron reacciones emocionales de todo tipo entre las personas que hoy, 5 de noviembre, salen a ejercer su derecho al voto.
La doctora Karen Caraballo, psicóloga clínica, explicó a Es Mental que durante este ciclo las personas suelen sentirse ansiosas o estresadas por causa de la incertidumbre sobre el futuro político de su país, las preocupaciones relacionadas a lo que les afecta personalmente (como lo son las experiencias de las minorías) y la naturaleza divisiva de las campañas.
Los mensajes políticos, especialmente aquellos que son intensos o polarizadores, pueden causar mucha angustia, porque si apelan al miedo, ira o discriminación, ocasionan estrés psicológico, especialmente si el mensaje resuena con traumas personales pasados o experiencias difíciles, explicó Caraballo.
Y, recientemente, los puertorriqueños fueron testigos de comentarios despectivos y xenófobos por parte del comediante estadounidense, Tony Hinchcliffe, durante un acto de campaña del candidato Donald Trump en Nueva York.
“Hay una isla flotante de basura en medio del océano en este momento. Creo que se llama Puerto Rico”, pronunció en el famoso Madison Square Garden, que se ubica, precisamente, en uno de los estados con más concentración de puertorriqueños y latinos de la nación americana.
“Este tipo de campaña puede causar aún más ansiedad e incluso trauma. Esos comentarios calaron hondo en nuestro pueblo, tanto en la isla, como en la diáspora. Eso detona la herida, el dolor del trato que hemos recibido, la frustración por cosas que han pasado, la impotencia y el impacto psicológico del colonialismo”, comentó Caraballo.
La literatura confirma que el estrés generado por el consumo de noticias diarias sobre la temporada eleccionaria puede tener repercusiones sobre la salud emocional y el bienestar de las personas. Tampoco es un secreto que la contienda electoral puede convertirse en un estresor adicional para la cotidianidad de un ciudadano, según la Asociación de Psicología de los Estados Unidos (APA, por su siglas en inglés).
De hecho, en una última encuesta de la APA, por ejemplo, más de un 77 por ciento de las personas entrevistadas admitió experimentar estrés ante el futuro político al que se exponen.
Aunque la propaganda y el mercadeo político siempre han estado muy presentes en las sociedades occidentales, el asunto es que hoy día es mucho más inmediato por el fácil acceso a la información, a diferencia de hace 50 años atrás, señaló el sociólogo Luis Javier Cintrón. Explicó que en la sociedad actual “ya no hay fronteras entre los consumos mediáticos y las realidades, lo que algunas personas en la antropología le llaman sistemas on life”.
“Ese rápido consumo y las dinámicas de los algoritmos han creado una atmósfera política un poco más tóxica y volátil, pero a la misma vez un proceso donde algunos candidatos pueden conectar y generar cercanía a sus proyectos y propuestas”, dijo.
El comportamiento de un candidato (o de quienes le acompañan en su campaña) puede tener un impacto profundo en la salud emocional, especialmente si viene acompañado de desprecio y antipatía hacia los ciudadanos.
Pese a que luego del acto del comediante diversas figuras, incluyendo a Trump, buscaron desligarse de los comentarios, no se puede olvidar que se trata de una campaña política, en la que cada detalle es monitoreado por un equipo de trabajo.
De acuerdo con Sanyia Flaviá, filóloga y quien desde el 1996 al 2012 ha trabajado con políticos reconocidos a nivel mundial, todo discurso político debe pasar por un séquito de profesionales antes de llegar al candidato, más ahora, en la era de la cancelación, sostuvo.
“La globalización de las tecnologías de información y comunicación toca por igual a todas nuestras naciones y repúblicas. Salvo por el idioma, contamos con los mismos entrenamientos profesionales y herramientas para montar una campaña política. No recuerdo ninguna oportunidad en que una línea, un texto, un párrafo, una imagen, un audio, estuviera en un evento público sin haber sido peinado por un mínimo de cinco personas”, comentó.
“La maroma psicológica que nuestro cerebro tiene que dar para concluir que el cómico escribió lo que escribió, mientras el personal de campaña subió al teleprompter el guión del intérprete sin chequearlo. Que ahora el presidente y su camarilla no sean responsables de las declaraciones emitidas en ese programa, solo delata una cosa; Trump es la cristalización de un culto. Y a partir de aquí la conversación debe ser absolutamente otra”, puntualizó Flaviá.
El sociólogo mencionó, también, que los eventos electorales suelen ser percibidos por algunos como una competencia, como lo podría ser un juego de baloncesto u otro deporte y, ante esto, las dinámicas sociales pueden girar en torno a enfrentamientos entre seguidores de los diferentes partidos.
