Los cambios de rutina, el compartir el mismo espacio durante más tiempo y el descuido o la dejadez física que podría provocar la cuarentena y las medidas de distanciamiento social que vive la isla pueden detonar conflictos en las relaciones de pareja. 

Sin embargo, la comunicación es importante para que las parejas se apoyen y se entiendan durante el proceso, de manera que la relación pueda mantenerse sólida, mencionó la psicóloga clínica, Luz Yiraida González Rodríguez, en entrevista con Es Mental

 

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Las tensiones “son las respuestas más comunes a las diferencias entre las parejas”, expresó la psicóloga clínica. “Muchas de esas tensiones no son por cosas nuevas que se dan; muchas veces son problemas en relaciones de pareja que ya están presentes”. 

La comunicación, el amor y los límites son los tres pilares más importantes en toda relación de pareja, explicó. Si uno de los tres pilares se erosiona en medio de la cuarenta, la relación puede comenzar a desmoronarse. 

Por lo tanto, González Rodríguez aconsejó que, para lograrlo, la pareja debe establecer acuerdos mutuos para que la convivencia en el hogar pueda fluir. Por ejemplo, cómo se dividirán las tareas en el hogar, cuánto tiempo pasarán juntos o cómo se puede diversificar la convivencia para que sea “diferente” y “divertida” a la vez.

“Es importante establecernos qué cosas puedo hacer para que este tiempo sea más llevadero; que cosas puedes hacer tú para adaptarnos a estos cambios”, reflexionó la psicóloga clínica. 

González Rodríguez instó a que las parejas se enfoquen en sobrellevar las tensiones que puedan surgir a raíz de la cuarentena por el COVID-19, en lugar de enfrascarse en disputas del pasado. La manera de lograrlo es a través de la comunicación.  

Mientras, la cuarentena y las medidas de distanciamiento social que el gobierno ha implementado podrían causar tensiones indistintamente de la clase social o nivel económico de la pareja. Sin embargo, la psicóloga clínica, Giselle Morales Pérez, explicó que podrían afectar, en particular, a las parejas que batallan en contra de la falta de ingresos porque no han podido trabajar durante la cuarentena.

“El no estar generando ingresos, el no estar trabajando y el que las responsabilidades sigan corriendo aumenta un poco la tensión”, esbozó Morales Pérez. 

La gobernadora de Puerto Rico, Wanda Vázquez Garced, anunció que el gobierno pagará el salario de los empleados públicos durante el periodo de cuarentena, otorgará un incentivo de $500 a los trabajadores por cuenta propia, suspenderá el pago de peajes y acordó una moratoria de 90 días en pagos de hipotecas, préstamos y tarjetas de crédito.

No obstante, la tensión todavía crece al igual que la ansiedad y el estrés, mencionó la psicóloga y terapista de parejas, Mineira Serrano Morales. 

La ansiedad surge de la acumulacion de estrés en el cuerpo debido a las tensiones del diario vivir, definió. Las reacciones físicas pueden reflejarse a través de palpitaciones, agitación psicomotriz, irritabilidad, preocupación excesiva, miedo irracional, disturbios del sueño, dificultad para concentrarse y problemas gastrointestinales. Si la ansiedad no se trata, puede convertirse en un trastorno psicológico. 

“Si previo a esta situación ya existía distanciamiento en la pareja, estar más tiempo juntos hará que sean más evidentes las diferencias que puedan tener, llevando a más reclamos y malestar entre las partes”, expresó Serrano Morales. 

La terapista de parejas aconsejó a que las parejas conversen para conocer cómo se sienten. Es decir, que hable tanto el que padece de estrés o de ansiedad como el que se encuentra lidiando con la situación. La conversación requiere no tan solo compasión y comprensión, sino de asumir que el otro es capaz de cuidarse a sí mismo. 

Ahora, ¿qué NO debe hacerse si nuestra pareja padece de estrés o de ansiedad?, preguntó Es Mental a Serrano Morales. La terapista de parejas respondió lo siguiente: 

  • NO asignen tareas excesivas con las que una parte o la otra no pueda cumplir. 
  • NO ignoren aquellas cosas que provocan estrés a cualquiera de los dos. Es importante que se tomen en cuenta para intentar alivianar la situación.  
  • NO reclamen o se enojen por las actitudes del que padece de estrés o de ansiedad. Lo recomendable es que se expresen los cambios que se hayan vistos para que la persona estresada o ansiosa esté consciente del sentir de la otra parte.
  • NO asuman que el ansioso o estresado no puede cuidarse; pregunten cómo pueden ayudar. 
  • NO expongan al estresado o ansioso a noticias que puedan alterar o afectar incluso más su estado emocional. 

Lo importante, a fin de cuentas, es que la pareja pueda preguntar cómo puede “ayudar en su proceso” de recuperación, puntualizó la psicoterapeuta. “No podemos olvidar que, en una relación de pareja, lo que afecta a uno inevitablemente afecta al otro”.