La eyaculación precoz se refiere mayormente a los hombres, cuando su orgasmo llega en un momento no deseado durante la relación sexual.

Así lo definió la sexóloga Aisha Molina Calderón al enfatizar que, de 20 hombres que acuden a su práctica profesional, 16 lo hacen por tener eyaculación precoz.

Por su parte, el urólogo José Antonio Saavedra Belaunde añadió que, según estudios científicos, uno de cada tres hombres en los Estados Unidos va a sufrir del trastorno. Saavedra Belaunde explicó que este problema se define como trastorno, si ocurre tres veces con la misma pareja.

La sexopedagoga Molina Calderon explicó que hay distintos tipos de eyaculación precoz. La tipología primaria se refiere a una persona que desde su primer encuentro sexual tiene la dificultad. Por otro lado, la secundaria, también conocida como la adquirida, es cuando desde el inicio de su vida sexual tenía una duración fija o acostumbrada y de momento  cambió.

Sin embargo, indicó que hay una variable que se puede presentar en ciertos estímulos o con parejas. Por ejemplo, solo se presenta cuando el acto sexual se ejerce en lugares públicos, al recibir sexo oral o con la penetración.

¿Qué lo induce?

Según un estudio realizado por el Centro de Salud Los Ángeles, en España, denominado La eyaculación precoz, actualización del tema, no se sabe con exactitud la causa de la eyaculación precoz.

Sin embargo, estableció que una primera experiencia sexual negativa y con prisas, una relación con una trabajadora sexual, la práctica habitual de la masturbación con miedo a ser descubierto en la adolescencia o la inexperiencia sexual son descritos como los antecedentes más habituales.

Por su parte, la investigadora social Molina Calderón describió que en el caso de la tipología primaria, el trastorno puede ser inducido por la falta de educación.

De manera similar, el también especialista en salud sexual masculina, impotencia e infertilidad Saavedra Belaunde afirmó que también puede ser causa de tener acceso a la pornografía desde una edad muy temprana, alguna experiencia traumática, ya sea sexual o de otra índole, o si por naturaleza son seres ansiosos.

Mientras, subrayó que al tratarse de la adquirida, usualmente el cambio lo provocan dos condiciones: la ansiedad por complacer a la pareja o por disfunción eréctil. En el caso de aquella adquirida en pacientes jóvenes, igualmente es producida por una ansiedad de querer impresionar a la pareja.

Puntualizó que en adultos que presentan cierto grado de disfunción eréctil, sucede porque ellos se van a impulsar a terminar porque temen que se les acabe la erección.

Además, expresó que se puede deber a desbalances hormonales y al estrés.

Indicó que la secundaria o adquirida usualmente puede ser producida por la adicción a la pornografía, cambios neurológicos o mal estado físico.

Repercusiones

Saavedra Belaunde aseguró que muchas parejas se divorcian por los problemas que provoca la eyaculación precoz. Entre los problemas que causa esta situación, figura el deterioro de la autoestima,  discusiones frecuentes y frustración.

Por otro lado, afirmó que hay estudios que describen al fenómeno como una ventaja evolutiva.

“Si fuésemos aún monos, la eyaculación precoz, en términos de reproducción, sería ideal. Sin embargo, temenos ciertos estándares establecidos por la sociedad y por la pornografía que nos hacen ver que la persona que no dure más de 20 minutos es un eyaculador precoz”, concluyó.

Asimismo, subrayó que, en parte, la mayoría de los problemas recaen en la desinformación, pues dijo que cada vez que le pide a la pareja de una persona que sufre del trastorno que lo defina, lo describe como una persona que dura menos de quince minutos antes de eyacular.

Sin embargo, la eyaculación precoz es definida como un orgasmo que llega en dos minutos. De hecho, la literatura científica estipula que un coito dura alrededor de cinco a seis minutos.

Molina Calderón expresó que hay un concepto errado que se ha esparcido sobre la masculinidad como un aspecto “penecentrista”. Entonces, dentro de este contexto, si el hombre piensa que falló este sentido que, según la sociedad define su potencia como ser sexual, puede inducir trastornos psicológicos.

Detectó que puede provocar tanto que se aíslen y no tengan parejas como que experimenten múltiples parejas para validar que en algún momento le va a dejar de suceder y recibir un estímulo de que ‘soy un hombre’.

Tratamiento

Saavedra Belaunde indicó que se debe acudir a servicios psicológicos para entender la raíz del problema. También, se puede tratar médicamente e ir a un terapeuta sexual, tanto el hombre como su pareja.

Sin embargo, en términos menos invasivos, el urólogo indicó que se le pueden recomendar cambios de estilo de vida, como en la cantidad de ejercicio, la calidad de alimentación y un aumento en el tiempo de descanso.

Incluso, dijo que hay ejercicios que se pueden considerar, como cuando se acerca al orgasmo durante el coito, el hombre puede sacar su pene, aguantarse la base por unos tres a cinco minutos y esperar hasta que se normalice su excitación.

No obstante, estableció que los ejercicios tienen un menos 10% de eficacia, pues la naturaleza del hombre no los hace practicantes continuos y darle prioridad a mejorar.

Asimismo, Molina Caldrón sostuvo que si el problema no es orgánico y es por falta de educación sexual, lo primero sería enseñarle al paciente cómo manejar su ansiedad de ejecución y ser orientarlo sobre los tiempos reales.

Ejemplificó que se pueden realizar masajes o ejercicios de masturbación en los que, al estar por tener el orgasmo, cambian el estímulo o el movimiento.

Incluso, explicó que también pueden probar, al tener que ir al baño, aguantarse la orina cuanto puedan y practicar el autocontrol de ese impulso.

Sin embargo, explicó que hay otras maneras en las que se puede continuar el coito, ya sea con el uso de otros estímulos, juguetes sexuales o besos en lo que se recupera.

Mientras, Saavedra Belaunde expuso que también existen condones o cremas que reducen la sensibilidad.