Con el paso de los años, la inclusión y la diversidad se han convertido en temas de importancia a la hora de erradicar la discriminación y hacer posible un mundo más digno para cualquier ser humano.

Por esta razón, diversas industrias lo han puesto en práctica integrando a sus campañas de mercadeo personas de la comunidad con diversidad funcional y, además, a través de la creación de productos dirigidos a celebrar los cuerpos que son diferentes.

El campo de la moda no se ha quedado atrás y cada vez son más las iniciativas que buscan referirse al tema de la inclusión como un tópico a prestar atención en la actualidad. Pero, más allá de lo que parece una tendencia, ¿son reales las intenciones detrás de todas estas marcas?

Según la profesora en Teoría de la Moda y Estilismo en la Universidad del Sagrado Corazón, Mailye Matos, en el sistema de la moda hay que prestar mucha atención a las llamadas “olas” o tendencias repetidas, que traen consigo que unos cuantos quieran participar con estrategias momentáneas y no cambios permanentes.

Hay que cuestionarse hasta qué punto realmente hay una apertura o es una estrategia de relaciones públicas de la marca. Pero, también mirar a las acciones. ¿Hasta qué punto esa marca realmente está haciendo piezas que se adapten a estos tipos de cuerpos? ¿Hasta qué punto las modelos que me estás presentando no responden a la institución de un nuevo canon de belleza?”, expuso Matos. 

Mencionó, también, que es importante entender que en el tema de la diversidad funcional, por ejemplo, algunas marcas no se dan a la tarea de conocer los tipos existentes y cómo una pieza o producto que se adapte a las necesidades, podría cambiarle la vida a una persona

“¿Qué estamos definiendo como diversidad funcional? Hay muchas formas que no necesariamente tenemos la consciencia de que es diversidad funcional. Por lo tanto, hasta qué punto las marcas están haciendo lo que se necesita o están invirtiendo para hacerlo. Se necesita investigación y empezar a hablar y saber qué le funciona o no”, reiteró. 

La profesora reiteró que las personas con diversidad funcional, así como diversidad corporal, merecen una vida digna y el asunto de la moda y la ropa también responden a esto, pues suponen movilidad social y oportunidades de empleo, entre otros.  

Karla M. Ortiz, mejor conocida como Una Jeva con Esclerosis, reconoce que con el tiempo ha visto mayores iniciativas para las personas de la comunidad con diversidad funcional, pero aún queda mucho por hacer.

Reconoció que luego de su diagnóstico de esclerosis múltiple, hace siete años, no se veía representada en ningún lugar y por lo que experimentó frustraciones.

Aunque hoy es testigo de que algunas marcas se han dedicado a crear piezas adaptadas para cada diversidad, la accesibilidad -en temas económicos también- representa una traba en el camino. 

La diversidad funcional está en todas las clases sociales e inclusive puede ocurrirle a todo el mundo. En esta comunidad cualquiera puede ser parte, en cualquier momento de su vida”, recordó la creadora de contenido.

Ortiz apuntó a que las personas con discapacidad no son una tendencia, por lo que, se debe atender con prioridad el vínculo entre la moda y la comunidad con diversidad funcional. 

La ropa adaptada debe ser un tema serio y para siempre. Las personas con discapacidad existimos desde siempre, no somos una moda y merecemos tener las mismas oportunidades que cualquier persona”, puntualizó.

Por su parte, el diseñador de moda, Eddie Pérez, reiteró que la moda no es solo para un grupo exclusivo y que los diseñadores tienen el poder en sus manos de cambiar vidas y  lograr que cada individuo pueda sentirse a gusto y demostrar su identidad a través de su vestir. 

“Hoy día hay más diseñadores que han dado el paso de ir más allá en sus creaciones y pasarelas, abriendo así puertas para que otros se unan”, sostuvo.

A modo de ejemplo, habló de la modelo puertorriqueña, Sofía Jirau, quien el año pasado se convirtió en la primera modelo con Síndrome Down de la famosa marca Victoria ‘s Secret.  

De hecho, en el 1999 otra mujer hizo historia en la industria de la moda y las pasarelas, contó Matos. Se trató de la atleta Aimee Mullins, quien con solo 1 año perdió ambas piernas. Sin embargo, esto no fue impedimento para que, de adulta, lograra batir un récord mundial en los Juegos Paralímpicos.

Y, además, desfilar para el fallecido Alexander McQueen, una pasarela que marcó una huella en la historia mundial de la moda. 

En términos de diversidad funcional fue un punto de inflexión súper importante, porque ella abrió la pasarela. En moda, como muchas cosas, se establece unas jerarquías, cuando tú tienes un desfile de moda, esa primera modelo es una de las más importantes”, describió. 

Finalmente, reflexionó sobre el tema haciendo hincapié en que la moda es una industria con fines de lucro y que se mueve hacia donde lo haga la opinión pública, por tanto, hay que prestar atención a las prácticas que se hacen por tendencias y no con un propósito verdadero.

Hay que tener mucho cuidado y ver todo con sospecha. La moda es una gran maestra, pero también es muy camaleónica”, puntualizó.