“Hay que entender que los partidos políticos, al final del día, son agrupaciones en las cuales las personas se agrupan y buscan legitimarse frente a otros. Esa legitimación en muchas ocasiones se puede concebir de forma violenta, porque se busca ir por encima. Hay teóricos de la ciencia política y la sociología política, como Maurice Duverger, que han trabajado este concepto”, afirmó.
El doctor Jorge Schmidt, profesor de Ciencias Políticas y analista, explicó que, ciertamente, el entendimiento de que todas las personas tienen posturas diferentes puede dar paso a una sociedad más respetuosa, tolerante y empática. Sobre todo, a la hora de mitigar las consecuencias del fanatismo político.
“Para eso hace falta educación política, eso reduce el fanatismo y la visión de las preferencias políticas como un equipo de deporte al que le voy, no importa lo que pase. Eso es muy dañino, porque no hay posibilidad de ponerse en los zapatos del otro”, reiteró.
“La realidad es que mientras más yo conozco de las posturas opuestas a las mías, más me doy cuenta de que tienen validez. Siempre hay algo que se puede sacar de una visión opuesta”, enfatizó.
Cómo se puede ver la ansiedad y el estrés electoral en las personas
De acuerdo con Caraballo, algunas personas podrían experimentar síntomas físicos, como dolores de cabeza, tensión muscular, trastornos del sueño e incluso problemas gastrointestinales.
Asimismo, mayor preocupación y rumiación, pues se puede llegar a pensar constantemente en los resultados; siguiendo -obsesivamente- las noticias, pasar muchas horas en redes medios sociales.
De igual forma, tensión social y con esto incremento en los conflictos con amigos, familiares o colegas, lo que podría resultar en aislamiento o sentimientos de alienación, si otras personas no comparten las mismas opiniones.
Otras manifestaciones se ven mediante los cambios de humor o estado de ánimo, con irritabilidad, tristeza o enojo, especialmente si se sienten impotentes ante el proceso o si les preocupa que los resultados puedan no estar alineados con sus valores o seguridad, detalló la doctora.
Cuando aparece el miedo a lo desconocido o la incertidumbre, hay que prestar atención a que no se exacerben los trastornos de ansiedad, el trastorno de estrés postraumático o el trastorno obsesivo-compulsivo, destacó la psicóloga clínica.
“Aquí hay un candidato que está creando una ilusión. […] Eso no se veía hace mucho tiempo”
Pero, el optimismo también ha hecho acto de presencia en esta contienda, al menos en el escenario local y esto, según el profesor Schmidt, hace mucho no se veía.
‘‘Yo pienso que aquí hay un candidato, que es Juan Dalmau, que está creando una ilusión, que ninguno de los otros tres está generando. Eso no se veía hace mucho tiempo en Puerto Rico’’, sostuvo.
Por su experiencia, el rol de este aspirante está generando esperanza de cambio y que aquellos que no salían a votar en el pasado deseen hacerlo ahora.
‘‘Está ese factor emocional de votar por alguien que me produce la esperanza de que hará algo diferente. Eso no quiere decir que si gana va a poder cumplir esa expectativa, más bien tendría una expectativa mucho mayor que la de los otros candidatos’’, recordó.
Consejos para mitigar el estrés causado por las elecciones
Finalmente, la doctora Caraballo compartió los siguientes consejos para mitigar el estrés electoral.
Limitar el consumo de noticias y tiempo en redes sociales.
Evitar discusiones políticas innecesarias.
Incorporar meditación y/o mindfulness.
Hablar con amigos y familiares de forma respetuosa.
Mantenerse activo, como hacer ejercicios.
Practicar el autocuidado con actividades que gustan y relajen.
Canalizar el estrés mediantes acciones constructivas.
Desarrollar una “zona de desconexión”: crear un espacio libre de noticias y redes sociales .
Limitar conversaciones políticas.
“En época de elecciones es importante recordar el respeto por la diversidad de opiniones. Dialogar de manera respetuosa, sin desacreditar o deshumanizar a quienes piensan diferente. También es importante estar informados para no ser manipulados por propaganda, noticias falsas o campañas que apelan al miedo. Si usted siente que el estrés o la ansiedad electoral afectan su funcionamiento, no dude en buscar ayuda”, concluyó Caraballo.




![Tratamiento con buprenorfina: intervención médica esencial para una recuperación sostenible [COLUMNA] buprenorfina](https://www.esmental.com/wp-content/uploads/2026/09/buprenorfina-218x150.png)

