El estrés crónico que ha causado la pandemia de COVID-19 tiene un efecto directo sobre la piel al ocasionar que surjan o que se intensifiquen ciertas condiciones dermatológicas.

Incluso, las afecciones en la piel han aumentado durante la pandemia, según el dermatólogo Edgardo Rodríguez Vallecillo.

Rodríguez Vallecillo mencionó a Es Mental que específicamente ha notado un incremento en la cantidad de pacientes con acné, vitíligo y otras condiciones de la dermis – incluso en personas que nunca las habían padecido.

El dermatólogo explicó que el estrés constante tiene un impacto directo en la piel debido a las hormonas, las cuales causan respuestas fisiológicas en el cuerpo.

“Cuando vivimos a base de un estrés que es prolongado y persistente por razones físicas o psicológicas (…) entonces vivimos todo el tiempo con esos niveles de hormonas elevados”, explicó Rodríguez Vallecillo. 

El psiquiatra y director del Departamento de Psiquiatría de la Universidad Central del Caribe, José Antonio Franceschini Carlo, explicó que cuando se padece de estrés los órganos sufren.

El proceso químico que sirve como pie forzado para el estrés surge en la amígdala, una pequeña parte del cerebro que conecta sus dos hemisferios. Este órgano es el punto de partida de los cinco sentidos y le permite al ser humano mantenerse vivo mientras realiza múltiples actividades al mismo tiempo, explicó.

Igualmente, el estrés cuando comienza a experimentarse activa el sistema nervioso parasimpático, añadió el psiquiatra. En cuanto este se activa, se libera la histamina en el sistema parasimpático hasta recorrer los órganos del cuerpo a través del sistema vago, alcanzando la piel.  

La reacción de este químico en la piel se conoce como pleuritis, el típico picor que tiende a sentirse cuando se padece de dermatitis, indicó el psiquiatra. 

Este proceso químico que se experimenta a lo largo del cuerpo puede ocurrir no tan solo por el estrés, sino por el miedo, agregó.

“Al tratar la dermatitis se convierte en un círculo vicioso”, mencionó. 

Tratar la dermatitis, según Franceschini Carlo, puede ayudar a bajar los niveles de ansiedad, ya que el padecer de esta enfermedad de la piel provoca que la persona se sienta ansiosa.

En síntesis, es una manifestación fisiológica que tiene su reacción en la psiquis a medida que el estrés no tan solo intensifica las manifestaciones de estas condiciones, sino que causan gran aflicción emocional, sostuvo.

Emocionalmente, la persona que siente que no luce bien por causa de alguna afección en la piel a raíz del estrés puede sentirse ansiosa por los estereotipos en torno a la piel, explicó la psicóloga clínica Meralys Rodríguez Montañez.

Esta reacción de parte de las personas no es rara debido a que la piel es un órgano grande y visible que, en muchas ocasiones, es la primera impresión al tener una cita o un encuentro social, dijo.

Igualmente, el impacto que tienen las críticas de terceras personas hacia las personas simplemente por la manera en la que lucen varía de persona en persona, enfatizó.

Sin embargo, la sanación de las heridas causadas por otras personas en el pasado son las más complicadas de sanar. Desenredar esa madeja de emociones que se entretejen en el corazón por las críticas o los improperios lanzados por la apariencia de la piel, es una osadía.

“Esto es una dinámica en la que vamos trabajando lo que en la persona va provocando mayor impacto”, puntualizó la psicóloga clínica. “Así, a su vez, lo vamos haciendo interactivo interactuando cómo me veo, cómo me siento y cómo la persona me ve”.