Laura Biel es una exitosa ejecutiva que súbitamente se convierte en la obsesión de Massimo Torricelli, un poderoso jefe de la mafia. El hombre la secuestra y la encierra en su hogar. En un principio, la mujer intenta escapar de sus garras, pese a que el hombre la seduce con su dinero, su virilidad y todas las joyas que tiene a su alcance para ofrecerle. Y a medida que el tiempo transcurre, poco a poco comienza a enamorarse de su secuestrador.

El revuelo que ha ocasionado la película polaca “365 DNI” en las últimas semanas se ha visto enmarcado por personas que desean que les suceda lo mismo que en la trama, así como los que critican con fuerza la película que romantiza el síndrome de Estocolmo — un trastorno en el que la víctima de un secuestro se muestra comprensiva y siente empatía hacia su agresor. 

Así coincidieron el sexólogo forense, Juan Malavé-Rexach; la psicóloga clínica, Aida Jiménez; la psicóloga clínica, Amarilis Muñoz; así como la también psicóloga clínica; Nydia Sostre Ruiz, durante el conversatorio “Romantizando la violencia: De la fantasía a la realidad” —organizado por el Comité para la Prevención de la Violencia de la Asociación de Psicología de Puerto Rico—.

La psicóloga y catedrática del Departamento de Psicología de la Universidad de Puerto Rico en Río Piedras (UPRRP), Amaryllis Muñoz Colón, opinó que la película exalta tanto la vida íntima como el amor en una relación de pareja a través de la violencia y el secuestro.

Las películas como “365 DNI” representan un “paraíso” económico con personas físicamente perfectas, a su juicio. No obstante, establecen incorrectamente desde un principio que una relación sexual puede ocurrir sin el consentimiento de una de las partes, usando la violencia.

“La película es un plato que nos pone un tema que en la academia parece agotado, que es el patriarcado y la dominación”, explicó Muñoz Colón.

La también psicóloga y catedrática asociada del Departamento de Psicología del Recinto de Río Piedras de la Universidad de Puerto Rico, Aida Jiménez Torres, explicó que en las películas como “365 DNI” se transmite un mensaje sólo desde la óptica de los hombres y no se enfatiza en la libertad que tiene la mujer, por derecho, de consentir sobre lo que haga o no con su cuerpo. 

Igualmente, Jiménez Torres exhortó a que todas las mujeres estén conscientes del contenido que consumen para evitar la transmisión de mensajes erróneos. Cuestionar los mensajes que transmiten las películas como “365 DNI” para evitar idealizaciones erradas de lo que es el amor, es crucial.

“No tenemos por qué aceptarlo, pero ya es tan natural (ese discurso dominante) y es tan sublime que no nos damos cuenta”, puntualizó Jiménez Torres.

“Esos son los mensajes que nosotros tenemos que deconstruir”, agregó.

Los expertos coincidieron en que las películas solo representan el amor desde un punto de vista. Es importante enfocarse en fomentar que haya mayor diversidad en los filmes de manera que los tipos de amor o maneras en las que concreta una relación consensual sea más cercana a la realidad, instaron.

Por ejemplo, la psicóloga clínica, Lisandra González Ramos, relató que mientras trabajaba en una escuela intermedia, una adolescente de unos 12 años le dijo que tenía un novio de 24 años. En ese momento, González Ramos se sorprendió. La adolescente le contó que lo había conocido a través de la red social Instagram. Inmediatamente de saberlo, la orientó sobre la peligrosidad de hablar con desconocidos por medio de las redes sociales.

Una semana después, mientras González Ramos se encontraba con la joven, escuchó una noticia sobre el asesinato de una mujer tras haber sido secuestrada y violada por su pareja. Luego de escucharla, la joven le comentó que la fenecida había muerto feliz al haber sido violada.

Fue en ese momento cuando González Ramos supo que los jóvenes tenían una concepción errónea de que una relación de abuso sexual es igual a una relación placentera.

“Tenemos un constructo cultural, enmarcado en la religión, que nos trabajan mucho en lo que es la sexualidad y entiendo que esas películas a veces ayudan a que esos temas se den sobre ese tabú que existe”, expresó González Ramos. “Por eso es que es importante educar”.

Los presentes durante el conversatorio coincidieron en que es necesario que todos comiencen a cuestionarse el contenido  de las películas que ven. Instaron a cuestionar lo que se transmite en los filmes porque películas como “365 NDI” son una concepción errónea del amor, en la que predomina la violencia, la fuerza, el materialismo y la coerción, cuando lo que en realidad debería predominar es el respeto y la comprensión.