Informe oculto del Gobierno evidencia seria precariedad en los servicios de salud mental en momentos de necesidad “sin precedentes”

32 municipios sin psiquiatras, 15 sin psicólogos, y clínicas de salud sin un enfermero desde el 2015, son algunos de los hallazgos de una investigación de la Administración de Seguros de Salud (ASES) sobre los servicios de salud mental que ofrecen las aseguradoras del Plan Vital, quienes en su mayoría subcontratan a la compañía APS Healthcare para que ofrezcan dichos servicios.

ASES tiene la investigación lista desde mayo, pero no hizo públicos los hallazgos y negoció los nuevos contratos de Vital sin tomar cartas en el asunto. El informe fue filtrado a Es Mental y a otros medios. Sin embargo, la doctora Karen Martínez, directora del Programa de Psiquiatría del Recinto de Ciencias Médicas de la Universidad de Puerto Rico, aseguró que la situación no es nueva, se viene advirtiendo hace más de un año, ya que preocupa considerablemente la falta de profesionales de psiquiatría especializados en niños y adolescentes. 

Mencionó que en un directorio que se está preparando sobre psiquiatras especialistas en estas poblaciones, hay menos de 20 doctores, particularmente aceptando pacientes nuevos.

Esto se da en un momento en donde hay una necesidad de servicios sin precedentes, sobre todo en la población de niños y adolescentes”, dijo. 

Recordó que, aunque el informe hable específicamente de los servicios de salud del Plan de Salud Vital, “lo que está pasando afecta a todo Puerto Rico”, pues independientemente el plan o no, la gente no está encontrando citas y los pocos profesionales están exponiéndose al llamado “burnout” o desgastante laboral.

Pese a que el gobierno y la ASES reconocen que Puerto Rico es la tercera jurisdicción de Estados Unidos con una alta incidencia en problemas de salud mental, no han tomado acción para atender la situación crítica que denuncia su propio informe sobre el plan a cargo de proveer los servicios  a más de 1.5 millones de ciudadanos. 

El documento apunta a que de los 78 municipios del archipiélago 32 no cuentan con psiquiatras y 15 con psicólogos, pueblos entre los destacan Cabo Rojo, Las Marías, San Sebastián, Aguas Buenas, y Yabucoa (uno de los que ha sido afectado visiblemente por eventos naturales, como los huracanes Irma y María), entre otros. 

Asimismo que, ante la falta de profesionales del campo de la salud en las clínicas evaluadas, solo hay un médico generalista recetando medicamentos relacionados a enfermedades y condiciones de salud mental, como lo es la buprenorfina (un medicamento para tratar el uso problemático de opioides).

“Los médicos generalistas en cada clínica fluctúan entre 3 a 4, pero solamente 1 es quien puede recetar buprenorfina. Estos médicos generalistas son parte del seguimiento a cada paciente fuera del psiquiatra, cuando el psiquiatra no está disponible o hasta que al paciente le toca una nueva cita con el psiquiatra”, detalla el documento.

También destaca que una de estas clínicas, localizada en Carolina, no cuenta con un enfermero “consistentemente” desde el 2015, por lo que las tareas son repartidas entre el personal en turno. 

“Pudieron contratar a una enfermera por tres meses en el 2019, pero luego no la han tenido disponible”, señala. 

Por la misma situación, desde hace seis años esta misma clínica no provee el servicio de colocación inversa, un modelo de cuidado que supone que un beneficiario pueda ser atendido por un médico primario en el lugar en donde recibe los servicios de salud mental, y que tanto destaca el Plan Vital como su atributo.

Razón por la cual, además, ASES pidió en el informe una investigación detallada por parte de las aseguradoras contratadas.

“En general, la situación de los servicios de salud mental a los beneficiarios del Plan Vital tiene áreas de preocupación claras, que vienen siendo discutidas durante mucho tiempo”, expone el documento. 

Para la doctora Migna L. Rivera García, presidenta de la Asociación de Psicología de Puerto Rico, los resultados del informe dan luz sobre la crisis de salud mental existente en la Isla, la cual “se ha venido denunciando por las organizaciones profesionales y otros sectores, pero no es hasta ahora que retumba la seriedad de esto”, dijo. 

Rivera García recordó que son precisamente algunos de los pueblos de la zona central y noreste mencionados en el informe (a raíz de la falta de psicólogas y psicólogas) los que han sido afectados en el pasado por eventos naturales.

“Cabe señalar que el huracán María afectó directamente a 32 municipios que están incluidos en esas zonas identificadas. Lo que es un dato que sustenta una situación de mayor vulnerabilidad, sumado a las características sociodemográficas de la población: adultos mayores viviendo solos, mujeres jefas de familias con menores de edad, adolescentes criando, mujeres o personas afectadas por la violencia de género, personas sin hogar o con uso problemático de sustancias. Este panorama de la falta de acceso a los servicios de salud mental empobrece y vulnerabiliza más a nuestra gente, y a las personas con trastornos mentales”, precisó. 

Sobre la falta de profesionales de la salud mental, mencionó que en una encuesta realizada por el Comité Ad Hoc sobre la revisión de las tarifas de los planes médicos, reveló que sobre el 50 por ciento de los y las participantes planificaría irse del País, si no se resuelve el pago que reciben.

“La fuga de profesionales de la psicología es una realidad que la vemos en los espacios clínicos y académicos”, dijo.

La crisis está respaldada por una política pública de privatización de los servicios, la crisis está armada de un sistema que no atiende las condiciones de desigualdades sociales e inequidades en la salud. Existe falta de acceso y calidad de los servicios de las poblaciones empobrecidas y vulnerabilizadas”, concluyó la presidenta de la asociación. 

Para el doctor Hiram Rodríguez, quien ha sido vocal en temas relacionados al tema del sistema de salud pública en la Isla durante los pasados meses, este informe evidencia la importancia que tiene que los ciudadanos tengan acceso a la información pública. Pero sobre todo, lo negligente que siguen siendo algunas agencias a cargo de trabajar, fiscalizar y priorizar el tema de la salud. 

“Es sumamente lamentable ver como, posiblemente, miles de pacientes del Plan Vital no cuentan con el acceso a los servicios de salud mental que necesitan. La negligencia e incompetencia que se muestra en el informe de ASES que fue sacado a la luz pública recientemente es un reflejo de una institución pública que, tras décadas a cargo del manejo de nuestros fondos públicos del programa Medicaid, no le hace justicia a nadie”, expresó Rodríguez. 

Finalmente, el psiquiatra Dimas Javier Tirado, resaltó que la situación que se vive en el archipiélago es una de carácter sistémico, en la cual muchos sectores deben asumir responsabilidad para que, ciertamente, se pueda ofrecer un servicio de calidad. 

“Todos tenemos que buscar la manera de  asegurarnos de que el servicio que se ofrezca sea uno de calidad. Ahora mismo el servicio que se está ofreciendo a nuestra población médico indigente y a la población de Vital no es lo que deberíamos o aspiramos”, puntualizó el doctor.

Concluyó al sostener que “si como países estamos enfermos físicamente o de salud mental”, habrá consecuencias sobre todos los componentes de una sociedad.