Los juguetes y las herramientas tecnológicas parecen ser los regalos ideales en la época navideña, sin embargo, para los niños estos no solo representan diversión y entretenimiento, sino son su lenguaje y medio natural de expresión.
Un regalo puede tener un impacto significativo en el desarrollo cognitivo y emocional de los más pequeños de la casa, explicó a Es Mental la psicóloga Paola M. Villanueva Cabán.
Tener en cuenta lo que se obsequia en el Día de Navidad o Reyes es de suma importancia, ya que se hace parte del desarrollo integral de los niños. A través de diversas alternativas de regalo se puede promover la parte emocional, cognitivo y social, señaló Villanueva Cabán.
“Cuando hablamos de juguetes educativos no necesariamente abarca solo juguetes relacionados al currículo escolar, sino juguetes que promueven distintas habilidades como la resolución de problemas, creatividad, atención, desarrollo de pensamiento crítico, empatía, manejo de emociones, entre otros. Lo cual a largo plazo facilita un desarrollo equilibrado y fomenta el bienestar cognitivo y emocional”, expuso.
Describió que, un obsequio ideal, debería promover habilidades motoras, coordinación mano-ojo y desarrollo físico. A modo de ejemplo, los juegos de bloques de construcción, pintar, plasticina, bicicleta o con pelotas.
Asimismo, la resolución de problemas, que apunte al desarrollo del pensamiento crítico, la planificación y toma decisiones, tales como los rompecabezas, juegos de memoria, de mesa y libros de actividades.
La creatividad y la imaginación también son importantes, por eso, aconsejó a fomentar los juegos de roles a través de disfraces, los instrumentos musicales, muñecos y hasta cocinas de juguete.
Las habilidades sociales, la atención y el enfoque, así como el manejo de emociones también deberían tener presentes, por que proponen que los menores puedan interactuar, negociar, compartir, mantener lapsos de atención y a identificar, comprender y expresar las emociones.
Experiencias y tiempo: los mejores regalos
La doctora Keila Castro, especialista en consejería psicológica y educadora en disciplina positiva, recordó lo esencial de reconocer cuáles son los gustos del niño y su etapa de desarrollo. Dijo, además, más allá de algo material, regalar experiencias y tiempo debería ser el mejor obsequio brindado.
Hay muchas familias que, ante el ajetreo diario, no tienen el espacio para compartir y este podría ser el momento.
“Tal vez no puedo ofrecerle un viaje a Disney, pero podemos ir a un museo a o un parque, dándole a escoger entre las opciones que sean posibles. Ahí alimentamos su autonomía”, sostuvo la doctora Castro.
“Hay que tener en cuenta cuál es el norte de la Navidad y enseñarle esto a los niños. Podemos aprovechar ese tiempo de calidad para elegir juguetes que ya no se usan y quizá donarlos”, aconsejó.
Coincidiendo con esto, Villanueva Cabán reiteró que, pese a que parece que para los niños las navidades significan recibir juguetes materiales, el tiempo de calidad es significativo, al punto de conservar un recuerdo a lo largo de su vida.
Precisó, también, que esta época se debe estar presente y priorizar la conexión emocional.
Por su parte, la psicóloga Emily Romano recomendó que, previo a la compra del obsequio, los adultos tomen un momento para reconocer que, aunque la tecnología suele ser útil, tanto en el ámbito social como académico, existen otros tipos de regalos que son de beneficio para la creatividad, despertar la curiosidad y fortalezcan habilidades cognitivas y esenciales en los niños.
Romano aseguró que hay varios factores importantes que considerar: la edad del menor, ya que sus habilidades y áreas de fortalecimiento varían según su etapa de desarrollo; sus intereses particulares, que pueden hacer del aprendizaje una experiencia emocionante; y la calidad y durabilidad del regalo, para que sea seguro y adaptado a sus necesidades.
Mencionó opciones como kits científicos, juegos de rol interactivos, rompecabezas desafiantes o experiencias educativas, que pueden resultar ser excelentes alternativas para fomentar el aprendizaje de manera divertida.
“Este tipo de estimulación durante la infancia es fundamental, ya que el cerebro es más receptivo en esta etapa“, afirmó.
La doctora Castro invitó a reducir el tiempo en pantalla y mostrar con ejemplo, desde la casa, a que existen un tiempo en particular para utilizar estas herramientas tecnológicas.
La Navidad trasciende lo material y en estas próximas fiestas debería reinar la unión familiar, el tiempo compartido y el amor, creando un entorno donde los niños se sientan valorados y acompañados, puntualizó Romano.
Como maestra y tallerista, Yomaries Centeno Bermúdez, hace énfasis en otorgar obsequios que den paso al aprendizaje y la creatividad. Tres opciones, al menos. Uno que sea elegido por el niño, uno que la lectura y otro que sea de necesidad, planteó.
En su caso, en el 2019, lanzó su propio proyecto de lectura con el fin de que su hija pudiera explorar este tema desde temprana edad. Un libro interactivo llamado Los Magos y los Pasteles de Masa de Colores, en el que se pueden hallar diversas páginas para colorear, recetas para realizar en familia y la historia y las costumbres navideñas puertorriqueñas.
Asimismo, se ha dado la tarea de crear talleres creativos, enfocados en experiencias multisensoriales, y en los que los menores pueden divertirse con slimes, disfraces, pintura en la oscuridad, entre otros.
“Es un libro que invita a papá y mamá a involucrarse y hablarles a los niños de su crianza siendo boricuas”, concluyó.






