A pesar de que las escapadas románticas son beneficiosas para las relaciones de pareja, esta es una práctica que muchos hacen al principio de la relación y luego la dejan a un lado.

Y precisamente el abandono de prácticas como esta o de los detalles es una de las quejas principales entre las parejas, según el psicólogo clínico, Alexis Rivera Cuevas.

El experto en terapia de parejas admitió que las escapadas románticas no son algo que se da en la cotidianidad de muchas parejas, sino que son la excepción a la regla. Explicó que muchas parejas hacen las escapadas al inicio de la relación, pero cuando pasa el enamoramiento e inician a afianzar otros aspectos de la relación, se va perdiendo. 

Siempre hay uno de los dos que tiene esta expectativa de que estos esfuerzos continúen y otra parte que antes tomaba esas iniciativas y lo ha abandonado”, mencionó al recordar sus sesiones. 

Explicó que el inicio de toda relación está condicionado por el factor biológico: la pasión. Indicó que hay una necesidad por el otro, un proceso para fijar la pareja y crear ese enganche. 

Agregó que lamentablemente una vez entran en la seguridad y comodidad, gran parte de las personas entran en un estado de despreocupación. No están tan pendientes al detalle porque ya “se consiguió el objetivo”, aseguró. 

Las escapadas románticas consisten en un espacio de tiempo que selecciona la pareja para poder disfrutar con el otro en un lugar diferente al que están acostumbrados en la actualidad, definió Rivera Cuevas. 

Por su parte, la psicóloga María Rodríguez Vidal añadió que es con el fin de tener interacción social exclusivamente entre ellos. 

No se habla del trabajo, ni de preocupaciones diarias, sino que son discusiones más allá de la cotidianidad del día a día, dijo la también sexóloga, quien insistió en que esta dinámica se debería dar de manera habitual. Sostuvo que las escapadas románticas son una oportunidad para compartir cómo se sienten, cómo están y manifestar otras preocupaciones en un espacio más íntimo y con mayor profundidad. 

Rivera Cuevas destacó que las escapadas románticas forman parte de las herramientas en el proceso de terapia de parejas y es un coayudante que puede facilitar el crecimiento de una pareja en algunos aspectos. Puede fortalecer la conexión emocional, nuevos vínculos emocionales, el autoconcepto y la autoestima. Incluso, ayuda a crear nuevos recuerdos, reducir la ansiedad, explorar nuevos lugares, trabajar en la comunicación, aumentar la sensación de bienestar o renovar la pasión.

Mientras, Rodríguez Vidal mencionó que muchas parejas no miran la práctica de las escapadas románticas como algo significativo o como viable por el estilo que tienen de relación o por el tiempo que llevan, pero incluso para esas parejas pueden haber beneficios. En este marco, describió a las escapadas como un instrumento que pudiese ser útil en múltiples contextos. 

Sin embargo, Rivera Cuevas remarcó la importancia de considerar el posible impacto negativo que pudiese tener. Complicaciones financieras, expectativas poco realistas que no se cumplen durante las salidas, conflictos que no han sido resueltos previamente y resurgen, de haber diferencias. Consecuentemente, es una opción que no es infalible. “Cuando se habla de conducta humana se tiene que considerar lo negativo y lo positivo”, dijo el psicólogo. Fortalecer la comunicación, intimidad emocional, entre otros asuntos no depende de una escapada, sino que se puede hacer en distintos escenarios. 

Las escapadas románticas no tienen que ser ostentosas

Por su parte, Rodríguez Vidal mencionó que, a partir de su experiencia, las justificaciones principales para no hacer las escapadas románticas son que no tienen tiempo, dinero o cuido para los hijos. Subrayó que toda pareja se beneficiaría de esta práctica, pero para que sea efectiva no tiene que ser ostentosa y lujosa. Ante esto, es importante resaltar que puede ser significativo y especial sin la necesidad de que incurra en un gasto significativo. 

Dar un paseo o una caminata juntos, ir a una cafetería y hablar, cenar fuera o cocinar una comida juntos en casa, ir a un museo o exposición de arte, tomar una clase juntos para aprender algo nuevo, jugar un juego de mesa, participar en una actividad al aire libre como kayak o un deporte, ir juntos al gimnasio o a la clase de entrenamiento o  ir a un festival o evento en su remolque son todas opciones viables para llenar estas necesidades en una relación, según Kari Rusnak, terapista de parejas licenciada.

Es una oportunidad para pasar tiempo de calidad juntos sin distracciones, aspecto que mejora y aumenta la conexión; es tiempo para construir interacciones, añadiendo recuerdos positivos, participar en actividades con significado compartido, como rituales de conexión; y divertirse juntos, según la terapista.

Rivera Cuevas aconsejó abordar, previo a la experiencia, lo que se pretende a través de la escapada romántica. Asimismo, recomendó escuchar ambas partes, tener comunicación abierta, poder exponer expectativas y que estas sean realistas dentro de la posibilidad del otro.

A su vez, Rodríguez Vidal recomendó establecer reglas como no hablar de “x” que provoca estrés o del trabajo. Más aún es indispensable, percibir la experiencia como un escape y no una obligación o un estresor.