Tomar la decisión de poner fin a un matrimonio puede resultar un proceso complicado para las partes involucradas, especialmente si hay hijos y bienes en común. No obstante, reconocer la importancia de establecer un orden legal ante la posibilidad de una separación es un tema ideal para comenzar a discutir durante la mejor etapa de la relación amorosa. 

Si bien el amor lo puede todo, cuentas claras podrían conservar el afecto que las personas involucradas sienten o llegaron a sentir y, asimismo, evitar malentendidos y controversias una vez se apaga la llama del amor. 

Aunque en este momento usted no tenga en planes contemplar separarse de la persona que tanto ama debe saber que desde el pasado año, el Código Civil de Puerto Rico cuenta con exclusivamente dos causales (el pasado tenía como alternativa más razones) para poner fin al matrimonio. 

Estos son el consentimiento mutuo, en el cual la decisión es compartida y no hay controversias de por medio, así como la ruptura irreparable, en el que una de las partes es la que decide culminar la relación. Sobre esta última y contemplando que hayan bienes involucrados, conversamos con la licenciada Ana García Román

Según la abogada, cuando hay bienes en común luego de un divorcio por ruptura irreparable cualquiera de las partes tiene derecho a llevar a cabo una demanda sobre división de bienes, ya sea porque tienen autos, hogares o cuentas en común. 

“Esos bienes tienen tres formas de dividirse. Una de las partes le reembolsa a la otra sobre el valor de ese bien. Si no están de acuerdo en esos bienes se puede acudir al tribunal y este determina que se vendan en públicas subastas y el dinero restante, luego de pagar deudas de ese bien, se divide entre las partes en el porcentaje que asigne el tribunal y la otra parte es que ese bien, el tribunal determine el por ciento de participación de cada uno y se puede reembolsar’’, explicó.

En el caso de que ambas personas tengan un hogar en común y la duda sobre a quién le corresponde, la licenciada asegura esto se determinará a raíz de que haya menores involucrados. Por lo que, la parte custodia tiene derecho a quedarse en el hogar hasta que los hijos cumplan 21 años o 25, en el caso de continuar estudiando. Pero, además, si se logra un acuerdo entre las partes. “En caso de tener niños incapacitados puede, inclusive, quedarse en el hogar permanentemente’’.

“Los procesos legales son bien tediosos, especialmente en el caso de ruptura irreparable, porque se asume que las partes no están de acuerdo en algunas circunstancias y se torna un proceso incómodo y lento’’, aseguró. 

Por otra parte, explicó que en el caso de la causal de consentimiento mutuo, es importante que se deje establecido, de forma clara, que ambas partes están de acuerdo en divorciarse y en cómo van a disponer los bienes. Si no hay consentimiento, no se puede realizar un divorcio de este tipo.  

“Si no tuvieron hijos o bienes en común y así lo evidencian, el divorcio se simplifica a una vista en donde ratifican bajo juramento que están de acuerdo en divorciarse y se lleva a cabo’’, puntualizó. 

Por su parte, la licenciada Adamarys Feliciano Matos explicó lo que es reconocido en términos legales como la Sociedad Legal de Gananciales. Un régimen económico que, en caso de un casamiento sin capitulaciones, trata sobre los bienes adquiridos sobre el matrimonio y su división en partes iguales.

“¿Qué incluye Sociedad Legal de Gananciales? Los bienes, deudas, los ingresos, todo eso que pertenece a ese régimen económico. Nosotros como pareja tenemos una personalidad jurídica, somos unos individuos, pero dentro de nuestro matrimonio hay una personalidad jurídica adicional’’, describió.

Pero esto aplica, insistió, a aquellos que no poseen capitulaciones matrimoniales. «Si yo tengo capitulaciones matrimoniales, pues quizá el proceso se hace menos complejo, porque lo mío es mío y lo tuyo es tuyo’’, añadió. 

Feliciano Matos planteó algunas recomendaciones para que las personas tengan en cuenta a la hora de comenzar los trámites jurídicos. 

Primero, que ambas representaciones legales tengan la apertura para sentarse a conversar sobre controversias, peticiones o interrogantes particulares. Asimismo, pueden utilizar un mediador o un profesional de la conducta humana con el fin de establecer un diálogo saludable.  

Por otro lado, no olvidar notificar todas las decisiones que tomen (en relación con los bienes) al tribunal.

“Los acuerdos tienen que notificarse al tribunal porque, por ejemplo, decido divorciarme por ruptura irreparable y la otra parte me dice: ‘para no seguir pagando el abogado yo me quedo con la casa y cada cual por su lado’, y de momento la otra parte se queda sin propiedad. Luego piensa: ‘pero, espera, ella está viviendo en la casa que también está a mi nombre’, por eso es importante’’, dio como ejemplo la abogada. 

Y si la decisión ya está tomada y ahora se pregunta sobre los costos del procedimiento, es preciso consultar la estructura arancelaria de la Rama Judicial puertorriqueña, disponible de forma digital.