Tras la experiencia con otras enfermedades infecciosas en el pasado, como lo fue el Síndrome Respiratorio Agudo Grave (SARS) y el actual COVID-19, la Asociación Americana de Oncología ha manifestado que los pacientes con cáncer tienden a enfermarse luego del pico de la enfermedad o epidemia, indicó el doctor Sixto Pérez, presidente de la Asociación de Hematología y Oncología de Puerto Rico.

«Se ha notado que este tipo de virus o epidemia (como el SARS o el COVID-19) ataca tardíamente a la población de oncología. Usualmente uno no ve tanto paciente de cáncer infectado en el pico de la infección. Siempre hay uno que otro, pero no es una población que haga un porcentaje grande de los infectados», explicó Pérez.

La razón para que enfermen más tarde se debe a que típicamente los pacientes de cáncer están acostumbrados a protegerse y autoaislarse, usando guantes, mascarillas, lavándose las manos frecuentemente y permaneciendo en sus hogares, por la recomendación de sus oncólogos, según Pérez.

“Las protecciones a las cuales ahora todos estamos sometidos, son las protecciones y estándares a los cuales el paciente de cáncer está acostumbrado. Precisamente por su tipo de tratamiento, ya uno los adiestra al lavado de manos, a que estén confinados en la casa. No pueden estar visitando cines, no pueden estar visitando gimnasios mientras están en tratamiento”, explicó el oncólogo. 

Agregó que “la posibilidad de infección (con COVID-19) en este tipo de pacientes es menor” y que de ocurrir, puede ser luego del pico de infección, como ha pasado en otros países como Italia y España, donde se registró un gran número de casos y los hospitales estaban abarrotados, lo que hacía muy difícil que la gente no se enfermara.

El tratamiento para el cáncer, que puede incluir quimioterapia, debilita el sistema inmunológico de los pacientes, por lo que tienen que tomar medidas de autocuidado, expresó el médico.

Ante el deseo de lucha que caracteriza a los pacientes de cáncer, estos se han mantenido fieles a sus citas y tratamientos médicos durante la emergencia por el COVID-19, aseguró el presidente de la Asociación de Hematología y Oncología de Puerto Rico.

“Por la naturaleza de su diagnóstico, el paciente de cáncer es muy disciplinado y no falta (a sus citas)”, agregó.

Sin embargo, dijo que los pacientes que ya están curados de la enfermedad, pero que necesitan evaluación de sus oncólogos cada tres a cuatro meses, sí mostraron miedo de ir a las oficinas médicas, por lo que los oncólogos se movieron a la telemedicina para atender este tipo de casos. También, dijo que han disminuido los pacientes nuevos que llegan a sus oficinas luego de exámenes de rutina, ya que los procedimientos electivos se detuvieron tras la orden ejecutiva del Gobierno para evitar el contagio y la propagación del COVID-19 que comenzó el 15 de marzo. A partir del 1 de mayo, comenzaron nuevamente ha realizarse los procedimiento electivos, con los protocolos necesarios de seguridad y salubridad establecidos en las instituciones de salud.

Pérez manifestó que la continuidad en los tratamientos y en las citas médicas ante el COVID-19 ha sido muy diferente a lo que ocurrió luego del huracán María en el 2017. En ese momento, recordó, había problemas de transportación, acceso a las oficinas médicas, a los medicamentos y a la comunicación vía telefónica.

Las personas con cáncer y las que están recibiendo tratamiento para esta enfermedad, además de los adultos mayores y las personas con enfermedades crónicas, como enfermedades pulmonares, diabetes y enfermedades cardíacas, tienen un riesgo mayor de enfermar gravemente por COVID-19, según la American Society of Clinical Oncology (ASCO).

De hecho, un estudio publicado en la revista Cancer Discovery también menciona que los pacientes de cáncer, comparados con personas que no tienen la enfermedad, pueden tener complicaciones graves que pueden llevarlos a cuidados intensivos e incluso hasta morir. El estudio fue realizado con información de 14 hospitales de China, donde se originó el coronavirus.  

En el caso de los pacientes de cáncer, estos tienen un sistema inmunológico débil debido a la enfermedad y por al tratamiento de quimioterapia, explicó Pérez.

Recomendaciones

La ASCO ofreció varias recomendaciones para evitar el contagio con el COVID-19 entre los pacientes de cáncer. Entre ellas figura permanecer en sus hogares y evitar cualquier tipo de reunión social de carácter físico, y en caso de tener que salir al supermercado o a la farmacia, guardar 6 pies de distancia y que la salida sea lo más breve posible. También, recomendó que los pacientes tengan suficientes medicamentos como para un mes. En cuanto a la socialización, la ASCO recomendó el uso de la tecnología para mantenerse en comunicación con sus seres queridos.

La ASCO también aconsejó que los pacientes de cáncer dejen por escrito sus deseos en cuanto a su atención médica en caso de que enfermen de gravedad. Ofrecieron una lista de preguntas que deberían discutir con su familia y luego escribir las respuestas en un papel.

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