La pandemia por la COVID-19 ha afectado el estado emocional de los puertorriqueños debido a los cambios en la rutina diaria, la pérdida de empleos, el cierre de las escuelas y la disminución de ingresos económicos formales como informales, afirmó la psicóloga clínica Carmen Gómez Milián.

A juicio de la doctora, las personas sin trabajo formal son los más susceptibles a distorsiones emocionales debido a que no son elegibles para muchas ayudas económicas.

 

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Entre las principales consecuencias emocionales de la pandemia detalladas por Gómez Milián figuran ansiedad, depresión, incertidumbre, duelo, estrés, desesperanza e incremento en el uso de sustancias.

Más aún, la especialista en bienestar emocional subrayó que el acceso a los servicios de salud ha minimizado e identificó que, como consecuencia, el área preventiva de los trastornos mentales no se ha atendido.

De acuerdo con la presidenta de la Asociación de Economistas de Puerto Rico, Alba Brugueras Fabres, los retos económicos del país previo a la pandemia no se diferencian de los actuales.

“Los retos que tenemos hoy en Puerto Rico son los mismos que antes de la pandemia, (y que) antes de los huracanes del 2017. No son retos nuevos, los venimos arrastrando. Puerto Rico lleva más de 13 años en una contracción económica”, explicó Brugueras Fabres.

Ante esto, la doctora Gómez Milián expuso que la suma de los problemas psicológicos que proceden a una crisis económica inducen la incapacidad para trabajar, cuidarse o asistir a su familia y desempeñarse en algún rol social.

“Es una cadena, se identifica que el individuo cuando está desestabilizado o presentando síntomas específicos se van dando distintas disfunciones en términos de su cuido general”, dijo la psicóloga clínica.mentora en bienestar emocional.

Una mirada a la economía del País

La economista resaltó que Puerto Rico tiene históricamente una baja tasa de participación laboral y es una de las más bajas de todas las jurisdicciones de los Estados Unidos.

Mientras, precisó que nacionalmente la tasa de desempleo es cerca del 9%, de acuerdo con el informe de noviembre de 2020 del Departamento del Trabajo y Recursos Humanos.

Brugueras Fabres argumentó que la tasa en algunos municipios sobrepasa los doble dígitos. Barranquitas, Morovis, Caimito, San Sebastián y San Lorenzo fueron entre los pueblos con número más altos.

Otra complicación económica entre las detalladas por Brugueras Fabres fue la pérdida de la población en el país, lo que representa un reto demográfico.

Incluso, apuntó que la tasa de los jóvenes de 20 a 24 años está cerca del 20%, razón por la que muchos recurren a emigrar.

“No solo se reducen los residentes del país, también hace un cambio en los patrones demográficos y de vivienda en el país. Hay una población que envejece y necesita unos servicios y no necesariamente tenemos la capacidad para eso”, estableció Brugueras Fabres.

Por su parte, Gómez Milián indicó que a mayor disfunción mayor dependencia del sistema del gobierno que no ha provisto la asistencia con la urgencia y eficacia que amerita.

De igual manera, recalcó que a raíz de la pandemia las llamadas a las líneas telefónicas de crisis y salud mental han aumentado más de un 20%, al igual que los casos de violencia doméstica.

A su vez, Brugueras Fabres ilustró que se han asignado fondos para atender las emergencias, pero no con la agilidad que se necesita.

Propuestas para mejorar la situación económica y mental

Brugueras Fabres declaró que el país requiere reformas de manera urgente.

Señaló que la situación económica de Puerto Rico exige reformas que abarquen la educación, tecnología, acceso de telecomunicaciones, comida, energía, legislación, campo laboral, permisos y servicios.

La especialista también denotó la esencialidad de que sean reformas integrales, asequibles para todos, que asistan a todas las necesidades del país.

De igual manera, Brugueras Fabres comentó que se debe subir el salario mínimo y especificó que se debe promover: “Poder darle de tú a tú a las empresas locales y a los que entran nuevos como emprendedores. También, deben facilitar el que las empresas puertorriqueñas compitan de tú a tú como empresas extranjeras”.

Mientras, Gómez Milián advirtió que cada familia debe de recurrir a los servicios de ayuda necesarios antes de denominar o poder categorizar su situación como una crisis económica y de salud.

“Muchos expertos de salud mental predicen que luego de que se culmine la pandemia que ha provocado la COVID-19, lo que procederá es una crisis de salud mental. Por esto, las personas tienen que acudir a servicios previo a que empeore su situación”, concluyó Gómez Milián.

Existen alternativas para el manejo emocional de una crisis económica, comenzando con saber el alcance de la crisis, para luego identificar los riesgos, trabajar con la situación emocional y buscar opciones para solucionar la situación.