Descrito como el proceso para influir en el comportamiento de la persona, la psicología inversa, a menudo, se utiliza en situaciones en las que una persona se muestra reacia a seguir una instrucción directa.

Esta no se trata de una ciencia de la psicología ni tampoco es una técnica utilizada por profesionales de la salud mental, según expertos entrevistados por Es Mental

Un artículo sobre el tema expone que la psicología inversa fue creada por el psicólogo conductista Viktor Frankl, quien también la llamó “intervención paradójica”, afirmando que es una conducta que mucha gente utiliza de forma más o menos consciente.

Es un método de persuasión el cual trata de hacer que alguien realice una acción pidiendo lo contrario a lo que se pide, definió el término el doctor Alejandro Serrano, psicólogo clínico. 

Por ejemplo, esta forma de persuasión se utiliza por parte de los padres en el proceso de crianza, cuando desean que sus hijos tomen acción de algo, como alguna tarea o que coman algunos alimentos.

Decirle a un hijo o hija que no coma algo porque es para adultos, provocará que termine comiéndolo, solo porque es prohibido, según el autor Daniel Colombo.

Otro ejemplo para entender la psicología inversa, de acuerdo a Colombo, es decirle a alguien que le vas a decir un secreto, “pero mejor no”. Con mucha probabilidad, te pedirá que se lo cuentes.

El nombre científico principal de “psicología inversa” viene de “auto anti conformidad», una estrategia más conductista que busca cambiar conductas con la teoría de reactancia psicológica, creada por el psicólogo Jack Brehm.

Similarmente, la especialista en psicología, doctora Aidaliz Cabán, explicó que esta técnica creada por el psiquiatra Frankl, al ser una una conductista, tiene tanto ventajas como desventajas, de no utilizarse de forma asertiva. 

“No todos son receptivos a ese tipo de técnicas”, afirmó. 

Según el psicólogo clínico, en el momento de la crianza es donde mayormente se utiliza esta técnica, en las relaciones interpersonales e incluso en el mercadeo y ventas.

Tenemos la línea fina de que se puede utilizar, entonces, para manipular y ahí vamos entonces a los distintos escenarios”, advirtió. 

Por ejemplo, en el escenario de crianza pese a que es un método muy utilizado en esta etapa, pero puede ser contraproducente que si se utiliza incorrectamente, este aprenda de ello y lo ejerza de manera manipulativa. 

En el caso de relaciones interpersonales, la literatura afirma que lo mejor es no utilizar este método. “Porque si, entonces, podemos cruzar la línea de lo que es la manipulación, la otra persona se va a dar cuenta y se va a convertir en una relación deshonesta y no confiable”, agregó. 

El especialista recalcó que la terapia psicológica no utiliza psicología inversa. 

Este tipo de técnicas no resulta útil en todos los casos, pues todo dependerá de la personalidad de cada individuo. 

Por ejemplo, de acuerdo con el artículo, la psicología inversa pudiera funcionar en personas rebeldes o que se muestran resistentes hacer lo que se les pide. 

Asimismo, puede resultar ser una técnica a valorar en momentos puntuales con personas que muestran características impulsivas y desafiantes.

Precisamente, Cabán sostuvo que en el caso de las desventajas, el adolescente, por ejemplo, pudiera ver esta técnica como una forma de retarle o puede generar cierto resentimiento tras sentirse manipulados o engañados. 

“También considerar la edad, y los procesos de pensamiento de nuestros hijos o la persona que vamos a utilizar la técnica como tal”, agregó. 

En el caso de un adulto, será mucho más complicado el uso de la psicología inversa, de acuerdo con Cabán. Según la literatura citada por la especialista, hay adultos que lidian con ciertas dificultades con control de impulso o reactividad emocional elevada. 

Cómo usar la psicología inversa de forma adecuada

A madres y padres, aunque es algo que se utiliza de manera natural, Serrano recomienda que se debe utilizar responsablemente, siempre y cuando se explique al niño el porqué. 

Siempre detrás explicarle al niño el porqué, la razón, no dejarlo como un método de manipulación o de querer ganar algo, igual en las relaciones interpersonales”, recomendó.

Por su parte, Cabán recomienda que se analice antes de ejercer esta técnica a quién y bajo qué circunstancia se estaría realizando. En el caso de los más pequeños, recomienda utilizar el refuerzo positivo, y si se realiza la psicología inversa que se lleve a cabo de manera asertiva y con respeto.

Finalmente, el artículo anteriormente citado, destaca que en este método particular, es importante ser cuidadosos y no “abusar” de la técnica. Sino más bien, siempre tener presente que ha de ser la base de la relación por encima del respeto y sobre todo, la comunicación.