Pese a la importancia de la vitamina D en la salud de las personas, hallazgos de estudios confirman que continúa el incremento de la deficiencia de esta vitamina en la población global. 

En Puerto Rico, por ejemplo, se sabe que solo un 31 por ciento de la población cuenta con niveles de vitamina D adecuados, mientras que el resto de los adultos entre los 18  a 39 años, en la mayoría mujeres, tienen deficiencias

Esta vitamina es esencial para el funcionamiento del sistema nervioso e inmunitario. 

Según la licenciada Wanda González Otero, nutricionista dietista, la vitamina D3 tiene funciones endocrinas y, además, crea un balance entre el calcio y el fósforo en beneficio de la salud ósea de los seres humanos.

Es una vitamina liposoluble, con propiedades tanto de vitamina como de hormona, que ayuda a la estabilidad de la regulación del ritmo cardíaco y puede actuar sobre la salud emocional. 

Acerca de esta última, diversos estudios respaldan que, en combinación, con la actividad física puede tener un impacto positivo sobre algunos síntomas de la depresión. No obstante, coinciden en la importancia de continuar con investigaciones que arrojen luz sobre cómo actúa específicamente en el cerebro. 

La naturópata salubrista, Kamille V. Camacho Monclova, mencionó que se sabe que la deficiencia de la vitamina también podría tener una relación condiciones psicóticas y demencia. 

“Algunos estudios han reflejado que, por ejemplo, en Reino Unido el 25 por ciento de las personas viven con este tipo de deficiencia. ¿Qué pasa con estas personas? Que cuando tienen esta deficiencia es porque no se exponen al exterior y con esto también vienen hábitos alimentarios perjudiciales”, subrayó Camacho Moclova. 

Los receptores de la vitamina D están localizados en el cerebro y se relacionan a la coagulación de la sangre y enfermedades de la tiroides, reiteró. 

Además, estudios clínicos han demostrado que es importante en la prevención de diferentes tipos de cáncer, osteoartritis, hipocalcemia y otras condiciones”, detalló Camacho Monclova. 

Pese a sus efectos sobre el bienestar físico y mental, factores como la poca exposición solar provocan insuficiencia de la vitamina entre los individuos. 

“La realidad es que al exponernos al sol se activa lo que es la producción de la vitamina D. Pero le hemos dado tanto énfasis a la protección solar que también hemos olvidado algunas de las recomendaciones para esto”, dijo González Otero. 

La realidad es que lo que se recomienda es una exposición de 10 a 15 minutos, en horas tempranas en la mañana y/o hacer actividad física en el exterior”, continuó la nutricionista dietista.

Camacho Monclova describió que, aunque es complicado que una persona pueda darse cuenta de las señales de que hay una deficiencia de la vitamina D, los profesionales de la salud pueden reconocerlo a través de un análisis de sangre. Por tanto, es importante la visita rutinaria con un proveedor de salud. 

“¿Qué puede pasar si experimentamos algunos de los síntomas? Se puede perjudicar lo que son los huesos, los músculos, enfermedades de salud mental y otras”, sostuvo la naturópata.

De manera similar, González Otero explicó que una vez el profesional de la salud detecta la deficiencia, este recomienda la dosis adecuada para la persona (suplementación).

La nutricionista dietista enfatizó que, pese a que no existen muchos alimentos que puedan aportar vitamina D, hay otros que se pueden sumar a la ingesta cotidiana de alimentos, como lo es el salmón, bacalao, las sardinas, el aceite de hígado de bacalao, algunos tipos de setas y productos fortificados, a los que se les incluye la vitamina D en su preparación. 

Ambas profesionales coincidieron en lo esencial que son todas las vitaminas para la salud física y mental. 

“Al momento tenemos 13 vitaminas que son esenciales y lo que significa es que el cuerpo las requiere para su funcionamiento. Algunas se enfocan en lo que son los tejidos blancos, los tejidos óseos, el sistema nerviocentral, producción de glóbulos, entre otros”, explicó la dietista a Es Mental.

Anticipó que vitaminas como la B6 se vinculan al funcionamiento cerebral, mientras que la B12 tiene un rol en el sistema nervioso central. 

Sobre estas, la naturópata recalcó que son responsables del crecimiento de las células y el desarrollo de las funciones neuroprotectoras.

“Debemos tener en cuenta que no todo se refleja en los organismos de forma igual, cada cual tiene sus estilos de vida, que hace que, aunque tengamos los mismos síntomas, se vean de diferentes maneras, siempre es bien importante buscar los recursos que nos puedan dejar saber cuál es el mapa de la ruta que debemos trazar para mejorar la salud”, expuso Camacho Monclova.

Finalmente, también reconoció que el abordaje de la situaciones de salud mental “no solo  debe verse por una sola vía, sino múltiples acercamientos”, como lo podría ser una deficiencia física, que posteriormente conduce a una situación vinculada al cerebro.