Jóvenes con síntomas de intoxicación, tanto físicos como mentales, están llegando a las salas de emergencia como consecuencia del uso de sustancias, como el cannabis, la marihuana sintética y el fentanilo.

Esto incluye pacientes adolescentes, preadolescentes, y hasta pediátricos.

“Estos pueden venir de alguna actividad social que hayan estado o alguna reunión con amigos, y pueden venir desde solos hasta con algún acompañante que estuviera en la actividad. Pero es raro que vengan con sus familias cercanas, aunque sí los hemos tenido”, sostuvo el doctor Juan González, director del Departamento de Medicina de Emergencia del hospital Federico Trilla de la Universidad de Puerto Rico.

González indicó que a la sala de emergencia están llegando, con sobredosis, desde el joven que está experimentando con algún tipo de pastillas y no sabe que tienen fentanilo, hasta el adicto a la heroína que está utilizando esta droga cortada con fentanilo o fentanilo cortado con heroína. Explicó que al llegar, se le administra naloxona, un medicamento que revierte los efectos de esta potente droga.

“Nuestra impresión es que ha habido un aumento significativo de estos casos”, sostuvo el emergenciólogo. De hecho, un estudio sobre las sobredosis de opioides en el Hospital Federico Trilla, que usó datos desde el 2009 al 2018, concluyó que hubo un aumento en los casos de toxicidad por opioides en la sala de emergencia de la institución que comenzó a mediados de 2017. Según el estudio, la gran mayoría de los casos relacionados con opioides involucraron a pacientes masculinos.

Otra de las situaciones que está observando en el hospital es que pacientes pediátricos, preadolescentes y adolescentes, están experimentando mucho con las gomitas de THC (tetrahidrocannabinol, que es el principal compuesto psicoactivo del cannabis), lo que le provoca un estado mental alterado. También, están viendo pacientes con el síndrome de hiperemesis por cannabis, el que afecta a pacientes que hayan usado esta sustancia por primera vez o que hayan estado fumando esta sustancia. Esto provoca un cuadro clínico de vómitos y náuseas que no paran con nada. “Y esto también hemos visto que con un leve aumento”, aseguró.

Mencionó que los menores que experimentan con las gomitas, muchas veces son de sus padres o de un familiar o las consiguen en la escuela.

Una de las cosas que están pasando en los pacientes pediátricos, adolescentes, es que pueden venir psicóticos por el uso del THC”, sostuvo.

Tras la visita a la sala de emergencia, en el caso de los menores, se les orienta a sus padres y a los pacientes. Dijo que a los pacientes que llegan con estado de conciencia alterado y que tienen algún componente psiquiátrico, también pasan a evaluación del Departamento de Psiquiatría e interviene la sección de trabajo social. 

Mencionó que también han tenido casos de jóvenes que llegan por el consumo de pastillas, como las benzodiacepinas y opioides como la oxicodona. 

Por su parte, la doctora Karen Martínez, psiquiatra y directora del Departamento de Psiquiatría del Recinto de Ciencias Médicas de la Universidad de Puerto Rico, indicó que la principal causa de las visitas de los jóvenes a las salas de emergencia por una intoxicación o una retirada severa que afecta su estado mental es la marihuana sintética. Dijo que es difícil saber qué es lo que incluye en estos derivados sintéticos que está causando una desorganización tan marcada en gente joven que usan estos productos. 

“Vemos gente joven que al utilizar estos productos, estos cannabinoides, llegan totalmente psicóticos fuera de la realidad, desorganizados. Es un cambio bien drástico en su estado”, sostuvo Martínez.

En riesgo de psicosis el cerebro de los jóvenes

Según la psiquiatra de niños y adolescentes, en las gomitas a veces utilizan derivados naturales, endocanabinoides, y a veces sintéticos. Sin embargo, dijo que se conoce que inclusive con el cannabis derivado de la planta, el cerebro de la persona joven está en riesgo de psicosis.

“Todavía no entendemos exactamente por qué con los productos sintéticos endocannabinoides, el riesgo de psicosis permanente es más alto todavía, pero también con psicosis derivada de la planta, hay un riesgo de psicosis en la gente joven y lo hemos visto, o sea lo vemos en salas de emergencia”, sostuvo la psiquiatra.

