Para cada emergencia de salud pública son los profesionales que se encuentran en la primera línea de defensa, y es precisamente por lo que se agotan, física y mentalmente. Y entre ellos las enfermeras y enfermeros son la pieza fundamental.

“El trabajo que hacemos es visto (por la sociedad) solamente como sacar sangre y bañar pacientes, realmente no es eso, nosotros estamos con el paciente todo el turno”, relató a Es Mental el enfermero graduado y estudiante de maestría en el Recinto de Ciencias Médicas, Ishmail J. Ruiz.

Tan reciente como en enero del año 2022, la Organización Mundial de la Salud  reconoció al burnout como una enfermedad, pero es una enfermedad laboral y es un desgaste ocupacional que solamente está reconocido como el resultado del estrés crónico en el lugar de trabajo, según explicó la psicóloga Nilsa Toro

Por su parte, el psicólogo industrial organizacional, Andrés C. Claudio, explicó que los profesionales de la enfermería tienen todas las características en su trabajo que promueven el síndrome de burnout o del trabajador quemado.

En concordancia, Toro añadió el hecho de que los enfermeros y  enfermeras en Puerto Rico también enfrentan situaciones personales, las que al unirse con las condiciones laborales, pueden provocar el síndrome de burnout. 

“Realmente hay turnos donde no te da tiempo para hacerlo todo”, agregó Ruiz. 

El enfermero explicó que no hay un número exacto de pacientes por atender, sino que todo depende de la capacidad de la unidad.  

“Lo más que he tenido al momento han sido 13 (pacientes) y lo menos que he tenido han sido cinco (pacientes), todo depende en que tiempo estemos, si hay pico de la pandemia, si hay disminuciones de los casos”, explicó.

El enfermero recalcó que la diferencia, por ejemplo, entre cinco a 13 pacientes es significativa pues el profesional de la enfermería no solo debe brindarle medicamentos sino que, como parte de las funciones, también se tiene que reportar y estar pendiente a las necesidades que pueda presentar el paciente, las cuales pueden ser tanto físicas, mentales y espirituales.

La psicóloga comentó que, al haber una alta demanda de personal, los enfermeros y enfermeras se vieron obligados a doblar turnos, situación que les afecta en el ámbito personal y aumenta los niveles de estrés. 

El enfermero confirmó haberse sentido cansado no solo físicamente, sino también mentalmente, pues “estás trabajando 16 horas para dormir ocho, no tuviste ningún tiempo de recreo ni para despejar la mente”. 

Claudio relató haber trabajado con varios hospitales durante el 2020 y 2021 y el miedo que estos profesionales tuvieron por la posibilidad de contagiar a sus seres queridos. Además estaban sobrecargados, pero no querían ausentarse al trabajo, ya que al hacerlo afectarían a sus compañeros.

“Muchas veces la carga de trabajo que se le impone al profesional de enfermería no es equitativa al tiempo que es disponible para uno trabajar, que son las ocho horas, porque realmente muchas veces las 8 horas no son suficientes”, contó el enfermero. 

A pesar de que no es obligación el quedarse tiempo extra, aseguró que lo hace por su integridad como profesional y “porque realmente no es para uno sino para el paciente”.

En el aspecto económico, el enfermero contó a Es Mental que recientemente les dieron un aumento que va a ser escalonado, hasta la meta final que será en el 2023. 

Por su parte, Claudio reconoció que estos deben ser mejor compensados, especialmente de acuerdo con su nivel de riesgo, aunque esto no va a solucionar la carga de trabajo.  

Desgaste físico y emocional 

“Estos empleados llevan hasta el máximo su rendimiento, su nivel de rendimiento y, entonces, comienza la etapa del estrés, del estrés crónico, y por ahí, sigue como que incrementando”, aseguró la especialista en psicología. 

Agregó que la clave está en darse cuenta de que el burnout es un problema real, que está aceptado como una enfermedad laboral y comenzar a ver las alertas para poder tomar acción sobre ello.

“El que más sabe de cuidado no se cuida”, mencionó Claudio. Según el especialista, todas las profesiones de cuidado primario son el doble o tres veces más propensas que el resto de las profesiones a sufrir burnout. 

Recomendaciones

La especialista en psicología afirmó que una de las cosas más importantes en este tema es la prevención. Aún así reconoce que lo ideal es que los empleadores provean un ambiente laboral saludable, buenas condiciones, buena paga, espacios de relajación entre otros escenarios ideales. 

“Estos enfermeros y enfermeras pueden reconocer que su profesión es una de servicio y las profesiones de servicio, a veces por el amor que sentimos por el trabajo y el amor que sienten por los pacientes que tienen a su cuidado, los lleva a descuidar sus necesidades y a ponerse en último lugar”, dijo Toro.

Entre tanto, el psicólogo agregó la importancia de conocer y reconocer los primeros síntomas. También agregó que estos deben de autocuidarse, lo que implica dormir bien,  comer bien y apoyo emocional con su red de apoyo.

Añadió el establecer límites sanos, utilizar técnicas de relajación como respiración profunda o mindfulness. También, pedir ayuda a un profesional de la salud mental y tener espacios donde se les pueda enseñar estrategias para manejar el estrés, manejo de pensamientos, y fortalecer sus redes de apoyo. 

La psicóloga agregó la importancia de practicar pasatiempos que los desconecten del trabajo una vez lleguen a su hogar. 

“El cuidado al paciente también requiere de cuidado a ellos mismos”, agregó Claudio, pues desde su perspectiva estos profesionales son los más expuestos, incluso más que los médicos. 

Entre sus recomendaciones, el profesional habló sobre espacios para adiestramiento y si no hay espacio ni tiempo, habría que realizar campañas educativas digitales, blogs, y videos cortos para el beneficio de estos profesionales. 

Ciertamente, este tipo de actividades hace que los enfermeros y enfermeras vean que la organización sabe y está consciente de la necesidad física y psicológica de ellos.