Conversamos por Facebook Live con la nutricionista y fisióloga del ejercicio, Carla de la Torre y con el preparador físico, Desmond Santiago, sobre las claves para que la mujer goce de buena salud y bienestar en las diferentes etapas de la vida, gracias al apoyo de FHC First Healthcare. ¡Sintoniza a través del Facebook de Es Mental o de FHC – Salud Mental!

Una sana alimentación y el hacer ejercicios son fundamentales para la salud y bienestar de la mujer en las diferentes etapas de la vida.

“La alimentación puede ser una gran aliada en la vida de la mujer, sobre todo durante las etapas marcadas por los cambios hormonales y los desajustes nutricionales que estos pueden provocar”, según Carla de la Torre, nutricionista y fisióloga del ejercicio.

De la Torre mencionó que, por ejemplo, durante la adolescencia se dan cambios emocionales y fisiológicos que van acompañados por numerosas variaciones hormonales y la primera menstruación, por eso durante esta etapa la alimentación debe aportar los nutrientes y la energía necesaria.

Por otro lado, mencionó que durante el embarazo, tener una alimentación saludable es beneficiosa para el desarrollo del bebé, pero también para mantener el bienestar de la futura madre.

En la menopausia existen estrategias alimentarias y de estilo de vida que pueden ser de beneficio durante esta etapa en la que “pesarse se convierte en una pesadilla”, ya que se suman libritas nuevas, aunque se coma lo mismo de siempre, agregó.

Sin embargo, dijo que, a modo general, la dieta para las mujeres en la menopausia no dista demasiado de las recomendaciones que debería tener en cuenta el resto de la población. 

“Uno de los mayores retos en esta etapa es el incremento de peso. Pero no tan sólo eso: más grasa abdominal, riesgo a osteoporosis, alteraciones en el estado anímico, menos energía y sofocos y ataques de calor. Existen varias estrategias nutricionales para afrontarlos sin depender de fármacos”, mencionó.

La nutricionista enfatizó que “cuando una mujer come saludable, es más probable que todas las personas en el hogar coman saludable”.

“Las decisiones alimentarias que tomamos hoy pueden afectarnos más adelante en la vida. Es por eso que hay que prestar atención a nuestra dieta durante todas las etapas de la vida. Una dieta basada en alimentos reales y no en productos ultraprocesados puede ayudar a prevenir o controlar muchos problemas de salud de la vida adulta”, dijo.

La nutricionista ofreció varias recomendaciones para la alimentación de la mujer, entre ellas: 

  • Evitar los azúcares añadidos
  • Controlar el consumo de las carnes rojas y mantener al margen las carnes procesadas
  • Ingerir a diario suficientes frutas y vegetales
  • Priorizar el consumo de proteínas vegetales ante las proteínas animales
  • Incluir semillas y frutos secos como las nueces

Los beneficios de moverse

Desmond Santiago, preparador físico, aseguró a Es Mental que no existe diferencia en la capacidad de la mujer de hacer ejercicios en cualquier edad, ya que, por ejemplo, un adulto mayor puede seguir haciendo los mismos movimientos que hacía cuando tenía 20 años. Sin embargo, dijo que habría que cuidar la cantidad de peso con la que se está trabajando y la intensidad.

Por otro lado, dijo que, aunque el metabolismo de la mujer vaya cambiando, éste no debe ser un limitante para ejercitarse, ya que recalcó que todo depende la capacidad de la persona. 

Sin embargo, dijo que cuando una persona no ha hecho ejercicio nunca, el proceso es diferente.

“Tienes que llevarlo como si estuviera empezando y gradualmente ir progresando. ¿Hasta dónde puede progresar? Pues eso depende del individuo”, explicó Santiago.

El preparador físico recalcó la importancia de hacer ejercicios de fuerza, como por ejemplo, subir y bajar una escalera, y no solo enfocarse en el ejercicio cardiovascular.

Dijo que si la parte de la fuerza no se trabaja, “con la edad se va perdiendo y, por eso, tenemos a muchos adultos mayores que arrastran los pies, porque no tienen la fuerza de levantarlos del piso”

Esta enfermedad se llama sarcopenia y la misma se caracteriza por una disminución de la fuerza muscular, de la masa muscular y del rendimiento físico. 

Santiago, dijo que, aunque es natural que esto ocurra, se puede retrasar porque al utilizar los músculos, el cuerpo entiende que los necesita y trata de retenerlos lo más posible.

Mencionó que aproximadamente después de los 20 años, las personas van perdiendo la masa muscular, por lo que es vital este tipo de ejercicios.

“El envejecer no lo podemos evitar…. Sí podemos cambiar la manera en que envejecemos”, expresó.

Santiago también mencionó que la parte estética y el autoestima de la mujer también se impactan positivamente con el ejercicio.

“Fuera de eso, sentirte y moverte mejor, y con los años eso debe ser uno de los factores que la gente debe de ver como beneficio. En vez de tener miedo a llegar a los 100 años, tenle miedo a llegar a los 100 años pero sin poder moverte”, puntualizó.