A falta de un sistema de justicia eficaz en Puerto Rico donde reina la impunidad, ¿está la ciudadanía recurriendo a la justicia callejera?

El deseo de venganza que han reflejado usuarios en las redes sociales tras el asesinato de Jesús M. Bonano Laureano, acusado de matar a batazos al surfista luquillense Brian Ramos Torres, durante el fin de semana, podría ser una muestra de vigilantismo. 

Si bien es cierto que la muerte de Bonano Laureano no ha sido esclarecida, ciudadanos han planteado en las redes sociales que se trata de una posible venganza por el homicidio del surfista. 

Jesús Bonano
Jesús Bonano Laureano (Suministrada)

Se presume que Bonano Laureano fue asesinado tras ser liberado bajo habeas corpus por no celebrarse un juicio a seis meses de haber sido acusado.

Con relación a esta decisión, dos de los entrevistados por Es Mental opinaron que el sistema de justicia actuó de manera correcta al haberlo liberado según lo establecido por la ley. A lo que debe prestarse atención es a la sed de venganza de la ciudadanía.

El sociólogo, Michael González Cruz, describió como vigilantismo cuando la ciudadanía actúa en venganza tras la pérdida de confianza en la ley, en el orden y en el sistema de justicia del Estado.  

El vigilantismo está presente en la sociedad al igual que el crimen, la violencia y la inconformidad, destacó.  

No obstante, el vigilantismo, advirtió, es peor que el mal que se desea resolver: la impunidad en la justicia.

En términos sociológicos, las personas que toman la justicia en sus manos son vistas como héroes o antihéroes, explicó el sociólogo. Los héroes son personas normales que superan sus miedos y salvan a una o más personas mientras que los antihéroes reivindican su pasado o se vengan de un mal que les ha aquejado como el crimen.

Los antihéroes, en particular, utilizan tácticas violentas para vengarse, acotó. 

“La ciudadanía tiene que comprender que estamos en un estado de derecho que es imperfecto, que puede mejorar, pero regresar a ese estado natural donde no hay contrato social, donde no hay instituciones que regulen la violencia, es peor”, opinó el sociólogo.

La naturaleza de la venganza

La psicóloga forense, Sigrid E. Vázquez-Tirado, resaltó que el tono de venganza de ciertos comentarios tras el asesinato de Bonano Laureano mientras se encontraba en su vivienda. No obstante, la ira, el coraje y el revanchismo de estos comentarios no necesariamente reflejan lo que el usuario siente.

En realidad, los comentarios en las redes sociales se han convertido en desahogos por la rapidez y la facilidad con la que se utilizan, mencionó. Esto se suma a la cobertura a través de vídeo, foto, audio y texto de estos crímenes que conectan más a los usuarios.

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Múltiples mensajes en redes sociales apoyan la justicia callejera en el asesinato de Bonano Laureano, y en otros sonados casos no resueltos. (Capturas)

Sin embargo, la venganza siempre se encuentra presente en los seres humanos, reconoció. 

“La naturaleza humana incluye un sentimiento de venganza, un sentimiento de agresión”, expresó la psicóloga forense.

“Con cualquier estímulo o poquito de influencia de la autoridad, vamos a reaccionar de manera violenta o agresiva hacia los demás”, agregó.

El sistema de justicia

El fundador de Pensando Puerto Rico y el máster en gobernanza y en política política, Michael Anthony Colón Rodriguez, detalló cómo el sistema de justicia le ha fallado a su legitimidad a lo largo de su historia.

El carpeteo a los independentistas, la reforma de la policía por la violación de derechos constitucionales, la aprobación de la Ley de Mordaza para impedir la sublevación independentista, así como las condiciones de confinamiento en las cárceles que han sido impugnadas legalmente y que han señaladas por el gobierno federal ejemplifican cómo el sistema de justicia no siempre ha operado a favor de la ciudadanía, a su juicio.

“La pregunta que debemos formularnos es: ¿tuvo legitimidad el sistema de justicia?”, preguntó en referencia a sus ejemplos. 

“Nuestro poder judicial tiene un pasado oscuro y un presente gris que hoy día nos persigue. Incluyendo, los componentes tradicionales como la policía de Puerto Rico, el Departamento de Justicia, el Tribunal General de Justicia y el Departamento de Corrección y Rehabilitación”, agregó.

Ya que el gobierno de la Isla se encuentra regido por el balance de poderes, explicó, todas las ramas gubernamentales tienen injerencia en la pérdida de legitimidad del sistema de justicia: la Ejecutiva, la Legislativa y la Judicial.

Ser más transparentes e incluir más a la ciudadanía en los procesos judiciales, puntualizó, contribuiría a que este sistema en Puerto Rico recupere la confianza que ha perdido de la ciudadanía.