La romantización del embarazo, bajo un manto de felicidad y momentos de plenitud, ha dado paso a un tipo de invisibilización en relación con las dificultades físicas y mentales que enfrentan las personas gestantes en la Isla. 

Si bien en los últimos años ha tomado popularidad el tema de la depresión posparto como una de las principales situaciones que afectan a la salud mental tras el embarazo, otras tantas condiciones también tienen repercusión durante y después del proceso

La poca comprensión y sensibilidad del tema respecto al bienestar de la mujer gestante provoca choques entre las expectativas impuestas por la sociedad y el verdadero sentir de estas y, asimismo, algunos servicios destinados a las personas gestantes dejan pasar por desapercibido lo desafiante del proceso. 

Es Mental conversó con la psicóloga clínica, con especializad en el área emocional perinatal, Marianela Rodríguez, sobre la importancia de hablar sobre la salud mental y brindar la ayuda necesaria a esta población, especialmente si existen trasfondos de trastornos o enfermedades previas.

“Nadie toma en consideración que una persona embarazada esté padeciendo un trastorno emocional al mismo tiempo, porque el proceso de gestación está vinculado a muchos mitos e ideas de felicidad y momentos lindos. Por mucho tiempo se veía incongruente, pero la realidad es que es lo contrario, es de los momentos más vulnerables para la mujer’’, explicó la doctora.

Es en esta etapa, llena de cambios y experiencias diferentes, cuando los factores sociales, físicos y psicológicos suelen calar más fuerte. La mujer gestante comienza a desarrollar más preocupaciones, incertidumbre y miedos y los resultados pueden ser poco favorables

A modo de ejemplo, una embarazada con historial de anorexia puede tener una preocupación excesiva sobre su imagen corporal y el peso, lo que puede detonar en algún nuevo episodio del trastorno. 

“Todo se exacerba (en el proceso de gestación). Cuando una persona está gestando ese cuerpo cambia y los profesionales de la salud, que acompañan, tienen que estar bien alertas y sensibles a eso, porque todo el tiempo estamos hablando del peso y es un detonante’’, dijo Rodríguez.

“Hay que tener sensibilidad y conocer muy bien ese trasfondo. Lo mismo pasa con la depresión, las ansiedades y con trastornos, como el obsesivo compulsivo, donde ahora mismo, ante una pandemia, eso se exacerba’’, añadió. 

La doctora apuntó a la importancia de una evaluación previa de la salud mental de las personas gestantes y “siempre incluirlas en cualquier plan de tratamiento’’. Pero, además, hizo énfasis en la concienciación sobre el tema entre los profesionales que trabajan con las mujeres embarazadas.

“Es importante seguir educando a todos y todas desde el comienzo de la etapa reproductiva, porque si conocemos a alguien que esté pasando por algo, es importante poder saber los síntomas y a dónde ir. No podemos asumir cuando vemos a una embarazada y pensar que está en su momento más contento. No es nada malo seguir normalizando el cuidar la salud mental’’, concluyó. 

«Sientes que quieres llorar todos los días»

Si alguien conoce los retos que implica el proceso de gestación y la etapa de la maternidad, tanto desde la parte profesional como en su vida personal, es la estudiante doctoral de psicología y mamá de una pequeña de once meses, Fabiola Grau Cuevas. 

“Criar una bebé recién nacido sin un tajo en mi barriga fue horrible, imagínate con un tajo. Son cosas que son sumamente dolorosas y sientes que quieres llorar todos los días. La literatura nos dice que el 99 por ciento de las mujeres pasan por baby blues (también llamada melancolía posparto). Las primeras dos semanas de dar a luz, uno siente que se va a morir y uno no para de llorar. No hay ni un solo plan aquí en Puerto Rico para aliviar con eso’’, contó Grau Cuevas.

La melancolía posparto, según la Clínica Mayo, se caracteriza por alteraciones emocionales, ansiedad, irritabilidad, problemas para dormir, tristeza y llanto.

De igual manera aseguró que, ni durante su proceso de gestación ni cuando dio a luz, algún profesional de la salud indagó sobre su salud mental. 

«A mí nunca me hicieron un estudio ni me dieron una Edinburgh, que es una escala de depresión posparto. No es algo que se le da prioridad», sostuvo. 

Grau Cuevas coincidió con la doctora Rodríguez en que todo profesional a cargo de una persona gestante debe auscultar el antecedente de salud mental de esta

«Se debería hacer algo sistemático, en el cual los ginecólogos y hospitales, puedan recibir el referido de un psicólogo. Se pueden hacer tantas cosas para evitar ese aislamiento, ese sentido de culpa que se da durante el proceso y que es un espacio tan importante para el desarrollo del bebé. Si mamá no está bien, le va a dar todo lo que tiene a bebé», puntualizó. 

Cuenta su historia a través de Instagram

La bloguera puertorriqueña, Jennifer Torres, reconocida en Instagram por sus guías de viajes, es otra de las que ha utilizado sus plataformas para concienciar sobre las dificultades emocionales durante el embarazo. 

A través de una serie de publicaciones, la joven residente en Madrid, ha compartido sus vaivenes emocionales siendo una persona gestante en medio de la pandemia por COVID-19.

“Estar embarazada es lo más poderoso que he hecho hasta ahora en mi vida, pero no es perfecto, no es una etapa hermosa, no he sido feliz todo el tiempo. […] ¿Es increíble, no? Cómo algo tan maravilloso, puede ser tan aterrador y abrumador a la vez’’, publicó en compañía de una imagen, en la que también asegura que todos los días le dice al bebé lo mucho que lo ama, pero lo fuerte que ha sido el proceso. 

A través de otro escrito, Torres pidió empatía con las mujeres próximas a convertirse en madres. 

“No minimices sus emociones, maximiza su apoyo, a ella, a todas las que pasan por estos 9 meses de alegrías y locuras’’, concluyó.