¡Le cantó el gallo a la nena! Frase común que se escucha entre los boricuas cuando anuncian la primera menstruación de una joven. Pero ¿Y qué si tiene un diagnóstico de autismo? 

La menstruación, todavía en el 2024, para muchos es un tema tabú. Aunque lo celebran contándole a todos los familiares que “la nena ya es toda una señorita”, la educación que se le brinda cuando comienzan esta etapa de la pubertad es mínima. Si lo antes expuesto es un problema, imagina si con este se tiene un diagnóstico del trastorno del espectro autista. 

El trastorno del espectro autista es un trastorno en el neurodesarrollo, el cual se caracteriza por presentar dificultades en la interacción social, comunicación y a su vez presentan patrones de conductas restringidas o repetitivas (DSM-5). El mismo viene atado con un nivel, el cual nos permite conocer el grado de la severidad de los síntomas y de ayuda que requiere. De igual modo, el autismo trae consigo una serie de comorbilidades tales como problemas sensoriales, trastornos de ansiedad, depresión, Déficit de Atención con Hiperactividad, problemas alimentarios, entre otros. Por eso, el Autismo es considerado un espectro dado a la diversidad que existe. 

Es importante también reconocer que el mismo, hasta el momento de esta publicación, no tiene cura, por lo tanto, es un diagnóstico de por vida. Sin embargo, el nivel de sintomatología puede variar de acuerdo con las terapias, acomodos y ayudas que se le brinde.

La importancia de educar con tiempo para cuando llegue la menstruación

¿Qué hago si tiene autismo y está por entrar en la pubertad? 

Primeramente, es importante tener calma, ya que esta experiencia es diferente para cada persona. Así también debemos prepararnos y educar con tiempo para cuando llegue el momento. La menstruación es un proceso natural y existen maneras de afrontarla. Aquí unos consejos guías para empezar el proceso. 

  1. Conocer bien el diagnóstico -como es explicado al principio- el autismo NO es igual en cada individuo. Es importante conocer las comorbilidades y niveles que presenta.  
  2. Toda persona menstruante reconoce que los días de menstruación trae consigo cambios de humor, dolores abdominales, hinchazón, calambres, sensibilidad, problemas estomacales, ansiedad, pechos sensibles, entre otros. Cosa que para una persona con autismo puede duplicar su intensidad y resultar como una experiencia intensa.  Seamos el apoyo emocional que necesitan. 
  3. Es importante utilizar un vocabulario sencillo y nombrar las partes del cuerpo correctamente. No se recomienda usar términos coloquiales. 
  4. Use láminas o audiovisuales para educar sobre el tema, las personas con autismo necesitan del refuerzo visual para poder comprender el tema. 
  5. Enfatiza la importancia de la higiene y el lavado de manos; de ser necesario tener láminas de los pasos a seguir como una guía y recordatorio. 
  6. Crea una rutina para esos días del mes. Las rutinas son importantes en las personas con autismo, esto ayuda a manejar la ansiedad.  
  7. Se recomienda mantener un calendario con láminas en el cual la menor pueda anticipar los días en que puede estar en menstruación. De igual modo, tener un recordatorio (visual o auditivo) de cuando ir al baño a cambiarse y cuantas veces al día. Existen aplicaciones para los diferentes dispositivos que pueden ayudar. 
  8. Comienza con el uso de protectores diarios para establecer esta rutina y pueda ir adaptándose a sentir una toalla sanitaria. Práctica la manera correcta de usar la toalla sanitaria, tampón, copa menstrual u otro, así también como desecharlas y/o mantenerlas limpias para evitar infecciones. 
  9. Si la menor tiene dificultades sensoriales y la toalla sanitaria no la puede tolerar, pueden optar por otras alternativas para la menstruación tales como: la copa, tampones, la ropa interior menstrual, etc. En algunas, es más recomendable el uso de la ropa interior (pantis) de menstruación dado al diagnóstico y problemas sensoriales. Existen unas que son desechables y unas de tela que son absorbentes y se pueden lavar; la decisión varía en cuanto al nivel del Autismo, entendimiento del cuidado personal y tolerancia sensorial. 
  10. Existen anticonceptivos que ayudan con el manejo del dolor menstrual y métodos hormonales para manejar la cantidad de menstruaciones que puede tener una persona. Se recomienda consultar con un médico especialista en ginecología para conocer las opciones que existen y el método más adecuado a utilizar de acuerdo con la persona.

Recuerde, las personas con un diagnóstico de autismo biológicamente son iguales, por lo que el proceso de la menstruación es el mismo. No obstante, dado al diagnóstico sienten y procesan la información de manera diferente. Es importante orientarse, colaborar con los especialistas y prepararse con anticipación para ayudarles a enfrentar la misma con mucho apoyo, calma y amor.

*La autora es psicóloga escolar, con maestría en autismo y otros trastornos del neurodesarrollo, y miembro del Comité Promoción de la Salud Sexual de la Asociación de Psicología de Puerto Rico.