Nota de la Editora: Esta historia es parte de la serie #NuevaNormalidad donde destacamos perfiles de personas que han hecho de tripas corazón durante la pandemia del COVID-19 y han rehecho su vida a la luz de los cambios. Publicaremos semanalmente todos los viernes. Si quieres compartir tu historia, ¡escríbenos al Inbox de Facebook! 

La música, las cámaras de televisión y el eco del público cantando sus canciones eran parte de la rutina para el cantante y compositor Alejandro Croatto, hijo mayor del recordado músico Tony Croatto. 

Esta realidad comenzó a cambiar poco a poco hace alrededor de dos años, cuando el programa de televisión Puertorriquenísimo, del cual participaba, dejó de producirse y, en su lugar, el Canal 6 comenzó a retransmitir episodios. 

“En ese entonces decidí retomar algo que siempre me había gustado y aunque le había prestado atención, nunca con la seriedad que ameritaba”, relató el músico acerca de su atracción hacia el campo de la mecánica automotriz.

Después de hacer averiguaciones sobre los programas educativos disponibles en Ponce, ciudad donde reside, Croatto comenzó a estudiar con la meta convertirse en técnico automotriz de gasolina, un término formal para denominar a los mecánicos de autos. 

Un mecánico con la música por dentro

“Estuve un año y medio estudiando, preparándome”, recordó quien luego tomó los exámenes necesarios para convalidar su título. 

Aunque ya había comenzado a trabajar como mecánico cuando surgió la pandemia de COVID-19, la emergencia de salud pública hizo que sus planes tomaran un giro que no había contemplado. Debido a la escasez de talleres de mecánica abiertos en su pueblo y a la necesidad de las personas para conseguir quien arreglara sus vehículos, se aventuró a lanzar su propio negocio de mecánica a domicilio, Ponce Auto Tech. 

Croatto dedica las mañanas a trabajar con una compañía que repara máquinas industriales y en las tardes responde las llamadas de sus clientes para llevar el servicio a sus hogares.

“Estoy trabajando con mi sobrino, que también es técnico, y nos va nos va bien. Atendemos de cuatro a cinco a vehículos todos los días”, dijo con orgullo.

“Eso es lo que he hecho, con lo que me he reinventado, porque hay que tener ganas y actitud”, resaltó.

Uno de los retos que ha enfrentado en este proceso es prepararse para las exigencias físicas de ejercer la mecánica a sus 53 años y compitiendo con jóvenes con mucha energía, destrezas tecnológicas y tiempo disponible para trabajar. Pero nada de eso lo ha detenido. Hoy está confiado en su manejo de las herramientas y capacitado para realizar todo el esfuerzo que requiere la labor. En medio del calor que azota estos días, se cambia la camiseta dos y tres veces durante cada jornada laboral sin ningún arrepentimiento por la ruta que escogió.

“En el medio ‘la televisión) no hay estabilidad. No sabes si te van a llamar o cuándo. Decidí irme por la mecánica porque es algo más estable que puedes controlar”, indicó quien aprovecha la alternativa de reparar los carros en la residencia de sus dueños para evitar el alto costo y los procesos burocráticos necesarios para establecer su propio taller.

Una de las sorpresas que ha tenido en medio de su trabajo es recibir el cariño de las personas que de inmediato reconocen su cara porque lo habían visto antes en la televisión o en alguna de sus presentaciones musicales. Claro está, también sienten curiosidad por su apellido y rápido buscan aclarar cuál es su relación con Tony Croatto, quien se ganó el aprecio de muchos a lo largo de su extensa trayectoria como cantante y compositor de música folclórica  puertorriqueña. 

Para su hijo, este reconocimiento provoca una mezcla de orgullo y responsabilidad. 

“Estoy llevando el apellido de la familia, y eso tiene mucho que ver con cómo me comporte, y cuán responsable sea. Estoy bien consciente de que los zapatos de mi padre son bien grandes para llenar y yo los llevo de la misma manera haciendo música o arreglando un carro”, sostuvo al describir como “muy gratificante” el respeto que demuestran las personas a la memoria de su papá. 

En medio de esta nueva aventura, Croatto no ha descartado la música. Incluso, al principio de la pandemia de coronavirus realizó algunos conciertos en vivo a través de Facebook y en colaboración con compañías. Sin embargo, prefiere utilizar este medio cuando sienta que tiene algo importante que decir, siempre para transmitir positivismo.

Mientras tanto, sigue añorando que surja alguna oportunidad para reencontrarse con el público de vez en cuando, según lo permita el desarrollo de la pandemia. Para él, ninguna otra experiencia iguala el entusiasmo que se experimenta cuando la gente lo rodea para aplaudir y entonar junto a su voz algún tema. Quizás el deseo se cumpla en la Navidad. Quizás haya que esperar un poco más. 

“Este es un momento de cambio. Hay que tener la mejor actitud y poner talento que tengamos para echar hacia adelante como puertorriqueños y pensar en el país”, apuntó.