Tan solo bastan segundos para recibir una cantidad abrumadora de información sobre las posibles causas de los síntomas que una persona acaba de escribir en el buscador de Google. 

Información que, además de inmediata, puede resultar abrumadora y llevar a algunos a precipitarse en cuanto a diagnósticos. Lo que parece una práctica cotidiana puede llevar a alguien a experimentar hipocondría digital o cibercondría. 

La cibercondría se refiere a la búsqueda excesiva -en línea- de información relacionada a la salud, cuyo comportamiento podría estar ligado a trastorno de ansiedad.

La conducta fue investigada por primera vez en el 2017 por un profesor de la Facultad de Medicina de la Universidad de Sídney (Australia), llamado Vladan Starcevic. 

Y, en el 2022, otro equipo de investigadores publicó Cyberchondria, Anxiety Sensitivity, Hypochondria, and Internet Addiction: Implications for Mental Health Professionals, destacando que al menos 50 por ciento de los cibernautas buscan información en línea relacionada a la salud. Mientras que un 56 por ciento se ha realizado autodiagnósticos utilizando la información online disponible. 

“Cuando hablamos de cibercondría nos referimos a un trastorno en el que las personas experimentan ansiedad y preocupación excesiva por su salud por causa de buscar información médica en internet. Es por esta razón que también se le conoce como hipocondría digital”, explicó la doctora Lilifrancheska Lebrón Torres, especialista en medicina naturopática.

Hizo énfasis en que el acceso fácil a esta gran cantidad de información médica puede llevar a un ciclo de autodiagnósticos erróneos y angustia, pues los datos hallados en línea pueden estar incompletos, incorrectos y promover un estado constante de preocupación. 

La psicóloga Sheily Alverio Rivera señaló que otros, por su parte, se creen todo lo que repiten los llamados “influencers”, quienes, en ocasiones, si tener estudios y/o licencias profesionales, ofrecen y repiten información con poco valor médico. 

Dijo que los efectos de la hipocondría digital pueden ir desde el consumo de remedios naturales que impactan el funcionamiento del cuerpo o que interactúen de forma adversa con otros medicamentos, hasta resultar en condiciones intratables, debido al estado tan avanzado de una condición. 

“A nivel del impacto emocional, podemos señalar que la persona pudiera experimentar un elevado nivel de ansiedad debido a la constante búsqueda de la naturaleza de su síntoma. Lo que genera el constante nivel de estrés y de obsesión para continuar en la búsqueda de información para sentir calma”, dijo la profesional de salud mental. 

Ambas profesionales coincidieron en que esto puede tener como consecuencia, además, que las personas tiendan a evitar o retrasar la búsqueda de atención médica adecuada debido a la dependencia de información y la visualización de esto como una alternativa “costo-efectiva”, en especial en el marco histórico sobre la accesibilidad a servicios de salud en la Isla.

“La persona lo puede ver como que: ‘Me ahorro el tiempo y el dinero que gasto al esperar por una cita médica y de lo que me va a decir ese profesional’”, comentó Alverio Rivera.

No obstante, en otros escenarios, algunas personas pueden aumentar la frecuencia en las visitas a las oficinas médicas a raíz de la preocupación excesiva sobre los temas de salud e información alarmante que leyeron en línea, reiteró la doctora Lebrón Torres.

Entonces, ¿existe una solución para mitigar la hipocondría digital? Es Mental indagó. 

La doctora sostuvo que la educación es clave en todo el proceso. Saber reconocer cuáles pueden ser confiables y cuáles no, pues con un solo clic cientos y hasta miles de páginas muestran sus resultados.

Asimismo, habló de comenzar a fijar un tiempo límite para la búsqueda de información en Internet. 

Aprender sobre salud y medicina de fuentes verificadas y sitios web confiables puede ayudar a interpretar mejor la información encontrada en línea. Así como también se recomienda fijar un tiempo límite para buscar información en línea.

Si la preocupación por la salud se vuelve agobiante, debe buscar ayuda de un profesional de salud mental”, puntualizó.

De igual manera, Alverio Rivera recomendó a los profesionales de la salud a hacer un uso de las redes sociales de manera efectiva; difundiendo información de forma sencilla y que haga constante que el contenido no sea equivalente a una consulta profesional.

“A todas las personas que consumen contenido médico: asegúrate que sean de fuentes profesionales y siempre consulta con tu proveedor de servicios de salud cualquier decisión. Siempre estamos para ofrecerte asistencia” concluyó. 

Otras consecuencias de la hipocondría digital

La doctora compartió con Es Mental otras consecuencias relacionadas a la hipocondría digital:

  • Disminución de la calidad de vida, pues podría dar paso a una obsesión compulsión, miedo, paranoia, entre otros.
  •  Automedicación, sin la supervisión de un profesional de la salud. Podría tener efectos adversos y complicaciones de salud.
  • Interrupción del tratamiento médico. 
  • Somatización.
  • Aislamiento social y problemas en las relaciones interpersonales.