Siendo el cáncer de seno uno de los tipos de cáncer más comunes en Puerto Rico y de los que más afecta a la población de mujeres puertorriqueñas, profesionales de la salud coinciden en que la mitigación y prevención de algunos de sus factores de riesgo vinculados al estilo de vida y la detección temprana pueden hacer la diferencia en el manejo de la enfermedad.

Aunque todos los casos de cáncer de seno o mama varían, pues no es una enfermedad cuyos síntomas se manifiestan en todas las personas por igual o que afecta exclusivamente a un género, el hecho de ser mujer es uno de los principales factores de riesgo. 

También sobrepasar los 50 años, tener historial familiar de cáncer y mutaciones genéticas, factores de riesgo, que según,los Centros para el Control y Prevención de Enfermedades (CDC, por sus siglas en inglés) no pueden cambiarse.

La oncóloga hematóloga, la doctora Maryangely Moreno Campa, mencionó por su parte que también están expuestas las pacientes que iniciaron periodos menstruales tempranos (antes de los 12 años) y otras que hayan recibido algún tipo de radiación.

“Son factores no modificables que deben conocerse, porque si tienen un aumento de probabilidad de desarrollar cáncer, la manera de prevención es bien diferente a la población general”, dijo.

No obstante, existen otros que a través de la prevención pueden hacer una gran diferencia y se vinculan principalmente a los estilos de vida de las personas.  

La doctora Yania López, radióloga de seno y creadora de las plataformas Dr. Yania López en las redes sociales, explicó a Es Mental que la prevención puede ser clave a la hora de mitigar el riesgo. Entre los riesgos mencionados por la doctora figuran el sedentarismo y/o no hacer actividad física, que bien puede transformarse al comenzar un estilo de vida más activo. 

De igual forma, estar sobrepeso, que se puede prevenir al mantener un peso saludable; el consumo problemático de alcohol, el cual se puede trabajar evitando ingerir sustancias en forma excesivas y, también, el reemplazo hormonal durante la menopausia, que según los CDC, podría aumentar el riesgo de cáncer de mama “si se toman por más de cinco años”. 

“El número es de 3.5 tragos diarios, o sea que son pacientes que lo hacen excesivamente y que pueden sufrir consecuencias a su hígado y otras condiciones”, explicó Moreno Campa.

La oncóloga hematóloga dijo que, aunque estos factores, si se modifican o transforman, pueden disminuir la probabilidad de cáncer de seno, cada caso es diferente.

La mamografía como una herramienta esencial

La radióloga de seno apuntó a que la herramienta más importante en el proceso de prevenir y detectar a tiempo el cáncer de seno, es la mamografía, la cual reduce el riesgo de muerte en muchas pacientes.

“El principio de una mamografía es que vamos a encontrar en algunas ocasiones las calcificaciones que son, en ocasiones, el primer indicio del cáncer, incluso antes de que sea invasivo”, explicó la doctora.

Y con los años la mamografía ha experimentado diversos avances, como lo es pasar de una versión análoga a una digital para visualizar mejor el tejido. Actualmente se le suma la tomosíntesis. 

“Mucha gente cree que la tomosíntesis es otra cosa aparte de la mamografía, pero la realidad es que las imágenes de la tomosíntesis se hacen en la misma compresión de la mamografía. Se toman varias imágenes y podemos ver la mamografía como por capas, y esto nos ayuda a ver cosas que hay escondidas”, describió. 

Moreno Campa coincidió con López y destacó que el tratamiento médico puede hacer la diferencia, por lo que recordó que las recomendaciones del estudio de imagen deben ser anuales y a partir de los 40 años. 

“Muchas entidades recomiendan que se haga esto hasta los 74 años. Pero nosotros como oncólogos abogamos a que si la paciente tiene una expectativa de vida de más de cinco años, que se siga haciendo el estudio de imagen”, sostuvo.

Enfatizó en que la detección temprana puede cambiar un panorama y mientras más rápido se identifique la situación (basado en la estadificación del cáncer y que ayuda al profesional de la salud a evaluar mejor el tratamiento adecuado), más amplias pueden ser las recomendaciones de tratamiento.

Explicó que los estadios en cáncer de seno se dividen en cuatro clasificaciones. ”Estadio 1 es que tiene un tumor que mide menos de dos centímetros y que está solo en el seno; Estadio 2 que tiene un tumor de más de dos centímetros que está en el seno y que tiene uno que otro nódulo; Estadio 3 que, independientemente del tamaño de la lesión del seno o área del seno, hay un tumor en la axila; Estadio 4 que las células de cáncer se están extendiendo a otros órganos”, puntualizó.

Aconsejó seguir medidas y prácticas de prevención temprana para evitar los riesgos de esta y otras enfermedades. 

Mientras que López, por su parte, recalcó que la detección temprana es de suma importancia y hay que recordar hablar y educar sobre el tema todo el año.

Dijo, además, que el cáncer de seno también pone sobre la mesa las disparidades socioeconómicas que enfrentan las pacientes negras y latinas en los Estados Unidos y cuyos riesgos y la falta de acceso a tratamientos ponen en juego la vida de estas.