La falta de voluntad de parte del gobierno ha causado que a poco más de 365 días de haber sido aprobado el pasado 4 de septiembre de 2019 el estado de alerta por violencia contra la mujer, la cantidad de feminicidios y transfeminicidios en Puerto Rico continúe en aumento.

Los reclamos de un currículo en el que prime la perspectiva de género han desmerecido ante la inacción gubernamental para implementarlo en el sistema de enseñanza pública.

La especialista en asuntos administrativos y programáticos de la organización no gubernamental Paz para la Mujer, Frances Hernández Rodríguez, recordó con ira y tristeza cuando hace poco más de un año la gobernadora de Puerto Rico, Wanda Vázquez Garced, declaró un estado de alerta en lugar de un estado de emergencia.

Para todas las organizaciones que al igual que Paz para la Mujer estuvieron en La Fortaleza justo cuando anunciaron la firma del estado de alerta, la noticia fue una cubeta de agua fría.

En realidad, todas sabían que la firma sobre el estado de alerta sería letra muerta, indicó.

Más aún cuando la decisión fue tomada por una Gobernadora que fue antes secretaria del Departamento de Justicia y procuradora de la Oficina de la Procuradora de las Mujeres y no tomó acciones para enfrentar el problema, dijo..

“Lo que nosotras como grupos pretendíamos no era mero hecho de cambio de palabras o lenguaje, eso es trivializar realmente lo que está detrás del estado de emergencia”, acotó Hernández Rodríguez. “Esa decisión no es trivial, no es el lenguaje. Esa decisión tenía una implicación que ellos la explicaron a su manera”.

Luego de noches de desvelo para preparar las propuestas que les requirió la gobernadora a ser incluidas en el estado de emergencia, Colectiva Feminista en Construcción, Taller Salud, Proyecto Matria, el Movimiento Amplío de Mujeres de Puerto Rico, Coordinadora Paz para las Mujeres, el Partido Independentista Puertorriqueño (PIP) y el Movimiento Victoria Ciudadana, entregaron una propuesta trabajada en consenso con más de cinco medidas que prácticamente no se tomaron en cuenta.

Sin embargo, el intento fallido de implementar el estado de alerta resultó limitado por la falta de estadísticas certeras de los feminicidios en Puerto Rico, la ineficacia al operar iniciativas para atajar la violencia contra la mujer, así como las trabas con las que se ha topado el currículo de perspectiva de género.

La especialista en violencia de género y directora de la Comisión de Asuntos de la Mujer en el Senado de 2013 a 2016, Ada Álvarez Conde, explicó que los obstáculos con los que se ha topado la implementación del currículo de perspectiva de género han sido la desinformación y la imposición del punto de vista de ciertos grupos ideológicos sobre otros.  

La exsenadora y ahora aspirante a un nuevo término bajo la insignia del Partido Popular Democrático recordó los libros que se filtraron en las redes sociales con el alegado contenido que se incluiría como parte del nuevo currículo de perspectiva de género.

Igualmente, la multitudinaria manifestación que organizó la organización Puerto Rico por la Familia para oponerse a la implantación del currículo, acotó.

“Lo que hace la educación es crear una generación que no cree que hay unas personas más valiosas que otras y ayuda grandemente a la prevención de esa violencia de género”, mencionó.

La Oficina de la Procuradora de las Mujeres tiene entre sus estadísticas que cuatro mujeres murieron este 2020 por causal de violencia doméstica, lo que representa siete menos que en el 2019 y 22 menos que en el 2018. Esta cifra ha ocasionado desconfianza en las organizaciones que abogan por los derechos de la mujer, según ha publicado Es Mental. Estadísticas extraoficiales apuntan a una cifra mucho mayor.

En contraste, la trabajadora social Carmen Castelló, quien lleva una base de datos de seguimiento de casos, sostuvo que en lo que va desde el 1 de enero hasta el 23 de agosto de 2020 habían habido 25 feminicidios en Puerto Rico, ocho de estos asesinatos de mujeres perpetrados por ellos a esposos, exesposos, parejas o exparejas. Otras 14 mujeres fueron asesinadas, incluyendo una niña de ocho años, y los casos están siendo investigados por la policía. De todos estos crímenes, solo 15 han sido esclarecidos, dijo Castelló.

El machismo que tantas vidas ha robado tiene un origen histórico.

De acuerdo con la socióloga y profesora del Recinto Universitario de Mayagüez de la Universidad de Puerto Rico, Luisa Seijo Maldonado, los hombres tienden a creer tener control sobre la mujer por la ideología patriarcal. Esta es una ideología en la que se plantea que el hombre tiene supremacía sobre las mujeres por virtud de sus destrezas y conocimientos.

Esta ideología emigró a América a través de la filosofía judeocristiana que trajeron consigo los europeos, explicó. Mas no siempre fue así. Los indios taínos brindaban mayor autoridad y participación a las mujeres. La cacica Yuiza es un ejemplo. No fue hasta la llegada de los europeos que se relego a las mujeres a solo ciertas tareas.

“La manera de desmontarlo es a través de la educación desde el nivel elemental”, sentenció la socióloga.

Seijo Maldonado opinó que la clave para terminar tanto con la violencia doméstica como la violencia durante el noviazgo es a través de una educación con perspectiva de género como los que se ha intentado implementar en el Departamento de Educación de manera infructuosa.