La libido baja o la reducción en el deseo sexual puede deberse a múltiples causas, que van desde problemas médicos o psicológicos hasta el uso de ciertos medicamentos, según expertos entrevistados por Es Mental.

General y culturalmente, a las personas no les encanta hablar sobre las disfunciones sexuales o de libido, que son problemas relacionados con el deseo o interés por tener actividad sexual, tanto con una pareja o a solas, según el psiquiatra Elvin Hernández Crespo.

Aseguró que, por este motivo, los pacientes suelen llegar a buscar ayuda de profesionales de la salud mental o sexología luego de años lidiando con el problema o si están desesperados.

“Hay muchos problemas sexuales y poca educación. No se habla del tema. Al latinoamericano no le gusta admitir que tiene dificultad o poco interés, pues culturalmente está asociado a perder su masculinidad u orgullo”, indicó el experto. 

La libido baja no se trata de una enfermedad, sino de un síntoma o un efecto secundario de otras complicaciones, aseguró. Más aún, cuando se habla de un problema de libido, no se trata de la capacidad de tener relaciones sexuales, especificó Hernández Crespo al añadir que una persona puede tener poco interés sin tener una disfuncionalidad sexual. 

Por su parte, la psicopedagoga Zuleyka Valentín Arroyo añadió que la libido baja también se conoce como deseo sexual hipoactivo. Es decir, la ausencia o disminución de pensamientos o fantasías sexuales y de interés en iniciar un encuentro sexual, en presencia de adecuados inductores externos del deseo, según la definición del libro de Francisco Cabello Santamaría, Manual de Sexología y Terapia Sexual.

Valentín Arroyo destacó, que según el Manual Diagnóstico y Estadístico de Trastornos Mentales (DSM-V por sus siglas en inglés), se puede deber a distintas posibilidades, como de toda la vida, adquirido, situacional o general.

Estos efectos en el interés por tener intimidad con una persona y consigo mismo puede provocar problemas en las relaciones de pareja, autoestima, traer estrés, entre otros efectos a nivel de salud mental y social, explicó el Hernández Crespo. Por este motivo, es importante saber las razones principales por las que se pudiesen experimentar estas complicaciones.

Causas principales de la libido baja

  1. Biológicas

Las razones biológicas suelen ser problemas médicos crónicos como la diabetes, obesidad, hipertensión, problemas de tiroides o cardíacos, desbalances hormonales, entre otros, comentó Hernández Crespo. Estos cambios son comunes cuando se envejece, agregó.

En casos como la obesidad e hipertensión se afecta de manera indirecta al impactar el flujo sanguíneo, sostuvo. La artritis también puede ser afectada directamente por esta condición por los malestares que provoca. “Tengo miedo de no poder hacer un buen desempeño, por ende, tengo miedo”, ejemplificó.

Los desbalances hormonales están mayormente asociados a la menopausia, el periodo de embarazo o lactancia, subrayó Hernández Crespo.

Por su parte, Valentín Arroyo insistió en que, aunque la libido baja no es lo mismo que una disfunción sexual, sí puede ser provocada por la carga emocional y las consecuencias que supone lidiar con estas complicaciones.

  1. Psicológicas

La depresión, ansiedad e historial de traumas son algunas de las razones psicológicas principales, de acuerdo con Hernández Crespo. De hecho, especificó que la depresión es una de las causas más frecuentes en su oficina. 

Asimismo, añadió que el historial de traumas suele estar asociado más a las mujeres, pues son más expuestas a violencia o maltrato sexual. Está mayormente relacionado con traumas asociados con el sexo, ya sea experiencias negativas en relaciones íntimas anteriores como el sadomasoquismo, asuntos de consentimiento o falta de satisfacción en la experiencia. Señaló que, aunque también pueden ser causadas por violaciones, agresiones o maltrato sexual, no es necesariamente el único factor que puede afectar. “No tienes que sufrir una violación para tener un trauma sexual”, argumentó al alertar sobre la importancia de hacer esta aclaración.

El abandono de las rutinas, la falta de motivación para compartir con amistades o hacer actividades que antes solía gustarle, siendo factores que pueden ser asociados o síntomas de la depresión, también se ven reflejados en la libido. También, tener preocupaciones excesivas, síntomas de palpitaciones u otros aspectos relacionados a la ansiedad pueden afectar.

De manera similar, Valentín Arroyo comentó que también puede ser el resultado de los efectos emocionales causados por inestabilidad financiera, personal o laboral.

  1. Medicinas o fármacos

En cuanto a los fármacos, Hernández Crespo apuntó a los medicamentos para la alta presión arterial, problemas cardiacos, relajantes, estimulantes, antihistamínicos y algunos fármacos psicoterapéuticos. 

Indicó que hay medicamentos como los antidepresivos que tienen efectos en algunos neurotransmisores y la serotonina que causan el pobre líbido. Asimismo, al considerar los antipsicóticos, antihistamínicos y medicamentos para la ansiedad explicó que estos fármacos causan sedación, provocando que se pierda el ánimo. “El interés va a ser únicamente dormir o descansar, que es incongruente con la actividad sexual”, afirmó Hernández Crespo. 

  1. Sociales

Una de las razones más comunes, según la experiencia de Hernández Crespo, son estresores o problemas de pareja. Si hay problemas de pareja, maltrato emocional, desconexión, entre otros asuntos, la intimidad y el cariño se ven afectados. 

“No tengo problemas masturbándome, pero ya no quiero estar con mi pareja”, dicen también muchos pacientes de acuerdo con Hérnandez Crespo. No obstante, en este caso, no serían problemas de líbido y son factores que se deben de tomar en consideración igualmente. 

En este marco, Valentín Arroyo también añadió que se puede deber a estar superando infidelidades o tener incompatibilidad sexual.

Es importante no solo que el paciente se lo comunique a su salubrista, sino que el salubrista le pregunte a toda persona que llega a su oficina para tener constancia, dijo Hernández Crespo. Muchas veces los pacientes llegan a los médicos con otras prioridades, asimismo, en ocasiones, por la prisa, los doctores no atienden estas necesidades o tampoco le dan la importancia que amerita, añadió. 

Como sexopedagoga, Valentín Arroyo sugirió que, antes de cualquier recomendación en mis consultas y dependiendo de la razón por la falta de libido, es importante conocer con más detalles la historia clínica sexual de uno mismo como si existen pensamientos sexuales o fantasías eróticas, si siente necesidad de ser tocada, frecuencia en la que siente la necesidad de iniciar una actividad sexual con su pareja, entre otros detalles.

En este marco, también recomendó ejercicios como trabajar las fantasías sexuales, la estimulación, focalización sensorial, mejorar comunicación o la utilización de lectura, música, película, eventos, talleres de material erótico. También propuso trabajar con creencias erróneas para intentar modificar actitudes o pensamientos negativos acerca de la sexualidad.

“Es importante no autodiagnosticarse e ir a consulta o terapia sexológica”, concluyó Valentín Arroyo al exhortar que cualquier lector o lectora que se sienta identificado con el texto, no asuma, sino que recurra a ayuda profesional.