Imagínese una balanza en la que a cada lado se encuentran ubicadas las dos partes de una relación de pareja. Para mantener la balanza equilibrada, es necesario el respeto y la reciprocidad. Cuando se mantiene equilibrada se logra que las dos personas puedan crecer y moverse con total libertad, sin miedo a limitaciones.

No obstante, cuando la balanza se desequilibra hacia un lado u otro la relación se torna tóxica.

 

Publicidad

De acuerdo con la presidenta electa de la Asociación de Psicología de Puerto Rico, Migna L. Rivera García, cuando el poder recae sobre una de las dos partes la relación se torna tóxica. 

La idealización del amor también ha contribuido a las relaciones tóxicas por cómo ha calado a través de los medios y la crianza, dijo.

“Hay muchos mitos con los que nosotros nos socializamos y nos criamos que condicionan nuestras relaciones de género”, explicó la consejera psicológica en entrevista con Es Mental

“Esos mitos son precisamente lo que nos va construyendo desde que somos adolescentes”, añadió. 

Estos mitos se arraigan tan fuertemente a las personas que es complicado saber cuándo se está en una relación tóxica, agregó.

Y es que el aceptar que se está en una relación como esta se dificulta todavía más cuando no todos o todas pueden analizar y entender lo que atraviesan de la misma manera, explicó. 

Las personas que rodean a la víctima también puede dificultar entender que se encuentra en una relación tóxica en lugar de ayudarle, añadió la consejera psicológica. 

Sin embargo, no siempre es tan sencillo detectar a tiempo cuando una persona es tóxica.

El enamoramiento que se experimenta al comenzar una relación de pareja, en ocasiones, impide detectar las conductas tóxicas de la otra parte, dijo, por su parte, la trabajadora social especializada en relaciones saludables, Erika Michael Guzmán Ortiz.

A diferencia de lo que se cree comúnmente, todos y todas podrían tener conductas tóxicas, aclaró. El problema, expresó, es cuando estas conductas se detonan en momentos de crisis con el transcurso del tiempo, lo que impide que se detecten y que se detengan con ayuda profesional.

Debido a que es complicado que las personas detecten las conductas tóxicas cuando se está enamorado o enamorada, dijo, escuchar cobra una importancia mayor a lo usual.

“Cuando nos enamoramos o cuando nos involucramos emocionalmente con alguien, como queremos satisfacer esa necesidad al momento, ignoramos los consejos que nos dan las personas”, recalcó. “Entender cómo los demás están viendo tu relación, no que los demás van a decidir sobre tu relación”.

Entre las características de una relación tóxica está la falta de libertad. Esta no es compatible con una relación saludable a pesar de que se cree lo contrario, según Guzmán Ortiz. Ejemplificó la falta de libertad en una relación de pareja como la imposibilidad de tomar decisiones y de manejar el tiempo propiamente. 

La segunda característica de una relación tóxica es la infelicidad, lo que significa que son un obstáculo el uno para el otro, expresó.

Mientras, la tercera característica es el maltrato, que, a juicio de la también bloguera y autora, es la más evidente de las tres porque ninguna relación de pareja debería – ni siquiera – causar sospecha de que esto ocurre.

El consejero profesional, José Luis Orriola, instó a que toda persona que observe una conducta tóxica en su pareja entable una comunicación honesta, sincera y calmada en la que se resalte lo que se debe mejorar.

Si la comunicación culminó en violencia es importante buscar auxilio, urgió Orriola, quien forma parte de la directiva de la Asociación Puertorriqueña de Consejería Profesional.

Los recursos clínicos, los amigos, los familiares e incluso las entidades espirituales o religiosas pueden ser una gran red de apoyo en la que auxiliarse, mencionó el consejero profesional.

Igualmente, instó a que toda persona que conozca a otra que se encuentre en una relación tóxica la empodere. Que le recuerde lo que vale y que todo lo que ha vivido le fortalecerá.

“Cualquiera te puede decir: ‘Salte de ahí, eso no te conviene’. Pero a la hora de la verdad, esa persona se puede encontrar sola y necesita ese apoyo moral para continuar con la motivación de que, si hay que buscar ayuda, hay que hacerlo”, puntualizó Orriola.

 

1 Comentario

Comments are closed.