La depresión es la comorbilidad psiquiátrica más frecuente ante un diagnóstico de epilepsia, y hasta un 30 por ciento de los pacientes podría enfrentar ambas a la vez. 

La epilepsia es uno de los trastornos neurológicos más comunes y se estima que hasta un 70 por ciento de los pacientes podría disfrutar de una mejor calidad de vida si reciben el tratamiento adecuado, señala la Organización Mundial de la Salud. 

Según el neurólogo y epilectólogo, Javier Chapa Dávila, la depresión y la epilepsia comparten una relación estrecha, por lo que sobre 3 de cada 10 pacientes tienen ambas enfermedades. 

De hecho, la depresión podría incrementar hasta cuatro veces más el riesgo de desarrollar epilepsia, confirma un estudio. 

Las causas de la depresión en pacientes con epilepsia

Diversos son los factores que pueden tener impacto sobre la salud emocional de los pacientes, y sobre esto el doctor Chapa Dávila explicó que, por ejemplo, los efectos de las convulsiones sobre el entorno social, laboral y la autoestima, provocan que muchas personas puedan llegar, incluso, a aislarse.  

“El paciente a veces no puede salir, no puede socializar. Le afecta sus relaciones interpersonales, su entorno laboral y social”, detalló el especialista a Es Mental. 

También hay ciertas áreas del cerebro que predisponen más a tener depresión, dijo el neurólogo. 

“Por ejemplo, se ha visto que pacientes con epilepsia del lóbulo temporal tienen un poco más de prevalencia que en otras zonas del cerebro”, sostuvo Chapa Dávila. 

Además, pueden experimentar síntomas de agorafobia, porque los pensamientos de presentar un episodio de convulsión en algún espacio público o en donde haya más personas, detona un miedo irracional. 

“Esto impacta al paciente y provoca el miedo de salir a lugares públicos”, reiteró el doctor. 

En entrevista con este medio, Chapa Dávila habló también de síntomas relacionados a la anhedonia, que es cuando ya una persona no siente placer por actividades que regularmente disfrutaba y, también, repercusiones directas sobre el patrón del sueño, de su apetito y la concentración. 

La epilepsia tiene secuelas neurobiológicas, cognoscitivas, sociales y psicológicas. El paciente con epilepsia, aparte de sus convulsiones, se puede deprimir por todo esto mencionado”,  agregó el epilectólogo.

Otras implicaciones en la salud mental

Por otra parte, la neuropsicóloga clínica, la doctora Alessandra Landrau Sálamo, aseguró que pueden surgir otras implicaciones en la salud mental, como lo es la ansiedad, la que suele ser frecuente entre pacientes. 

“Los pacientes que yo he evaluado con depresión y ansiedad casi siempre me elevan las escalas [de ansiedad y depresión]”, sostuvo la doctora.

Recordó que, en el caso de la depresión, “las señales podrían ser ánimo bajo, fatiga, cambios en sus hábitos de sueño y otros síntomas, pero cada caso es diferente y por eso es importante la evaluación de un profesional’’, puntualizó Landrau Sálamo.  

Ante la interrogante de cómo se maneja la depresión en pacientes con epilepsia, el doctor Chapa Dávila explicó que existen cuatro a cinco anticonvulsivos, de los 30 que existen en el mercado, que influyen positivamente sobre el estado de ánimo.

“Incluso, hay psiquiatras que usan estos anticonvulsivos en condiciones de depresión, bipolaridad y psicosis por sus propiedades”, abundó. 

En otros casos se pueden añadir antidepresivos, agregó.

Como especialista en el tema, precisa que, en la mayoría de los pacientes el tratamiento es efectivo y no requiere intervención multidisciplinaria.

No obstante, reconoce que en algunos casos sí pudiera resultar necesaria la combinación del manejo psiquiátrico y psicológico

Hizo un llamado a que los pacientes sepan identificar los síntomas de depresión y ansiedad, cambios en el patrón de sueño y alimentario, con el fin de consultarlos a tiempo con su médico. 

“Como neurólogo y lo que veo a diario es que la enfermedad psiquiátrica es la más descontrolada. Tenemos múltiples razones, como los diferentes eventos que hemos pasado en Puerto Rico, por eso mi llamado es a identificar los síntomas y hablarlos con su médico para poder así manejar los síntomas correctamente”, concluyó el doctor.

Finalmente, la doctora Landrau Sálamo planteó que, en estos trastornos neuropsiquiátricos, la educación es clave.

“Es bien importante que si la persona no puede manejar los síntomas que está presentando, no dude en buscar ayuda”, finalizó.