Con el principal propósito de inspirar a las personas para que intercambien el tiempo de pantalla por el tiempo real, la iniciativa holandesa The Offline Club expone los beneficios de la desintoxicación digital. 

Es Mental conversó con parte del comité fundador de este grupo para conocer más detalles sobre su historia, metas y actividades.

Y es que la iniciativa imagina un mundo en el que los eventos y experiencias offline o desconectadas ayuden a las personas a desconectarse de las pantallas, fomentando la conexión humana, comunidades significativas y un mayor bienestar mental y físico. 

La cofundadora, Ilya Kneppelhout compartió que todo comenzó a finales del verano del 2021, cuando su colega “Jordy” se inspiró en la Think Week de Bill Gates para pasar un largo fin de semana desconectado, en una casa en la naturaleza. Cuatro días sin teléfono, él solo, para leer, reflexionar y bajar el ritmo. 

“Volvió totalmente descansado, realizado, inspirado por los libros que leyó y lleno de nuevas ideas. Una de mis ideas: organizar escapadas de fin de semana sin conexión para que la gente desconecte, reduzca la velocidad, descanse y vuelva a conectar consigo misma y con la naturaleza”, sostuvo Kneppelhout.

Con esta experiencia vivida, le propuso a su colega en octubre de 2022 organizar la primera edición de The Offline Club

Fue durante una de las cuatro escapadas de 2023 cuando empezaron a fantasear con la idea de llevar la filosofía offline a las ciudades holandesas. 

Queríamos hacer más accesible el estilo de vida offline, tanto económicamente como en términos de inversión de tiempo, y pretendíamos tener un impacto a mayor escala inspirando a la gente a incorporar hábitos offline a su rutina diaria”, compartió. 

Precisamente, hace dos meses, las ideas se hicieron realidad y fundaron esta iniciativa, con un primer encuentro de desintoxicación digital en el Café Brecht en Ámsterdam. Solo una semana después, dos Instagram reels se hicieron virales en Internet, y su Instagram pasó de 0 a 100 mil seguidores en un mes. 

¿Cómo lograrlo?

El doctor Miguel Colón, especialista en psicología y en temas de tecnología, compartió que para lograr este detox o desintoxicación digital existen ciertas reglas que se pueden poner sobre la mesa como individuos, familias, parejas y amigos. 

Una de ellas consiste en que, al momento de compartir, se evite el uso excesivo del celular, al menos que se trate de una emergencia. 

Asimismo, recomienda utilizar las mismas herramientas brindadas por el móvil como “no molestar” o el límite de tiempo por aplicación, para lograr un despegue más gradual y efectivo. 

El limitar el tiempo de uso y establecer un horario, también puede ayudar a lograr el objetivo de usar menos las redes y la tecnología.

Así que una hora antes o media hora antes de irse a dormir, a la medida de lo posible, no usar el teléfono o limitarlo a cosas que te hagan más que todo reflexionar o descansar”, agregó.

Establecer y reconocer el porqué  están tomando un respiro de la tecnología ayudará a retomar o mantener ese descanso. “Al final es algo voluntario y algo que tienes que ser consciente”. 

Mantenerse ocupado yendo al parque, haciendo tareas del hogar, voluntariado, leer un libro o ir a tomar un café puede ayudar a sustituir ese tiempo, que en ocasiones, de forma inconsciente, se pierde viviendo en el mundo digital. 

Beneficios de la desintoxicación digital 

Un artículo de New York Times sostiene que este proceso puede verse como una dieta y reemplazar los malos hábitos por otros saludables para un periodo de inactividad tecnológica.

Por tanto, establecer metas modestas y realistas como límites de tiempo puede ser de mucho beneficio para la salud integral y el tiempo de proactividad.

Colón sostuvo que entre los beneficios que se pueden encontrar es el manejo de la ansiedad. 

Indicó que muchas veces, las redes sociales son parte de esos recursos que como humanos utilizamos para “matar” el tiempo y entretenernos, o incluso para escapar de la realidad. Con ello, la ansiedad muchas veces se eleva.

Este proceso de detox, también motiva a las personas a hacer otras actividades. “Allá afuera sigue estando el mundo, siguen estando los atardeceres, la playa, el parque o el gimnasio, o simplemente sentarte en un banco, leer un libro o mirar lo que te rodea”, compartió, 

El psicólogo sostuvo que otro beneficio es el que eleva la autoestima de las personas. Asimismo, ayuda en la calidad de vida, específicamente en la calidad del sueño.

Si no tenemos un balance y nos enfocamos solamente en lo que son las redes y el mundo virtual, pues podemos sin darnos cuenta, abandonar la familia, las responsabilidades profesionales, nuestras amistades e incluso a nosotros mismos”, sintetizó.