Aunque en los pasados años muchas personas han optado por dietas basadas en plantas, otra parte de la población sigue incluyendo alimentos de origen animal en su régimen alimentario. Para algunos, este tipo de alimentación aporta mayores beneficios proteicos al organismo, mientras para otros representa crueldad animal y una ingesta alta de grasas. Pero, ¿qué dicen los expertos? 

La dietista licenciada, María E. Rodríguez, explicó a Es Mental que una dieta basada en productos de origen animal sí suele aportar mayor cantidad de proteínas al organismo, pero eso no siempre se traduce a resultados positivos.

Según la experta, por lo general, las personas con dietas que incluyen alimentos de origen animal consumen más proteína de la que necesitan.

“La realidad es que no necesitamos tantas proteínas como muchas de las personas consumen. En general, las personas consumen más de lo que realmente necesitan. ¿Qué es indispensable? Tener una variedad de proteínas, entre ellas de origen vegetal”, dijo Rodríguez.

La también administradora del blog ‘MeNutrition’, mencionó que una ingesta saludable de proteínas debe consistir de cerca del 10% de la dieta total de un individuo.

Sin embargo, un estudio realizado por científicos de la Universidad de Southern California encontró que los adultos mayores de 50 años que participaron de la Encuesta Nacional de Salud y Nutrición de Estados Unidos, consumían proteínas que representaban más del 20% de su dieta total. Esta alta ingesta de proteínas de origen animal se asoció al cáncer y la diabetes

Entre las dietas que centran su contenido en la proteína animal está la famosa dieta keto, que suele eliminar los carbohidratos. La mayor parte de las personas que hacen esta dieta, consumen lácteos y carnes durante todo el día. 

Para la licenciada Rubí Mendoza, este tipo de alimentación tiene beneficios y riesgos. Según explicó, esta dieta fue diseñada en el Hospital Johns Hopkins para niños epilépticos con unas necesidades particulares, que eran monitoreados constantemente. Ahora, muchos suelen hacerla sin evaluación médica. 

Este tipo de alimentación ha sido popularizada para bajar de peso. Mendoza advirtió que aunque puede funcionar en algunos, es necesario monitorear su progreso por los efectos a largo plazo que puede provocar. 

Lo que se ha encontrado hoy en día sobre este tipo de alimentación es que puede poner en riesgo a las personas de desarrollar un evento cardiovascular por tanto consumo de grasa”, dijo la licenciada. 

Explicó también que esta dieta afecta la microflora intestinal, que son esas bacterias “buenas” que se encuentran en el intestino

“Estamos saturando el intestino con la proteína animal, y la proteína animal no contiene fibra, y la fibra la tenemos que ver como el alimento que esas bacterias que están en el intestino necesitan para mantenerse felices”, agregó, aunque indicó que es necesario realizar más estudios.

Pero, aunque puede tener efectos peligrosos, este tipo de dietas pueden también funcionar en algunos pacientes, por ejemplo, mujeres con el síndrome de ovario poliquístico

Un estudio de 12 semanas, que realizaron profesores de la Universidad de Harvard y de Chicago en conjunto, encontró beneficios en mujeres que realizaban este tipo de dieta. 

Según explica la publicación académica, que analizó 28 mujeres, las féminas con síndrome de ovario poliquístico tienen un mayor riesgo de diabetes tipo dos. Al bajar la ingesta de carbohidratos, encontraron menos disparos de insulina en el organismo que resultaron beneficiosos para estas mujeres. 

Una dieta alta en proteína de origen animal no siempre va a ser negativa, pero es importante que consulte con su médico y que tome en cuenta sus condiciones. 

La licenciada Mendoza explicó finalmente que lo más importante a la hora de comer es elaborar un plato equilibrado que incluya todos los grupos de alimentos.