Hoy, miércoles a las 4:30 p.m., conversaremos por Facebook live con el doctor Luis J. Laboy-Albert, psicólogo clínico, especialista en psicología de la salud, y con Marisol Toledo, científica del sueño en el Laboratorio de Sueño Sleep Net, sobre la importancia del sueño para tu salud física y mental, gracias al apoyo de FHC First Healthcare. ¡Sintoniza a través del Facebook de Es Mental o de FHC – Salud Mental!
El dormir, más allá de descansar, tiene una función vital en nuestra calidad de vida, ya que recarga energía, consolida el área cognitiva —concentración, memoria y aprendizaje— regula el metabolismo, ayuda a estabilizar el estado de ánimo, fortalece el sistema inmunológico y ayuda a la salud cardiovascular.
Así explicó el doctor Luis J. Laboy-Albert, psicólogo clínico, especialista en psicología de la salud, la importancia de dormir bien para la salud física y mental.
“Partiendo de una comparación cotidiana, el cuerpo es como si fuera un celular, cumple con muchas funciones en nuestro diario vivir, pero necesita recarga para funcionar de manera adecuada y consistente”, aseguró Laboy- Albert.
Los trastornos del sueño y otros problemas
El psicólogo clínico explicó que los trastornos de sueño-vigilia son alteraciones que afectan la capacidad de dormir, ya sea por dificultad para quedarse dormido o mantenerse dormido, por despertar muy temprano o, por el contrario, por dormir más de lo habitual o por dificultad para mantenerse despierto.
Explicó que el DSM-5-TR clasifica los trastornos del sueño-vigilia en 10 categorías. Entre los trastornos de sueño-vigilia más comunes se encuentran el insomnio, la apnea del sueño y la narcolepsia.
“Es importante, a nivel clínico, diferenciar entre un diagnóstico de sueño-vigilia de manera independiente, cuando el problema de sueño es un síntoma de alguna condición, como la depresión o la ansiedad, y cuando puede ser una consecuencia de una condición crónica. La cronicidad del problema de sueño nos ayudará a diferenciar entre comorbilidad y síntoma de otra condición predominante”, agregó.
“Todos hemos tenido ‘una mala noche’; el diagnóstico de insomnio requiere un patrón de dificultad marcada para dormir durante al menos tres meses, con al menos tres noches por semana”, mencionó.
Por su parte, Marisol Toledo, científica del sueño en el Laboratorio de Sueño Sleep Net, mencionó que la causa principal de problemas con el sueño es la falta de higiene del sueño.
“No nos enseñaron a dormir, ese es el gran problema. No nos enseñan que hay alimentos que no debemos consumir antes de ir a descansar, que hay tecnología que no debemos utilizar antes de ir a dormir, que debemos procurar despertar todos los días a la misma hora e ir a descansar a la misma hora, los siete días de la semana. Así que, como hay carencia de higiene del sueño, esto se va a convirtiendo en un problema”, dijo Toledo, al ejemplificar que al usar tecnología antes de dormir se crea un centro magnético que provoca tener un sueño fragmentado.
La segunda causa de no dormir bien, dijo Toledo, es la apnea obstructiva del sueño, condición que afecta a casi el 50% de la humanidad.
“Usted ronca, hace pausas para respirar, su oxígeno baja, su corazón se acelera y comienzan a apoderarse de nuestro cuerpo condiciones, como la hipertensión, la diabetes, el colesterol alto. De ahí vamos a pasar a la enfermedad coronaria y muchos de estos pacientes van a sufrir ictus o lo que son derrames cerebrales o ataques al corazón antes de los 48 años”, explicó sobre los efectos de apnea.
Consecuencias de no dormir bien
“La falta de sueño, cuando es consistente, no solo afecta el dormir, tiene implicaciones biopsicosociales. A nivel biológico: riesgo de condiciones cardiovasculares, dificultades para regular el metabolismo y un sistema inmunológico menos resistente. A nivel psicológico, podemos experimentar irritabilidad y dificultades para atender, memorizar y concentrarnos. Los trastornos del sueño-vigilia se asocian, con frecuencia, con diagnósticos de depresión y ansiedad. A nivel social, podemos observar cómo estas dificultades afectan el funcionamiento social, como el trabajo, el rendimiento académico y las relaciones de pareja”, sostuvo Laboy- Albert sobre las múltiples consecuencias de no dormir bien.
Toledo dijo, por su parte, que es recomendable dormir de 7 a 8 horas. Dormir menos de 7 horas, al igual que dormir de más, puede causar problemas, aseguró.
Al dormir menos de lo recomendado, la persona tendrá sueño todo el día, lo que traerá repercusiones en áreas como la laboral y en la manera que se relaciona con la gente “porque por cualquier cosa nos vamos a enojar”, indicó la experta. A raíz de esta situación, puede surgir depresión y aislamiento.
Toledo aseguró, además que más del 50% de los pacientes que sufren problemas del sueño van a sufrir problemas del metabolismo.
“No dormir adecuadamente o tener una condición, como la apnea obstructiva, va a causar que nosotros no podamos procesar adecuadamente los alimentos y no podamos asumir nutrientes como la vitamina D, que es tan importante. Así que empezamos a desarrollar hígado graso. Las personas pueden pasar por cosas tan sencillas como perder el cabello, que se nos partan las uñas, la piel envejece prematuramente”, expresó la experta.
“Tarde o temprano vamos a producir niveles insospechados de cortisol, que es una hormona que controla nuestro metabolismo, así que estas personas que no duermen bien van a ganar peso”, agregó.
Al ganar peso, eventualmente, las personas pueden sufrir de diabetes y problemas de colesterol. Estos tres componentes juntos pueden causar un ataque al corazón o un derrame cerebral, advirtió Toledo.
Finalmente, la científica del sueño recomendó, además de buscar ayuda profesional, no dormir en un ambiente ni muy frío ni muy caliente, no consumir alimentos picantes, no consumir alcohol una hora antes de dormir y no utilizar tecnología dos horas antes de ir a la cama.


![Tratamiento con buprenorfina: intervención médica esencial para una recuperación sostenible [COLUMNA] buprenorfina](https://www.esmental.com/wp-content/uploads/2026/09/buprenorfina-218x150.png)


