Ni expresar las emociones ni llorar y mucho menos mostrarse vulnerable ante la sociedad porque eso «no es de hombres’’, así se expresa la masculinidad hegemónica y, bajo las expectativas machistas sobre los roles de género, impacta la salud mental de muchos. 

Pese a que las tasas de suicidio a nivel global apuntan a que los hombres se suicidan más que las mujeres y, las de Puerto Rico también las respaldan con números tan significativos como que de cada 10 suicidios cometidos en Puerto Rico 8 son de hombres adultos, lo aprendido a través de la masculinidad hegemónica se lleva gran responsabilidad.

Pero, ¿qué es la masculinidad hegemónica y cómo afecta la salud mental? La masculinidad hegemónica se refiere a los comportamientos, actitudes y creencias de que el hombre es el fuerte, proveedor, competitivo, el que ejerce control sobre otros y quien nunca debe mostrarse vulnerable, pues esto le haría débil. 

Un conjunto de roles que provoca que la masculinidad hegemónica sea un factor de riesgo clave para situaciones de salud mental en los hombres, según la Organización Panamericana de la Salud

Aunque los diagnósticos de salud mental más comunes en la Isla afectan tanto a los hombres como las mujeres, los comportamientos en los varones suelen manifestarse diferente a raíz de este tipo de masculinidad y lo que se espera de este en la sociedad. 

«Pueden tonarse hostiles, agresivos, atentar contra ellos mismos y conductas de riesgo como lo es el uso el problemático de alcohol y otras sustancias’’, explicó la doctora Amarilis Ramos Rivera, psicóloga clínica y presidenta de los Servicios Especializados Psicológicos e Integrativos, mejor conocido como Grupo SEPI.

Dentro del concepto de la masculinidad hegemónica, además, el hombre es quien ocupa el rol de proveedor en una familia y esto suma una carga emocional que puede arrastrar consigo trabajo en exceso y falta de descanso, detonando en ocasiones quemazón laboral, estrés, situaciones con la familia y los vínculos y otros problemas a la salud física y emocional, señaló la doctora.

«Cultural y socialmente hay un rol que se espera del hombre y la mujer. Lo hegemónico es lo que se espera del hombre en relación con el control, la inhibición y el no buscar ayuda, por eso queremos hacer una alerta’’, expuso y compartió que, por esto, en la conmemoración del Mes de la Salud Mental, SEPI reunió a hombres deportistas, figuras de televisión e influencers de la isla para el lanzamiento de la iniciativa “No aguantes presión’’, con el fin de promover la salud mental de los hombres puertorriqueño. 

‘’No aguantes presión’’, que ya circula mediante las redes sociales y algunos medios digitales, cuenta con un portal titulado www.noaguantespresion.com, en el cual los hombres pueden llenar un cuestionario para saber si necesitan ayuda con un profesional de la salud mental. 

Entre las figuras que suman esfuerzos de concienciación sobre el tema se encuentra el periodista y reportero de televisión Julio Rivera Saniel, quien reconoce que a los hombres se les cría con la idea de que se deben «ser fuertes’’ y «no llorar’’ y, por tanto, esto tiene consecuencias a la hora de poder expresar sus sentimientos. 

«De hecho, cuando uno se relaciona con su padre, que son de generaciones anteriores, a estos les cuesta mucho expresar sus sentimientos e incluso no saben cómo hacerlo. Yo creo que por ahí va el tema de las estadísticas que plantean que los hombres se suicidan más que las mujeres. No dan el paso de comunicar lo que están viviendo y mucho menos buscan ayuda’’, compartió Rivera Saniel con Es Mental

De manera similar, exhortó a los hombres a dar el paso a buscar apoyo profesional, dejando atrás las ideas erradas de que estos son espacios exclusivamente para mujeres o niños.

«Los hombres sí lloran. Cuando se sientan mal o que la vida le ha dado cantazos aún cuando no sepa por qué, asuma que algo mal está ocurriendo y que necesita ayuda. No hay nada malo con admitir que se necesita ayuda, lo malo es no admitirlo y que la consecuencia sea una de esas que no queremos que ocurra’’, puntualizó el reportero. 

Permitirse ser vulnerable o dar paso a la vulnerabilidad que habita en cada uno, sigue siendo asociado a ser débil o incapaz, pero en realidad demuestra valentía y fortaleza, hizo hincapié Ramos Rivera. 

Exhortó a los hombres a conocer la iniciativa y entender que ir a terapia o buscar ayuda de un profesional de la salud mental puede ser fundamental en el cualquier proceso que enfrenten. 

«El hombre se inhibe tanto del acceso a la ayuda, que llega el punto que no sabe cómo decirle o cómo buscar la ayuda. No es justo. […] Es de fuertes buscar ayuda, no te hace débil buscarla’’, concluyó.