Las personas con diabetes son más vulnerables a desarrollar síntomas de trastornos como adicción, depresión, ansiedad y estrés, no importa su edad, indicó la profesora adjunta de psiquiatría y neurociencia de la Escuela de Medicina de Icahn en el Monte Sinaí, Jessica L. Ables.

La Dra, Ables, autora de una  investigación sobre el impacto de las enfermedades crónicas del metabolismo en la función cerebral, resaltó la importancia de mejorar la calidad de vida de los pacientes con estas condiciones. 

De acuerdo con el Centro de Prevención y Control de Enfermedades (CDC por sus siglas en inglés) las personas con diabetes son de dos a tres veces más susceptibles a generar depresión. Sin embargo, solo un 25% a 50% de esta comunidad son diagnosticados y reciben tratamiento o ayuda de profesionales de salud mental. 

¿Qué sucede cuando el cuerpo recibe poco azúcar? Según el neurólogo Christian Schenk Aldahondo, bajo estas circunstancias, la sustancia va directamente al cerebro, pues es en donde más se necesita. 

Sin embargo, ¿qué pasa si el cuerpo tiene demasiada azúcar? De aquí parte la investigación de Ables, quien busca entender de qué manera la exposición a largo plazo a la hiperglucemia, tener altos niveles de azúcar en la sangre, puede conducir a una mayor susceptibilidad al estrés y a síndromes de adicción o depresión o ansiedad.

Relación entre los niveles de azúcar y el funcionamiento del cerebro

En su entrevista con Es Mental, la también licenciada en psiquiatría, Ables, recordó que las enfermedades como la diabetes alteran la capacidad del cuerpo para procesar el azúcar, sustancia de la que depende el cerebro para funcionar.

Estableció que, a través de pruebas psicológicas en pacientes, altos niveles de azúcar en un paciente implican mayor lentitud en su uso de la memoria, procesamiento de información y reacción. Habló específicamente de personas con diabetes, pero también mencionó que en los pacientes con obesidad se pueden ver estos mismos efectos. 

“Según sube la tasa de personas con diabetes, aumenta el número de personas que son vulnerables a generar trastornos de salud mental. Por esto, este es un problema que se debe de atender con urgencia”, argumentó Ables al destacar la importancia de su estudio para esta comunidad.

Asimismo apuntó a un estudio del investigador biomédico y pediatra de la Escuela de Medicina de la Universidad de Florida del Sur, John I. Malone, que resaltó entre sus hallazgos que la hiperglucemia disminuye la producción de taurina, sustancia encargada de estimular el desarrollo del cerebro. 

De acuerdo con Malone, la hiperglucemia también aumenta la cantidad de inositol en el cuerpo, nutriente del complejo de la vitamina B que, de una parte, el cuerpo necesita en pequeñas cantidades para funcionar, pero, de la otra, que en exceso refleja gliosis, modificación de las células del tejido nervioso por reacción ante un traumatismo, infarto cerebral, afección degenerativa o encefalitis, que también sirve de indicador de una lesión cerebral. 

Por su parte, el Schenk Aldahondo subrayó que, en el caso de las personas que sufren de la adicción de sustancias como nicotina y alcohol, la diabetes puede hacer la diferencia en cuán fácil o difícil se les hace abandonar el consumo de ellas.

Mientras, Ables justificó el argumento del neurólogo al compartir que, específicamente para la comunidad diabética, es más difícil abandonar el uso de sustancias como nicotina o son hasta más susceptibles para consumir esta sustancia porque fumarla reduce sus niveles de azúcar. 

Igualmente, Schenk Aldahondo compartió ideas sobre la relación entre enfermedades neurodegenerativas y los niveles de azúcar al explicar que existen teorías que establecen que en el caso del Alzheimer el número de neuronas en la persona se reduce porque estas pierden la capacidad de procesar el azúcar. 

Sin embargo, enfatizó que tanto en el caso de la investigación de Ables como en otros estudios el problema principal es que no se puede establecer a tener altos niveles de azúcar como el único factor que facilita el generar estas enfermedades o condiciones de salud, dato que complica su estudio.

Uso de modelos animales, beneficios y desventajas

Desde el punto de vista de ambos salubristas, los modelos animales tienen sus ventajas y desventajas. Por un lado, Schenk Aldahondo precisó que los modelos animales no funcionan para todas las enfermedades, pues no pueden contraer todas las dolencias que puede generar un humano. 

No obstante, destacó que al tener que medir si un animal tiene un trastorno o una distorsión de salud mental, al igual que sus síntomas, la complejidad del asunto es igual que en el caso del ser humano. 

“La mente es poderosa y es difícil incluso medir estas distorsiones en el caso de pacientes humanos. Hay pacientes que llevan toda su vida batallando con un trastorno y, de momento, se curan con un placebo”, explicó al explicar que es siempre difícil establecer si un paciente está padeciendo de una enfermedad o condición de salud mental como lo es la depresión, ansiedad y estrés.

A los ratones se les dan dos opciones, estar en un lugar cerrado y oscuro o estar en un ambiente abierto e iluminado, dependiendo de cuánto tiempo están en cada espacio se miden aspectos como la ansiedad. Si el ratón pasa la mayoría de su tiempo en el espacio oscuro, lo clasificamos como uno que está padeciendo de ansiedad, ejemplificó Ables.

Mientras, Ables comentó que el lado negativo de los modelos animales es no poder preguntarles cómo se sienten a través del proceso.