Comprender por qué una persona reacciona de determinada manera, tiene dificultades para confiar, evita ciertas situaciones o siente que necesita comportarse siempre de una forma particular puede requerir mirar más allá del presente. Ese es uno de los puntos de partida de Lo que aprendimos sin darnos cuenta, libro de la Dra. Marenid Planell Camacho, doctora en salud pública y especialista en salud mental perinatal.
La propuesta explora cómo las experiencias, los vínculos, la crianza y otros aprendizajes de las primeras etapas de la vida pueden relacionarse con las formas en que las personas construyen su identidad y responden emocionalmente en la adultez. Planell explicó que muchas veces las personas se describen con un “Yo soy así” sin cuestionarse el origen de sus respuestas y que, a través del libro, busca ayudarlas a identificar aprendizajes que pudieron incorporar “sin darte cuenta”.
Por eso, uno de los principales aportes del libro es proponer que determinados patrones de comportamiento no necesariamente deben interpretarse como defectos de carácter, anhela Planell Camacho. La autora explicó que algunas conductas que en el presente pueden limitar a una persona pudieron surgir de aprendizajes adquiridos durante la infancia y otras etapas del desarrollo.
Dentro de esta perspectiva, el libro busca ofrecer un espacio para identificar esos aprendizajes y reflexionar sobre cómo continúan influyendo en la vida adulta. La intención no es borrar las experiencias ni cambiar lo que ocurrió, sino revisar aquello que la persona aprendió de ellas y considerar nuevas maneras de responder. “Podemos reescribir el aprendizaje”, sostuvo Planell.
Un balance entre la explicación científica y el día a día
El componente científico ocupa un lugar importante en la publicación. Cada capítulo incorpora una sección titulada “Lo que la ciencia confirma”, en la que Planell presenta conceptos relacionados con el desarrollo, el apego, la identidad y los aprendizajes emocionales. Entre los temas que aborda están los tipos de apego y los llamados “pactos” que una persona puede establecer consigo misma desde la infancia.
Planell explicó que estos pactos pueden aparecer cuando una persona aprende, por ejemplo, que debe alcanzar determinadas cosas para recibir reconocimiento o sentirse valorada. De ahí pueden surgir compromisos internos como ser fuerte, no llorar, aguantar, ser resiliente o intentar ser perfecta.
Para la autora, es importante que conceptos que suelen discutirse desde ámbitos académicos puedan ser identificados por quienes no tienen formación especializada. Por eso, procuró que las referencias científicas sean accesibles y que el lector pueda acercarse a ellas sin necesitar un nivel académico avanzado. Como doctora, explicó, considera fundamental que el contenido esté basado en evidencia, pero buscó mantener la explicación “lo más sencilla posible”. Aseguró que es esencial poder hacer un balance entre la literatura científica y el acercamiento al lector, pues dentro de todo, la meta es que su lenguaje sea lo más accesible posible para facilitar la introspección y la reflexión.
El libro también conecta esos conceptos con las distintas etapas del desarrollo. Sus 10 capítulos siguen, de manera general, las etapas planteadas por Erikson desde el nacimiento hasta la adultez, con la intención de que el lector pueda reconocer conceptos científicos en experiencias que probablemente ya vivió, aunque nunca las haya identificado con esos términos.
Una invitación a detenerse
Más que presentar el libro como una fórmula para resolver problemas emocionales, Planell lo define como un espacio de reflexión. “No es un libro mágico, no es un libro de autoayuda”, aclaró. Para ella, se trata de “una conversación que invita a que las personas pausen”.
Esa pausa es parte central de la utilidad que busca ofrecer. Cada capítulo termina con preguntas de reflexión que el lector puede responder a su propio ritmo. La autora incluso recomendó detenerse después de cada capítulo, si es necesario, pues considera que identificar aprendizajes emocionales y pensar qué hacer con ellos no es un proceso que pueda realizarse mientras se hace multitarea.
El proceso puede llevar a algunas personas a buscar apoyo profesional, mientras otras pueden comenzar conversaciones con sus familiares para conocer aspectos de su propia historia. La propuesta parte de que mirar hacia atrás puede ayudar a reconocer aprendizajes que continúan influyendo en el presente.
“Podemos reescribir el aprendizaje”, sostuvo Planell. La historia no cambia, pero sí puede cambiar la manera en que una persona interpreta aquello que vivió y lo que aprendió de esas experiencias.
¿Cómo nace el libro?
La idea surge de su experiencia profesional. Planell comenzó a escribir el libro en 2019, después de observar durante años cómo algunas personas en terapia utilizaban expresiones como “Yo soy así” para explicar determinadas conductas sin detenerse a cuestionar por qué responden de esa manera.
La autora comenzó, entonces, a explicarles que algunas de esas respuestas pueden estar relacionadas con cosas que habían aprendido “sin darte cuenta”, durante la crianza, al observar a los adultos y familiares de su entorno o en la escuela. Al notar el impacto que tiene esa explicación, surgió su interés por convertirla en un recurso que pudiera acompañar a otras personas incluso fuera del espacio terapéutico.
El manuscrito comenzó en 2019 y Planell lo terminó en 2024. También, decidió mantenerlo deliberadamente breve: tiene 10 capítulos y 103 páginas. La extensión respondió, en parte, a una realidad que escuchaba con frecuencia: personas que decían no leer o no tener tiempo para hacerlo.
Cada capítulo parte además de una frase real de un paciente o de una persona de su vida, utilizada con autorización y con nombres ficticios. Esas frases sirvieron como punto de partida para desarrollar los temas sin convertir el libro en una colección de casos clínicos.
Uno de los capítulos que más le costó escribir fue “El duelo que no fue”, porque aborda las expectativas sobre lo que una persona imaginó que sería su vida y que finalmente no ocurrió. Planell explicó que reflexionar sobre esas posibilidades puede generar culpa por circunstancias que nunca estuvieron bajo el control de quien las vivió.
El proyecto no termina con este libro. Planell ya trabaja en el segundo de una serie de siete, esta vez centrado en maternidad y paternidad, áreas vinculadas con su especialidad. Su meta es que los libros funcionen como recursos que acompañen a las personas en distintas etapas de sus vidas, manteniendo el mismo tono conversacional que los lectores, según relató, ya identifican en el primero.






