¿Sientes que eres perfeccionista? La realidad es que muchos perfeccionistas no se identifican a sí mismos.

Y es que tal aceptación implica ser un fanático del control y ser una persona estresada que no puede relajarse. Los perfeccionistas tienen la reputación de ser impecables, exigentes y de nunca estar satisfechos, según un artículo de la doctora Ellen Hendriksen publicado en Psychology Today.

Algunos de los famosos que son considerados perfeccionistas están en la cima de sus profesiones, se han hecho ricos, famosos y son buenos en lo que hacen, pero no sin pagar un precio.

El costo del perfeccionismo incluye ira, estrés, ser visto como exigente, rígido o “freak” del control, y nadie quisiera ser etiquetado de esa manera.  

Es por eso que los perfeccionistas rara vez afirman serlo. Además, debido a que la etiqueta es incorrecta, la mayoría de los perfeccionistas ni siquiera se dan cuenta de que son perfeccionistas.

 ¿Por qué es una etiqueta incorrecta? Contrario al nombre, muchos perfeccionistas no se sienten impulsados ​​por la búsqueda de la perfección, sino por evitar el fracaso. Ser perfeccionista no se trata de ser perfecto, se trata de nunca ser lo suficientemente bueno.

 Algunas características del perfeccionismo conducen a la excelencia y al éxito, cómo hacer las cosas bien, a fondo o de manera eficiente.

 Pero, ¿cuándo ser perfeccionista se convierte en un obstáculo?

Aquí te contamos de 9 señales que muestran que eres perfeccionista y cómo te puede afectar de manera negativa.

 1-Siempre luces bien

Una persona perfeccionista siempre luce fabulosa en su día a día. Por eso, muestras que le pones empeño a tu apariencia, ya que nunca vas a un lugar sin lucir bien. Pero, dicha perfección acerca de la apariencia puede conllevar a tener problemas alimenticios como anorexia y bulimia, dos trastornos que pueden ser mortal.

2-No compartes ideas hasta que estén listas

Prefieres aguantar tus proyectos hasta que sientas que están perfectos en su totalidad.

3-Vives a base de listas

Las listas, calendarios y citas son una parte esencial de tu día a día. Te permiten ser más productivo a la hora de cumplir tus quehaceres. No hay problema con eso, el problema es cuando basas tu día en esas listas sin permitirte ser flexible y espontáneo en situaciones inesperadas. No te permitirás  darte una taza de café con ese amigo que te encontraste en el supermercado de la nada por miedo a desbalancear tu día. 

 4-Se te hace difícil relajarte

Para muchos perfeccionistas, se les hace difícil encontrar un momento para relajarse, desconectar y tomarse un respiro. A veces sienten que ir a ver una película es una pérdida de tiempo y productividad.

 5-Solo te concentras si todo está en su lugar

Tener el escritorio organizado o la cama hecha todas las mañanas, brinda paz interior al perfeccionista. Pero ojo, cuidado que el organizar estas cosas no te quiten tiempo de otras responsabilidades o que al no hacerlas te den estrés.

 6-Procrastinas demasiado

Al escuchar la palabra procrastinación pensamos en vagancia y distracción, pero al observar bien una persona que procrastina mucho se encontrara una persona que tiene miedo de no cumplir con sus expectativas o tiene miedo de arrepentirse de una decisión tomada. Es aquí cuando sienten la necesidad de poner pausa a sus deberes para enfocarse en otras cosas.

7-Haces estas dos cosas al tomar decisiones

La primera es que tomas demasiado tiempo para tomar una decisión porque temes en tomar la incorrecta. Un ejemplo es cuando te tardas en decidir que ponerte mientras tus familiares están en el auto esperándote para salir.

 La segunda es que eres decisivo cuando sabes cómo quieres las cosas. A la hora de contratar servicios para tu actividad, te encargas de conseguir al ‘mejor’ en todo para que tu visión se haga realidad.

 8-No puedes delegar

Ante cualquier proyecto en grupo, los perfeccionistas prefieres hacerlo solos porque sienten que solo así cumplirán con sus expectativas. Pero, como resultado, todo te tomará más tiempo para completar y esa situación te dará estrés.

 9-Odias tener pérdidas

Abandonar un proyecto a mitad o hasta tener la nevera llena de comida son cosas que los perfeccionistas odian por miedo a tener pérdidas. Muchas veces prefieren combatir con sí mismos y hacer las cosas a la fuerza, y esa situación también es una que te hace susceptible al estrés.

 Si te sientes identificado con estas señales, quizás te estás preguntando, ¿qué hay de malo en ser organizado, trabajador o lucir bien todos los días?

 El perfeccionismo funciona en tu contra cuando tus altos estándares y tu arduo trabajo son impulsados ​​por el miedo. Es mejor trabajar duro cuando amas lo que estás haciendo y quieres que los resultados sean lo mejor posible. Sin embargo, otra cosa es quedarse paralizado o consumido por miedo al fracaso, cometer errores o ser juzgado o rechazado.

Para resumir, busque la excelencia para su bien propio, no para ser compensado en exceso o para impresionar a los demás. Ser ‘imperfecto’ no significa ser inadecuado.