Dijo que en salas de emergencia ven jóvenes con síntomas de intoxicación y que se desconectan de la realidad, tienen alucinaciones, tienen disturbios, perceptuales, tienen conducta desorganizada que puede incluir agresividad y  conductas de alto riesgo como que salir corriendo, quitarse la ropa, meterse en medio del tráfico, entre otras. También, dijo que se pueden tener emergencias médicas que ponen la vida en peligro como lo es si se usa fentanilo, lo que puede causar depresión respiratoria y que la persona deje de respirar.

Agregó que también están viendo muchos jóvenes experimentando con los alucinógenos, que pueden ser hongos y LCD.

“Hay un interés en utilizar algunos de estos alucinógenos que tienen un potencial terapéutico, como lo es la ketamina, la psilocibina. Estamos viendo que esto, pues quizás era algo que en gente joven no necesariamente se estaba viendo. Entonces, vemos que nos consultan a psiquiatría, porque esto también son sustancias que te van a desconectar de la realidad, te van a dar disturbios perceptuales que pueden causar mucha ansiedad, muchas conductas desorganizadas”, agregó.

“Lo otro que nos preocupa es que también estamos viendo gente cada vez más joven utilizando productos opiáceos, como lo es el fentanilo”, dijo al tiempo que explicó que se dan casos de uso intencional recreativo pero también las intoxicaciones accidentales.

Explicó que en el caso de las “pepas” o pastillas están los opiáceos, como el Oxycontin, y las benzodiacepinas, como el Klonopin y Ativan.

“Yo he escuchado, inclusive, hasta de la venta de pastillas antipsicóticas, como, por ejemplo, hay un antipsicótico que se llama Seroquel, que tiende a ser bastante sedante. Y bueno, en cierta manera, pues te da una nota porque te va a causar el sueño, pero es como que todo un antipsicótico. O sea, ¿cómo es posible que esto tenga potencial de venta?”, cuestionó.

Agregó que los estimulantes, como lo es el Adderall, y Ritalin, también tiene potencial de venta en las calles. 

“Este tipo de medicamentos, pues también sabemos que hay jóvenes que lo están comprando fuera de una receta médica”, dijo.

También, la psiquiatra sostuvo que le preocupa los vapes, que son tan populares en los adolescentes hoy día y que pueden tener cualquier sustancia que pueda ser inhalada. Dijo que ha tenido pacientes que piensan que el vape solo tiene sabor, pero cuando le hacen una prueba resulta que sí tenía sustancias psicoactivas. 

“Así que yo creo que la dificultad que tenemos es que nuestros jóvenes están consiguiendo productos de lugares que no hay manera de poder saber exactamente qué es lo que tienen estos productos”, expresó.

La doctora dijo que una vez un joven necesite una sala de emergencias por el uso de alguna de estas sustancias, hay que que preocuparse de que haya algún tipo de trastorno de uso de sustancias, o sea que haya algún uso no adecuado de esta sustancia que llevó a la persona a visitar una sala de emergencias. Dijo que hay que casos en que estos jóvenes que se tienen que hospitalizar porque la conducta es tan desorganizada o están tan fuera de contacto, que hay que darles una hospitalización psiquiátrica para estabilizarlos y que puedan estar seguros en un ambiente no psiquiátrico. 

Dijo que, aunque se hospitalicen o no, siempre es recomendado que tengan seguimiento ambulatorio con un equipo interdisciplinario de salud mental porque los trastornos de uso de sustancias necesitan todos los recursos. 

Consejos para padres y madres

Martínez aconsejó a los padres a observar la conducta de sus hijos. Dijo que los padres, aunque le brinden independencia a los hijos, deben estar pendiente con quién se pasa el joven, quienes son sus amistades y si ha bajado las notas o si de momento dejó de estudiar.

“Los trastornos de uso de sustancia, lo mejor que podemos hacer es prevenir. Ya una vez se desarrolló un trastorno uso de sustancias, son condiciones difíciles de tratar y difíciles de llevar a remisión, aunque tenemos tratamientos nuevos que nos han permitido ayudar mucho a las personas con estos trastornos, pero en realidad sabemos que lo mejor que podemos hacer es intervenir antes que ocurra el trastorno de uso de sustancias, así que el cogerlo a tiempo, cualquier conducta. Los padres conocen a sus hijos mejor que nadie”, concluyó la psiquiatra.