Algunos trastornos psiquiátricos pueden hacer más difícil que los pacientes sigan las medidas de higiene y distanciamiento social recomendadas para evitar el contagio y la propagación del COVID-19, según expertos entrevistados por Es Mental. 

Sin embargo, la mayoría de las personas que no siguen las medidas, principalmente en el entorno diario, no necesariamente es porque tengan una condición de salud mental, sino porque no están entendiendo la gravedad de la situación ni su responsabilidad social, aseguró la psiquiatra Karen Martínez, quien forma parte del Comité Asesor en Salud de La Fortaleza, organismo creado para asesorar al Gobierno sobre el coronavirus.

“Pacientes con enfermedades crónicas, como esquizofrenia, trastorno bipolar en la fase maníaca, usualmente son personas que no respetan las áreas privadas de las personas, por lo que se les va a hacer difícil la parte del distanciamiento”, indicó Martínez.

Agregó que los pacientes con esquizofrenia que no están en contacto con la realidad, no pueden entender lo que está ocurriendo con la pandemia.

«Hay pacientes con ideas paranoides de que el COVID-19 es una conspiración del Gobierno».

-Dra. Karen Martínez, psiquiatra.

“Hay pacientes con ideas paranoides de que el COVID-19 es una conspiración del Gobierno, que no van a querer seguir las recomendaciones porque dentro de su psicosis misma piensan que eso no es algo que ellos tienen que hacer”, expresó la también directora del Departamento de Psiquiatría del Recinto de Ciencias Médicas (RCM).

Martínez también expresó preocupación por las personas con discapacidad intelectual o autismo, a las que se le hace difícil tolerar las mascarillas debido a su alta sensibilidad sensorial.

“Es casi imposible (que se dejen puesta la mascarilla) porque su condición misma hace que no la puedan tolerar”, explicó.

Asimismo, mencionó que los pacientes con Déficit de Atención e impulsividad, que no pueden contenerse de abrazar ni tocar, se le hace difícil cumplir con las medidas de distanciamiento social.

La psiquiatra Carmen Britto, quien tiene oficina médica y también atiende pacientes en el Hospital Panamericano, Metro Pavía y Menonita CIMA, dijo que a nivel de hospital es un reto tratar de explicarle a los pacientes con patologías psiquiátricas, como la esquizofrenia, el trastorno bipolar, esquizoafectivos, psicóticos que están fuera de su realidad y a personas con problemas con el uso de sustancias; que tienen que mantener un distanciamiento social y usar mascarilla.

En la calle también es difícil que estos pacientes sigan las normas recomendadas para evitar los contagios y propagación, aseguró Brito.

«Mientras más severa sea la patología de salud mental, el paciente no va tener una introspección ni un juicio en cuanto al uso de una mascarilla y el distanciamiento social».

-Dra. Carmen Brito, psiquiatra

“Mientras más severa sea la patología de salud mental, el paciente no va tener una introspección ni un juicio en cuanto al uso de una mascarilla y el distanciamiento social. Llevar el mensaje a ese paciente  requiere el apoyo primario, el familiar, que los ayude, los supervise y los proteja para que los pacientes se puedan proteger”, manifestó.

Por su parte, el psiquiatra Jaime Torres Plata dijo que es sumamente retante lograr que un paciente que tenga activo el Síndrome de Retirada mantenga un distanciamiento social cuando, por ejemplo, se encuentra en una fila esperando por metadona. 

“Hacerlos entrar en razón. En ese momento no hay razón, solo hay emoción. Ese paciente no está razonando, está respondiendo a lo que siente. Lo mismo podría pasar con pacientes que tienen diagnóstico del orden del control de los impulsos: pacientes impulsivos, volátiles”, expresó Torres Plata.

Es sumamente retante lograr que un paciente que tenga activo el Síndrome de Retirada mantenga un distanciamiento social.

-Dr. Jaime Torres Plata, psiquiatra

Asimismo, mencionó que pacientes bipolares a los que se le ha exacerbado su condición debido a la interrupción en su tratamiento durante la pandemia, pudieran salir a la calle sin seguir las recomendaciones de higiene y distanciamiento.

Torres Plata, quien tiene su práctica en el Hospital San Juan Capestrano, coincidió con Brito en lo retante que es lograr que los pacientes cumplan con las medidas impuestas dentro de los hospitales psiquiátricos para evitar el contagio y la propagación del COVID-19 debido a que sus condiciones les dificultan el control de los impulsos. 

Explicó, además, que las herramientas de trabajo en los hospitales psiquiátricos suponen riesgos adicionales, ya que las mismas no solo son a base de medicamentos, sino que incluyen un  entorno terapéutico que se da a través de las relaciones interpersonales, como las terapias de grupo.

En el caso del Hospital San Juan Capestrano, éste cuenta con medidas rigurosas para evitar el contagio y la propagación del virus dentro de la institución, las que incluyen medidas de distanciamiento social y el uso de la mascarilla, según el psiquiatra. 

Al momento el Hospital no ha reportado ningún caso positivo a COVID-19, añadió.